ALBERDI PRIMERA CUADRA. La sala Paul Groussac necesita reparaciones para volver a albergar las clases. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL
Los problemas de infraestructura afectan desde hace años a la Facultad de Artes (UNT), agravados porque la obra destinada a solucionarlos quedó inconclusa. Ese déficit obliga, por ejemplo, al alquiler de la sala Paul Groussac, donde la carrera de Teatro hace pie conviviendo con las serias falencias de un edificio antiguo y necesitado de permanentes reparaciones. Las tormentas de verano provocaron filtraciones y desprendimiento de parte del cielorraso, lo que obligó a la Facultad a cerrar la sala para el dictado de clases prácticas hasta que se hagan los arreglos. Mientras tanto, las actividades se desarrollan en la sede central y en el anexo de calle Buenos Aires.
La situación generó mucho ruido en las redes sociales e inquietud entre los alumnos, al punto de que la semana pasada se realizó una asamblea. Se hablaba de que la UNT cortaría el convenio con los administradores de la Groussac. “Llevamos tranquilidad, la sala se va a refaccionar y las clases van a volver allí”, sostuvieron Ana Lía Sorrentino (vicedecana) y Silvia Moreno (secretaria académica). Ellas reconocieron que el tema es de larga data y que debió haberse resuelto con la construcción de un pequeño teatro, en el marco de la obra integral que el Rectorado dejó a medio hacer en Artes. “Ni siquiera se puede usar el estacionamiento, porque los desagües pluviales estuvieron mal terminados y se inunda”, explicaron.
Otro de los temas que genera preguntas en la Facultad también está ligado a Teatro y se refiere a los cambios curriculares. Hasta circuló la versión de que la Licenciatura se iba a anular. “Nada de eso es cierto -subrayó Moreno-. Lo que está pendiente es la aprobación en el Consejo Superior de algunos puntos de la reforma. Los expedientes volvieron a la Facultad con el pedido de que se hicieran algunas correcciones”.
La modificación sustancial, detalló la secretaria académica, es que deja de existir el antiguo Profesorado en Juegos Teatrales, que era un título intermedio (tres años de cursado), para ser reemplazado por un Profesorado Universitario en Teatro. Lo que deberá precisarse es cómo completarán el trayecto académico quienes obtuvieron el antiguo título y quieren acceder a la categoría superior que brinda el nuevo Profesorado. “Lo de que corre riesgo la Licenciatura no sabemos de dónde salió, nada es verdad”, apuntó Sorrentino, a cargo de la Facultad debido a la licencia que cursa la decana Estela Noli.
El comienzo del año fue agitado, a causa de un reclamo del personal no docente que hasta derivó en una toma de la Facultad. Sorrentino indicó que todo se debió al pedido de incrementar la carga horaria que les habían formulado. Por el momento se estableció un sistema de rotación, con el que los no docentes trabajan 12 horas por semana, aunque las pautas definitivas se fijarán -de acuerdo con lo conversado con el gremio- en la próxima negociación paritaria.
Las inscripciones en Artes se mantendrán abiertas el mes próximo, mientras el inicio de clases está pautado para el 5 de abril. La modalidad de cursado será mixta y dependerá de los requerimientos de las cátedras, apuntó Sorrentino. El objetivo es mantener la presencialidad en los talleres, con los estudiantes organizados en grupos reducidos.
“Esperamos que este año podamos lograr un funcionamiento más acorde con la normalidad -expresó la vicedecana-. Tenemos varios objetivos, entre ellos quue el Rectorado habilite la inscripción a la Licenciatura en Diseño de Sonido, trámite iniciado en 2020. Y que el Ministerio de Educación de la Nación apruebe la Licenciatura en Lutheria (con Proyecto de Resolución)”.








