29 Marzo 2021 Seguir en 

Investigadores de la Universidad Estatal de Oregon (Estados Unidos) han concluido en un reciente estudio que incluso una sola sesión de ejercicio aeróbico moderado (una hora al 65% de la capacidad de la persona) marca la diferencia en cuando a la “quema” de grasas, o de combustibles que son las grasas y los azúcares.
Esto pone en debate la creencia de que sólo con el ejercicio sostenido en el tiempo se producen los cambios metabólico para que el cuerpo logre quemar esa energía, aún en momentos de descanso.
Con estas nuevas evidencias, se abren nuevas líneas de investigación en nutrición y en el metabolismo, pudiendo dar paso a nuevos paradigmas en las dietas.







