TÉLAM
Siete de cada 10 argentinos aprovecharon la cuarentena por la pandemia de la Covid-19 para estudiar y capacitarse. Así lo indica una encuesta online realizada por Randstad, una consultora que presta servicios de Recursos Humanos.
Al profundizar el análisis sobre la incidencia de la pandemia y la cuarentena en la actitud y dedicación de los argentinos en relación a su formación, surge que un importante 45% sostuvo haber dedicado mayor cantidad de tiempo para capacitarse durante 2020 que en años anteriores, mientras que el 55% restante afirmó haber dedicado igual cantidad de tiempo que otros años. En este sentido, el 21% de los participantes de la encuesta aseguró haber dedicado durante 2020 más de 25 horas mensuales a su formación, el 19% dedicó entre 16 y 25 horas mensuales, el 29% entre 9 y 15 horas mensuales y el 31% dedicó menos de 8 horas mensuales a su capacitación.
“Con el confinamiento impuesto por la pandemia se alteraron las rutinas y actividades de las personas, tanto en lo referido a esparcimiento y vida social, como al desarrollo profesional, liberando tiempo que se fue volcando a hobbies, asignaturas pendientes y otras actividades postergadas. Este escenario en el que la capacitación y la formación profesional recibieron un impulso extraordinario, se vio potenciado aún más por las infinitas posibilidades que se abrieron a partir de una mayor oferta de formación online de calidad”, dijo Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay.
El cambio en la rutina laboral y la imperiosa necesidad de adaptarse a la modalidad de trabajo remoto ha llevado a que los argentinos profundicen sus conocimientos digitales, transformando sus actividades profesionales. En este contexto, el 75% de los consultados por Randstad afirmó que su trabajo requiere de constante actualización, mientras que, en el otro extremo, el 14% de los encuestados considera que su trabajo ya no existirá dentro de 10 años.
El estudio de Randstad también avanza sobre la disyuntiva de quién es el principal responsable de la formación de los trabajadores para adecuar sus habilidades a las demandas de los trabajos del futuro. Frente a este interrogante, el 55% de los participantes sostiene que el principal responsable de la formación es el trabajador mismo, mientras que un 38% considera que es obligación del empleador preparar a sus colaboradores para hacer frente a sus tareas laborales. Por otra parte, un minoritario 7% sostiene que esto es una responsabilidad del Estado.
Al consultar a los participantes si en su trabajo son capacitados para estar al día con las últimas tendencias, el 25% indicó recibir capacitación constante por parte de su empleador, el 43% afirmó recibir capacitación solo de manera ocasional, y el 32% restante refirió no recibir capacitación de ningún tipo por parte de su empleador.
Frente a la falta de capacitación por parte de los empleadores, la encuesta de Randstad avanza sobre la mirada de los trabajadores en torno a la posibilidad de hacerse cargo de su propia formación. En este sentido, el 97% de los consultados afirmó que evaluaría capacitarse por su cuenta si su trabajo lo requiriese y su empleador no le brindara la capacitación correspondiente.
Por otra parte, el 98% de los participantes del estudio afirma que estaría dispuesto a realizar una carrera corta para alcanzar una mejora en su desarrollo profesional, mientras que el 76% de los consultados estaría dispuesto a cursar una carrera de larga duración para obtener mejoras laborales. Asimismo, el 57% de los consultados comentó haber perdido alguna vez una gran posibilidad laboral por falta de conocimientos o habilidades.
De la encuesta también surge que el 82% de los argentinos sintió la necesidad de capacitarse en nuevas tecnologías para estar a la altura de su trabajo y que el 97% disfruta del desafío de reinventarse laboralmente periódicamente, adquiriendo nuevas habilidades. Sin embargo, existen distintos motivos referidos por los participantes del estudio que los limitan para acceder a la capacitación o formación profesional. Algunos de los más mencionados son: motivos económicos 53%, falta de tiempo 21% y balance con la vida personal 14%, entre otros condicionantes.








