Radares contra la velocidad: la respuesta también está en educar - LA GACETA Tucumán

Radares contra la velocidad: la respuesta también está en educar

A una semana de arrancar los controles, la respuesta de los conductores de Yerba Buena es positiva.

28 Feb 2021
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Con calma, despacio y siguiendo las normas es como deberán aprender (y reaprender) a conducir los ciudadanos que circulan por Yerba Buena. Con un proyecto para hacer cumplir el límite de velocidad de los vehículos, el municipio comenzó a radarizar sus principales calles y avenidas. ¿Qué resultados -a corto plazo- dejó esta nueva medida?

“Actualmente estamos transitando una etapa que se centra en la difusión de información y la toma de conciencia por parte de los conductores; nuestro objetivo es lograr en ellos un cambio actitudinal. Por ahora los automovilistas han respondido bien a este esquema, en especial porque notaron que no era una estructura para la recaudación de dinero sino un llamado genuino a la prevención y seguridad”, comentó Mauricio Argiró, secretario de Seguridad de la Municipalidad de Yerba Buena.

Desde hace nueve días los controles viales se mantienen en forma periódica y con especial énfasis en las horas de circulación pico y de 20.30 a 21. Los puntos centrales donde han trabajado los agentes de tránsito son las avenidas Perón, Aconquija y Solano Vera, junto al Camino de Sirga y del Perú, las calles Aragón y Las Rosas y el boulevard 9 de Julio. Según la Ley Nacional de Tránsito, el límite de velocidad es de 40 kilómetros por hora en las calles y de 60 kilómetros por hora en las avenidas. Un caso excepción es el trayecto de la avenida Perón que va hasta la rotonda del pie del cerro: dado que el área está destinada a deportistas el tope es de 30 kilómetros por hora.

En ese periodo, el registro fue de 17 infracciones de velocidad por la mañana, 13 durante la tarde y dos por la noche (en ambos casos, los conductores dieron positivo al test de alcoholemia y sus vehículos fueron secuestrados).

En complemento

Hasta fin de mes la idea es que los tucumanos interioricen las buenas prácticas vehiculares y transformen sus hábitos. Luego, las sanciones económicas serán efectivas.

“En general, la sociedad argentina tiene dificultades para internalizar el respeto por las normas y el autocontrol. Ese tema es el que queremos atacar para que las modificaciones sean sustanciales y a largo plazo. La efectividad disuasoria de las multas y de los radares no está completa sin la parte de la educación y sensibilización. Además de controlar y sancionar, tenemos que formar. Hay cartelería en todas partes al igual que semáforos y los autos cuentan con velocímetros, así que está claro cuáles son nuestras obligaciones al tomar el volante”, acotó el funcionario.

Argiró explicó que estos avances también eran necesarios debido a la metamorfosis poblacional de la zona. “El desarrollo inmobiliario y comercial que tuvo Yerba Buena trajo también desafíos para la circulación masiva. El esquema de ciudad dormitorio de hace 30 años se transformó y pasamos a ser la segunda ciudad más importante de Tucumán, pero aún el municipio proyecta para sí la imagen de una urbe lenta que debe ser respetada en cuestiones de velocidad”, destacó.

Equipos fijos

Además de los cinemómetros móviles que ya se despliegan, a la medida de seguridad vial se le sumará dentro de seis meses la instalación de radares fijos.

“El municipio tendrá que hacer una inversión importante. Ambos dispositivos deben ser complementarios y van a permitir un doble esquema de control. Los fijos estarán en algunas arterias de alto tránsito y los radares móviles en espacios de circulación interna con una movilización importante”, detalló Argiró.

En ambos casos, la Ley Nacional instruye que los productos que se usen deben estar homologados por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Por igual, este organismo deberá revisarlos cada seis meses para chequear cualquier error de funcionamiento o cálculo en su calibre.

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