El crimen de Pablo Mariotti: la caída de Gordillo refuerza la pista narco - LA GACETA Tucumán

El crimen de Pablo Mariotti: la caída de Gordillo refuerza la pista narco

El único prófugo fue detenido ayer a la tarde. Sospechan que realizaba continuos viajes de Bolivia. El estado de la causa. Los otros acusados.

13 May 2021 Por Gustavo Rodríguez
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MOMENTO CLAVE. Peritos analizan el patio de una casa donde fue enterrado el cuerpo de la víctima.

“Me dejaste shockeado”, fueron las primeras palabras que emitió Enzo Bertelli cuando LA GACETA le confirmó que Lucas Gordillo, el prófugo del crimen de su amigo Pablo Mariotti, había sido detenido en San Martín y Avellaneda, el lugar donde se encontraba cuando atendió su celular. “La verdad es que también quedé sorprendido. Nunca pensé que lo atraparían. Siempre pensé que ya estaba. No tenía confianza en la Policía y en la Justicia, pero me cerraron la boca”, aseguró uno de los amigos de la víctima que nunca dejó de reclamar por el esclarecimiento del caso.

Mariotti fue visto por última vez el 5 de febrero de 2019. Sus amigos comenzaron a reclamar por su aparición. La moto del joven de 36 años fue encontrada seis días después en la zona del ex Arsenal. Cecilia Gordillo, hermana del socio del fallecido, aportó datos para que comenzaran a investigarlo. Este huyó y todos sus allegados terminaron tras las rejas. El 22 de febrero encontraron el cuerpo de Mariotti enterrado en el sur de la capital. Los investigadores llegaron hasta ese lugar porque uno de los imputados contó todo.

La fiscala Mariana Rivadeneira imputó como coautores del hecho a Gordillo, Solange Manzaraz Beltramino (ex pareja del ahora detenido), Alexis Yamil Salis (el que aportó los datos claves del caso), Jesús Rolando Morán, José Miguel Escudero y Ramón Osvaldo Manrique.

La teoría de la investigadora estableció que Mariotti lo mataron para quedarse con su dinero y sus propiedades. El crimen se concretó en la casa de la víctima. De allí, sacaron documentación y se la entregaron a Beltramino. Luego, en una camioneta, trasladaron el cuerpo en la casa donde fue enterrado.

La caída

Gordillo fue atrapado después de haber estado prófugo durante casi 15 meses. Rivadeneira le había solicitado al comisario Christian Peralta, ex jefe de Homicidios y actual titular de la seccional 11°, que lo buscara porque tenía información de que podría encontrarse en la provincia.

El oficial formó un equipo integrado por los suboficiales William Cabrera y José Villa. En base a tareas de inteligencia, establecieron que el prófugo iba y volvía de Bolivia periódicamente En los últimos días recibieron el dato que el acusado volvería a pisar suelo tucumano. Hicieron tareas de vigilancia, lo ubicaron y lo detuvieron. Estaba con otros dos hombres, Jorge Luna y Luis Antonio Bataglia, que quedaron aprehendidos por encubrimiento. Fuentes policiales dijeron que ninguno se resistió al arresto.

Hasta el momento no se pudo confirmar qué hacía Gordillo en Bolivia. La confirmación de sus continuos viajes al vecino país le dio fuerza a la teoría narco del caso. Los investigadores manejaron esa versión luego de indagar en la vida privada del ahora detenido.

Descubrieron que tenía contactos con miembros del clan Toro, sospechado de dirigir una red de narcomenudeo en Villa 9 de Julio e incluso, él criaba el hijo de Beltramino, cuyo padre era integrante de esa familia. Y sospecharon que Gordillo, en un intento de ingresar a ese mundo, podría haber perdido una carga que necesitaba pagar de manera urgente.

Se sabe que en el ámbito del narcotráfico las deudas se pagan con dinero o con la muerte. Y esa habría sido la razón por la que decidió quitarle la vida a su amigo de la infancia para apoderarse de sus bienes. La fiscala, tal como lo estipulan las leyes vigentes, sólo pudo investigar el crimen. Pero sí trascendió que habría aportado algunos datos a la Justicia Federal sobre la línea narco.

En Tribunales

El acusado deberá ser presentado en las próximas horas ante la fiscala Rivadeneira para que se le impute el delito de homicidio agravado, la misma acusación de los otros sospechosos. Fuentes de la fiscalía explicaron que, como a todos se los consideró coautores del hecho, no se necesitan más pruebas, por lo que rápidamente se pedirá que sea enjuiciado por el hecho.

Lo único que puede demorar su situación es que su defensor (hasta el cierre de esta edición no trascendió si había nombrado alguno) solicite que se realice algún tipo de medida para demostrar su inocencia, lo que no puede ser rechazado por la fiscala.

El caso quedó en el régimen conclusional y la fiscalía especializada de este sistema es conducida por Rivadeneira, que ya elevó la causa a juicio. Actualmente, el expediente está paralizado porque cada uno de los imputados se opuso al planteo realizado por la fiscala.

Deberá definirse si se hará un solo juicio o si se hará un debate con los que se encuentran detenidos desde hace más de un año. Salvo Beltramino, a la que se le concedió el arresto domiciliario, todos los acusados están en el penal de Villa Urquiza.

“Siempre pensé que nunca lo detendrían. También me decía que Rivadeneira no iba a hacer nada y hoy me encuentro con todos los imputados esperando ser enjuiciados y con Gordillo detenido. De a poco me dan pruebas de que la Justicia existe en Tucumán”, concluyó Bertelli.

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