
Los proveedores de productos y servicios para eventos atraviesan un momento agobiante a raíz de la pandemia. En el último año, solo pudieron trabajar durante tres meses y esos ingresos les permitieron subsistir, pero no recuperarse por completo. Muchos de ellos se vieron obligados a agudizar el ingenio para reconvertirse y pasar este tiempo, mientras que otros se despojaron de sus bienes. “Somos conscientes de la situación sanitaria y que no es momento para grandes festejos. Acompañamos las decisiones que toma el Gobierno, pero también queremos hacernos escuchar para que se conozca la situación que atraviesa una importante cantidad de tucumanos”, dijo Roberto Pérez Nazar. “Ya veníamos mal y nos pilló la pandemia al comienzo de una temporada”, recordó el organizador de eventos. Y agregó: “se dijo que íbamos a ser los últimos en salir. Se abrieron deportes, espectáculos, gimnasios y nosotros no. Y ahora fuimos los primeros en cerrarse”.







