MECANISMO. El acusado usó una bolsa de papel forrada con aluminio para inhibir a las alarmas de robo.

“La verdad es que estas personas generan un importante daño a los comerciantes. Además de complicaciones, se trata de violación a nuestro trabajo. Todos los días hacemos un enorme sacrificio para abrir las puertas. Pienso que la Justicia debe actuar como debe ser y usted sabrá cómo accionar”, explicó P.L., la propietaria del local que sufrió el hurto de la prenda.
La jueza Fanny Suriani le preguntó a la víctima cuáles eran sus pretensiones con este proceso. “Primero, que aparezcan las prendas que me sustrajeron. Después, que cumpla con algún tipo de pena para que se dé cuenta de que hay cosas que no se deben hacer. Es importante que se le haga saber que esta esta no es la mejor salida para su vida. Si es cierto que estudia como él dijo, tendría que seguir haciéndolo o quizás aprendiendo un oficio. Eso lo transformará en una buena persona, porque si uno es honesto en la vida, siempre le irá bien”, agregó.
La mujer, en una declaración que sorprendió a todas las partes y por la que fue felicitada por la jueza que luego dispuso la libertad del imputado, agregó: “no fue la única persona que se habría dedicado a cometer el ilícito en el shopping. Tampoco fue un caso fortuito, sino que después de haber robado en mi local fueron sorprendidos cuando estaban en otro comercio por hacer lo mismo”.






