Clonar tarjetas de crédito, un delito en auge en la pandemia - LA GACETA Tucumán

Clonar tarjetas de crédito, un delito en auge en la pandemia

Un operativo dejó al descubierto cómo actuaba un banda. Metodología.

13 May 2021 varios autores
2

UN DEPÓSITO DE ZAPATILLAS. La Policía incautó una gran cantidad de calzado recientemente comprado. LA GACETA / FOTOS DE DIEGO ARÁOZ

“La mejor recomendación para evitar que alguien pueda duplicarle una tarjeta bancaria es que el cliente vea el momento de la operación del pago. Con esto no se busca generar miedo, sino fomentar la supervisión, porque uno nunca sabe cuándo puede estar tratando con un vendedor o con un empleado que actúa de mala fe”, explicó el jefe de la división Delitos Telemáticos de la Policía, Javier Argañaraz. Ayer esa división, junto a otras unidades de la Brigada de Investigaciones, allanó un inmueble de avenida Gobernador del Campo al 200 donde se encontró muebles y electrodomésticos recientemente comprados y que podrían corresponder a las compras denunciadas por algunas víctimas de estafa.

En abril, una mujer se presentó en la ex Brigada de Investigaciones para denunciar que alguien había utilizado la tarjeta para realizar varias compras, pero que ella tenía el plástico. Los efectivos, bajo las órdenes de los comisarios Argañaraz y Jorge Dib, establecieron, con los cupones de las compras, el listado de los negocios y los horarios en los que se hicieron las operaciones. Así lograron identificar a los probables estafadores.

Según confiaron fuentes judiciales, los autores del hecho serían miembros de una familia que tiene numerosos antecedentes por realizar estafas con tarjetas robadas. En los últimos tiempos fueron aprehendidos por haber cometido ese tipo de ilícitos en shoppings de Yerba Buena. Hasta el momento, el fiscal Marcelo Leguizamón no solicitó medidas en contra de los señalados de integrar este grupo.

“En la mayoría de los casos, uno se topa con personas que actúan de buena fe en las transacciones, pero si el cliente no supervisa sus compras se expone a que la otra persona pueda tomarle sus datos”, explicó Argañaraz.

El jefe de la división Delitos Telemáticos agregó: “estos son los mismos consejos que los bancos dan a sus clientes: hoy los posnet funcionan con Wi-Fi. No existe eso de que un vendedor se lleve la tarjeta y el DNI a otro sector por conectividad por ejemplo. Y si existiera un caso excepcional, el comprador debe acompañarlo porque el pago se tiene que hacer delante del titular de la tarjeta”.

Un auge en la pandemia

Los delitos telemáticos fueron una de las modalidades ilícitas que más crecieron con la llegada de la pandemia, según explicaron los investigadores especializados en el campo de la informática y la tecnología. El fiscal Leguizamón precisó que al mes ingresan alrededor de 300 denuncias de este tipo a la Unidad de Decisión Temprana, .

“Esto creció mucho en los últimos cuatro años. Principalmente porque hoy en día la mayoría de las personas están bancarizadas y porque el pago con tarjetas resulta más cómodo que ir a retirar efectivo de un cajero. Antes mucha gente cobraba con cheques. Hoy la tarjeta es casi universal”, señaló Argañaraz, que agregó que en 2020 con los cambios que fueron generando el coronavirus y las restricciones en la vida diaria, este tipo de ilícitos fue ganando terreno entre los estafadores.

Otro delito que fue recobrando protagonismo fue la “clásica” estafa telefónica en las que un oportunista se hace pasar por personal bancario o de alguna empresa para pedir datos de una tarjeta o exigir un pago por una deuda falsa.

“Ningún banco se va a comunicar con un cliente para solicitarle claves de acceso al sistema. A esos datos los bancos ya los tienen. Cualquier tipo de trámite referido a pagos o deudas se informan, pero nunca se les pedirá datos referidos a números de la tarjeta, claves telefónicas ni de acceso a internet. El cliente nunca debe dar esos datos, son personales”, señaló una fuente bancaria que pidió preservar su nombre.

Modus operandi

Hay muchas maniobras que se cometen con los plásticos (ver nota aparte). La más conocida y antigua, por cierto, es tomar una fotografía a la tarjeta de crédito y al DNI del titular para luego realizar compras por internet.

Sin embargo, este grupo ya tendría la capacidad de clonar las tarjetas de crédito. Para ello, contarían con un instrumento con el que obtienen los datos del titular.

Con esa información, “fabricarían” los plásticos a nombre del estafador para realizar compras sin ningún tipo de problemas. En el allanamiento se encontraron plásticos sin chips sin nombre y algunos posnets que podrían haber sido utilizados para realizar la maniobra ilícita.

“Quizás esos elementos servían para probar las tarjetas clonadas o realizar extracción de dinero. Estamos en plena etapa de investigación, pero tenemos la certeza de que para cualquiera de las dos modalidades se necesita de un empleado infiel”, explicó una fuente policial.

“Les pedimos a las víctimas que se acerquen al Ministerio Público Fiscal (avenida Sarmiento 480) y que hagan las denuncias para que sepamos cómo, dónde y cómo operan, para continuar con cada investigación”, detalló el fiscal Leguizamón.

La vivienda allanada en avenida Gobernador del Campo al 200 habría sido utilizada como bodega, ya que no había indicios de que haya estado habitada. Se cree que los miembros de los grupos realizaban millonarias compras para luego revenderlas a través de redes sociales o por otro canal de venta poco tradicional que está lejos de la mirada de los investigadores.

Recomendaciones

- Siempre seguir de cerca el movimiento que realice el empleado de comercio con el plástico y el DNI que se le entrega para realizar la compra.
n

- No entregar la tarjeta de crédito y la de débito a nadie. Son instrumentos de uso personal.

- Revisar periódicamente los resúmenes de compra que los bancos envían mensualmente para descartar que no haya otras personas que haciendo compras con su tarjeta.

- Preséntese en la entidad crediticia que emitió la tarjeta para denunciar la estafa. Haga todos los trámites necesarios para no hacerse cargo de esas compras.

- Denuncie su caso a la Policía.

- Si es necesario, contrate un abogado para que lo asesore para realizar trámites en el banco y en la Justicia.

- Conserve los cupones de las compras que realiza con sus plásticos. Le servirán para hacer cualquier reclamo.

Puntos clave

En abril una mujer denunció que alguien estaba realizando varias compras con su tarjeta de crédito, pero que ella tenía el plástico.

Los investigadores, con los cupones de compras, identificaron los negocios y los horarios en los que se realizaron las compras.

Los autores de este hecho serían parte de una banda delictiva “familiar” que ya había realizado este tipo de ilícitos en shoppings de Yerba Buena.

La investigación desembocó en el allanamiento de una propiedad donde se secuestró muebles y electrodomésticos en grandes cantidades.

En el inmueble además se encontró posnets y plásticos sin chips ni nombre, elementos que podían haber servido para la maniobra ilícita.

Comentarios