Futuro previsional

Por María Inés Salvatierra - Abogada Previsional.

21 Marzo 2021

Como uno de los efectos de la pandemia, podemos observar un sinfín de trabajadores informales, nuevos emprendedores, desarrolladores de múltiples y diversos oficios.

Algunas de estas actividades se desempeñan en los propios hogares o son prestaciones de servicios a domicilio y para los más osados, instalaciones en lugares fijos, con los costos extras que ello significa.

Consecuencia del aislamiento

También podemos ver que están a la orden del día los envíos a domicilio de los productos que se ofrecen.

Este despliegue laboral se dio como producto de los aislamientos domiciliarios y en algunos casos por pérdidas laborales formales.

La realidad es que estamos ante un crecimiento sostenido del trabajo informal, con todo lo que ello implica: falta de aportes previsionales , sin cobertura médicoasistencial ni coberturas ante eventuales riesgos laborales y una menor recaudación de aportes previsionales, lo cual impacta directamente en los haberes de los jubilados actuales.

Alternativas

A fin de aportar soluciones poco onerosas para el trabajador y a modo de generar coberturas para el presente, pero sobre todo de cara al futuro previsional, hoy existe la posibilidad de que los trabajadores informales se inscriban en el Monotributo Social o en el Monotributo Promovido.

La erogación mensual será poco significativa, pero le otorgará un gran beneficio al trabajador ante las diversas coberturas que logrará.

Si bien es cierto ambas categorías de monotributo exigen determinados requisitos, la realidad es que consultando el caso en particular, el profesional que lo asesore podrá encuadrar al trabajador en la categoría más conveniente y la que se ajuste a su situación: de acuerdo a la tarea que desempeña y si percibe alguna prestación no contributiva o no.

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