¿Queremos conmemorar el Día de la Tierra? Empecemos por cuidar El Cadillal - LA GACETA Tucumán

¿Queremos conmemorar el Día de la Tierra? Empecemos por cuidar El Cadillal

El Ente de Turismo cuenta con una cuadrilla de limpieza que recorre los circuitos principales del dique, pero falta "cultura ciudadana".

22 Abr 2021
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La postal de la basura desperdigada en Tucumán parece no tener solución. En este diario se han publicado constantes artículos que dan cuenta de los desperdicios que los tucumanos dejan a su paso y que, desde hace años, se mimetizan con el paisaje de los espacios públicos.

Las fotografías que acompañan este texto fueron tomadas ayer por la tarde en los alrededores de El Cadillal, , en vísperas de la celebración por el Día de la Tierra, una efeméride internacional que esta vez acontece en un momento especial del planeta, en medio de una pandemia que ha puesto sobre el tapete la importancia de proteger los ecosistemas y entre clamores de Naciones Unidas, que pide acciones urgentes y a una escala sin precedentes.

Consultado al respecto, Sebastián Giobellina, presidente del Ente Tucumán Turismo, cuenta que El Cadillal cuenta con una cuadrilla de limpieza que depende de ese organismo y que lo recorre a diario. No obstante, hay zonas boscosas o de difícil acceso que no se encuentran comprendidas dentro del circuito principal y que, en consecuencia, escapan al rastrillaje.

"El problema de la basura en los espacios públicos, sean o no turísticos, tiene muchas aristas, y la principal es la falta de cultura ciudadana. Esto ocurre en todas partes de la provincia: la gente va, hace un asado y deja la basura tirada", añade.

Para contrarrestar esa realidad, desde el Ente trabajan con numerosos programas, dice. Y entre ellos destaca el denominado "Yo me sumo", una campaña de concientización bajo criterios de sustentabilidad y cuidado del ambiente. Se insta a los voluntarios a realizar caminatas de limpieza por determinados senderos.

No obstante, Giobellina aclara que la limpieza de los espacios públicos es responsabilidad de los delegados comunales e intendentes.  

Cumbre del clima

En el ámbito internacional, el Día de la Tierra coincide con una cumbre virtual del clima promovida por el nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien pretende demostrar que su nación está en posición de liderar el tema ambiental, luego de que su antecesor, Donald Trump, sacara literalmente a ese país del Acuerdo de París.

De hecho, en su discurso, el nobel mandatario se comprometió a recortar las emisiones de gases de efecto invernadero hasta un 52% a finales de esta década. La cita reúne a gran parte de los 40 presidentes mundiales, incluido el argentino Alberto Fernández, cuya alocución se produjo antes del mediodía.

Además de coincidir con la efeméride, el evento llega también ocho meses antes de las próximas grandes conversaciones de Naciones Unidas, conocidas como COP26, que tendrán lugar a finales de este año en Glasgow.

Las siglas COP26 hacen referencia a la Conferencia número 26 de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. La convención marco sirvió, primero, para que se aprobara en 1997 el Protocolo de Kioto. Luego, en 2015, se adoptó el Acuerdo de París, que sustituirá a partir de la próxima década a Kioto y que obliga a todos los países a que reduzcan drásticamente los gases de efecto invernadero. Para ello, se debe promover una migración al uso de energías renovables.

La suma de todas esas reducciones debe ser suficiente para que se cumpla el principal objetivo del Acuerdo de París: que el aumento de la temperatura media del planeta no supere los 2° centígrados respecto a los niveles preindustriales. Ese es el límite que establece la ciencia para evitar los efectos más catastróficos de un calentamiento que ya no se puede revertir. Hoy, estamos en 1,1° de incremento. Estados Unidos es el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero, por detrás de China.

La última cumbre del clima tuvo lugar en 2019, puesto que la pandemia canceló el encuentro de 2020. En aquella ocasión, los participantes se despidieron de una década perdida en la lucha contra la crisis climática: los gases de efecto invernadero en la atmósfera habían marcado un nuevo máximo histórico; los registros de calor habían sido excepcionales; los hielos siguieron derritiéndose y el nivel de mar subió a una escala sin precedentes.

Lamentablemente, todo apunta a que 2021 será otro de los años más cálidos de los que se tienen registros, pues poco o nada se ha hecho hasta ahora al respecto.

Torcer la historia

El primer informe anual del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), dado a conocer semanas atrás, la insistido en que la humanidad está librando una guerra insensata y suicida contra la naturaleza. El cambio climático, la contaminación y la pérdida de la biodiversidad representan una triple emergencia.

Con ese alerta, Naciones Unidas ha tratado de que los líderes mundiales (principalmente) entiendan que 2021 debe ser un año determinante para lograr un cambio de rumbo. De hecho, estamos cerca del punto de "no retorno".

Entre las medidas concretas para torcer esta historia de trágico final, los expertos piden la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles y el establecimiento de un precio al dióxido de carbono. En rigor, es más de lo que ya se sabe. Pero la insistencia se debe a que nada se ha hecho hasta ahora para salvar a la Tierra (y salvarnos) de una catástrofe ambiental.


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