FOTO DE FAMILIA. El Presidente, ministros y gobernadores, durante la cumbre regional en Catamarca. presindecia de la nacion
Había expectativas, pero no eran demasiadas. La incursión del presidente Alberto Fernández por Catamarca alentó ayer la posibilidad de que, entre los anuncios que beneficiarán a las provincias del Norte Grande, figurara una que le brinde mayor certeza al sector productivo azucarero: la prórroga de la Ley de Biocombustibles. Los gobernadores de los distritos productores de bioetanol a base de caña de azúcar venían gestionando la extensión de la vigencia de los beneficios para la actividad, al menos, durante dos años más. La norma expira en la primera quincena de mayo y aún sigue siendo un misterio el final de esta película. En el medio de esta situación, apareció un proyecto de ley impulsado por el presidente del bloque de diputados del Frente de Todos, Máximo Kirchner, que, entre otros puntos, prevé que el 100% del corte mínimo obligatorio para la comercialización de combustibles en la Argentina sea abastecido por las pequeñas y medianas productoras de biodiesel y bioetanol por un plazo de seis años con la posibilidad que sea prorrogable por otros tres.
La ley 26.093, referida al Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentables de Biocombustibles fue sancionada el 19 de abril de 2006 y se promulgó el 12 de mayo de ese año. Tras 15 años de vigencia ahora es incierta su continuidad. La misma norma establece que, en caso de ser necesario, el Poder Ejecutivo Nacional puede aplicar una prórroga.
Precisamente esa extensión del plazo formó parte de las últimas deliberaciones del Parlamento del NOA y, en otras cumbres de gobernadores del Norte Grande también estuvo en agenda. La Casa Rosada aún no ha dado señales claras acerca de lo que sucederá. El jefe de Estado circunscribió sus anuncios al nuevo Régimen de Promoción de Generación de Empleo en el Norte Grande. El sistema propone una rebaja gradual y temporaria de las contribuciones patronales por las nuevas relaciones laborales, durante un periodo de tres años, en sectores económicos determinados de las 10 provincias de la región orientados a la producción de bienes. El 9 de febrero pasado, durante su visita a Tucumán, el Presidente había destacado la “gran inversión” que se realizó en el Norte argentino en el sector de los biocombustibles y consideró necesario “preservarla”, haciendo que funcione mejor, produzca más y genere más empleo, al ofrecer una definición sobre el futuro de esa industria. Al ser consultado sobre si ayer, durante la cumbre del Consejo Regional del Norte Grande en Catamarca, el jefe de Estado deslizó alguna definición, el gobernador Juan Manzur indicó que todo se circunscribe a lo que Fernández ha dicho el mes pasado. “La prórroga (de la ley) está dentro de las posibilidades y de las alternativas que se manejan. Pero me circunscribo a lo que ya ha dicho el Presidente cuando nos visitó en Tucumán”, respondió el mandatario provincial. “El Norte no tiene que preocuparse por qué va a pasar con el biodiesel o el bioetanol; allí ha habido una inversión muy grande y lo que hay que hacer es preservar esa inversión”, dijo Fernández en aquella oportunidad.
CHARLA. Manzur y Alberto Fernández se verán el lunes en un acto del PJ.
Los industriales sucroalcoholeros han preferido guardar silencio ante la consulta de LA GACETA, pero aclararon que esperarán que el Gobierno nacional cumpla sus promesas y resguarde a una actividad que emplea a más de 50.000 obreros en forma directa y unos 100.000 trabajadores de forma indirecta. Definen que un escenario sin prórroga golpearía con dureza al sector, con caída abrupta de precio y stock productivo excedente.
Según los industriales, la caña de azúcar es una suerte de columna vertebral del norte argentino, porque no sólo brinda cobertura a los factores azucareros, sino que su efecto multiplicador abarca también a otros cultivos, a la metal mecánica, a las empresas de transporte, de cubiertas, de camiones.
PyME
El encuadre, según el volumen de producción
Según la iniciativa elevada por el diputado Máximo Kirchner, serán consideradas PyME aquellas que tengan una producción anual que no exceda las 50.000 toneladas de biodiesel o 90.000 metros cúbicos de bioetanol de maíz, según el producto y que no sean asociadas, subsidiarias, ni controladas por, o controlantes de, empresas cuya actividad principal sea la misma, o pertenezcan a un mismo grupo económico controlante de empresas con esta actividad principal.
Según el proyecto oficialista, “la idea es que el segmento de PyME esté regulado con plazos, cupos y precios y que el porcentaje de corte del biodiesel y bioetanol se mantenga en un corte mínimo del 5% y 7%”.








