Momento del asalto

El motochorro detenido anoche, acusado de matar a una psicóloga María Rosa Daglio el sábado pasado tras asaltarla, tirarla al suelo y causarle graves lesiones en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, tenía de diez causas penales y al menos una condena. Estaba preso, pero el año pasado fue beneficiado con la prisión domiciliaria, debido a la pandemia por coronavirus y una decisión gubernamental y judicial.
El hombre fue identificado como Alejandro Miguel Ochoa, de 55 años. Estuvo preso hasta mayo de 2020 a disposición de la justicia de Mar del Plata, que le otorgó el arresto domiciliario en el marco de la pandemia, cuando purgaba una condena de ocho años de prisión por otro robo.
“Este motochorro, que fue el que asesinó a mi mamá, había sido beneficiado por este Gobierno por la pandemia; millones de causas tenía, un prontuario extenso y sin embargo lo largaron a la calle”, lamentó Pilar, hija de la víctima, en diálogo con radio Mitre.
La detención del sospechoso se produjo anoche durante un allanamiento en un domicilio del barrio Marina, en Castelar Norte (Buenos Aires). El arresto estuvo a cargo del fiscal Federico Medone, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de La Matanza.
Voceros que participaron del operativo dijeron que Ochoa admitió extraoficialmente el hecho y que, en su poder, se halló la moto, el caso y las prendas de vestir que llevaba puestas cuando atacó a la víctima.
Pilar criticó que “nadie controló la prisión domiciliaria ni la tobillera electrónica” del delincuente y aseguró que “ningún policía se acercó” todavía a su familia. “Así como la mató a mi mamá, empezó a cometer hechos delictivos, no sabemos cuánto y nunca lo vamos a saber. El último hecho había sido una mujer a la que le fracturó el brazo y simplemente tuvo un poquito más de suerte que mi mamá”, agregó la joven en el reportaje radial.
De acuerdo con los resultados preliminares de la autopsia al cuerpo de la psicóloga social, la causa de muerte fue una "hemorragia interna" como consecuencia de los golpes que sufrió durante el asalto. "Fue el golpe, la mató, asesino, hdp, tendría que haber estado preso", manifestó la hija de la víctima.
El asalto a Daglio ocurrió en la calle Belgrano al 300, en pleno centro de Ramos Mejía, y quedó registrado por una cámara de seguridad que captó el momento en el que la mujer es derribada y arrastrada unos metros por la vereda. Si bien la mujer fue sometida a maniobras de RCP y trasladada al Hospital Haedo, falleció debido a las graves lesiones sufridas.
Con antecedentes y prófugo desde octubre
El acusado estaba prófugo desde octubre pasado, cuando fue detenido por un robo y aportó una falsa identidad con la que evitó que las autoridades supieran que era un condenado al que le habían dado arresto domiciliario ante el riesgo de contraer Covid-19 en un penal, informaron hoy fuentes judiciales.
Tiene al menos diez antecedentes por distintos delitos, y había sido condenado por la Justicia marplatense a ocho años y medio de prisión en 2017 por un robo agravado cometido en 2016, por lo que fue alojado en la Unidad Penal 15 de Batán, explicaron los voceros.
Pero a raíz de una presentación formulada por su defensa en abril de 2020, basada en sus problemas físicos y el riesgo inminente de contraer coronavirus en prisión, en mayo de ese año la Sala 1 de la Cámara de Casación de Mar del Plata le otorgó un arresto domiciliario a cumplir en su vivienda la localidad de Castelar norte.
La Cámara intervino debido a que tanto el fiscal de Ejecución Penal marplatense como el juez de ese fuero se habían opuesto a concederle ese beneficio.
El 1 de octubre pasado, Ochoa volvió a reincidir y fue nuevamente detenido e indagado en los tribunales de Morón por el delito de "tentativa de robo". Pero al momento de ser detenido e indagado, Ochoa dio un nombre falso y logró así burlar a los investigadores, que al no tener registro de sus antecedentes lo dejaron en libertad.
Al día siguiente, cuando se recabaron los datos correctos y se constató su nombre real, la Justicia ordenó un allanamiento al domicilio de Ochoa, quien no fue hallado y fue declarado "en rebeldía".
El 8 de octubre de 2020, la Unidad Funcional de Instrucción 3 de Morón notificó al juez de Ejecución Penal 1 de Mar del Plata, Ricardo Perdichizzi, del robo cometido por Ochoa una semana antes, por lo que el magistrado ordenó ese mismo día la suspensión preventiva de la prisión domiciliaria y dispuso que fuera detenido, y en caso de ser capturado, conducido nuevamente al penal de Batán.
El 11 de noviembre último, sin rastros de Ochoa, el juez dispuso la revocatoria de la domiciliaria debido al "demostrado incumplimiento" de "casi la totalidad de las reglas que se le impusieron" al condenado.
Además de estos antecedentes, el detenido tiene un largo prontuario delictivo por robo, hurto, desobediencia y violación de domicilio y atentado a la autoridad, entre otros.








