CORTE DE RUTA. Los Pereyra junto a algunos vecinos se manifestaron pidiendo seguridad para su barrio.
Cansados de las hostilidades con otra familia del vecindario, Juan Martín Pereyra, su familia y un grupo de habitantes del barrio Loteo Cano, de Los Gutiérrez, Alderetes, cortaron la ruta 304, a la altura del kilómetro 11 con una quema de gomas. El pedido de los manifestantes era que la Policía intervenga para devolverle la paz al barrio
“Tengo problemas con las familias Abregú y Suárez. Sufro amenazas constantes, apedreamientos a diario. Anoche (jueves) a las 1.30 incluso me agarraron a tiros la casa y dejaron heridos a mis tres hermanos y a mí”, describió Daniela Pereyra mientras mostraba un corte cercano a su ojo derecho. “Pido que la comisaría de Alderetes e haga cargo, porque para mí nunca tienen personal policial. A mí nadie me resguarda. Me siento totalmente impotente y desprotegida”, agregó la mujer.
VIDRIOS ROTOS. Daniela Pereyra muestra como dejaron su vivienda. LA GACETA / FOTOS FLORENCIA ZURITA
Según indicó, sus agresores tienen una orden de restricción a acercárseles. “No la respetan, nos siguen viniendo a apedrear la casa y cuando pido un móvil policial nunca hay. Sólo pido que la Policía que me garantice seguridad, porque cada vez que quiero salir de la casa esta gente me está esperando afuera con látigos, palos y demás. Tengo miedo por la vida de mis familiares, porque todas las amenazas que me hicieron las cumplieron”, dijo Pereyra.
La manifestante le mostró a LA GACETA los daños que 30 personas le habrían provocado a su vivienda. Los vidrios de una camioneta y de un camión destrozados por los ladrillazos, puertas, portones y ventanas también con signos de haber sido apedreados.
La Policía, que custodiaba que la protesta se realizara pacíficamente, indicó que los problemas entre estas familias venía de larga data y que existirían denuncias cruzadas entre ambos grupos. Según contaron fuentes del caso, ambas familia se dedicarían al traslado de ladrillos y leña y el primer problema habría surgido por un camión mal estacionado que evitó que la competencia pudiera salir a trabajar. Todo continúa en investigación. Ninguna de las dos familias pudo precisarle a este diario cuál había sido el origen del conflicto.
DAÑOS. Los parabrisas y las ventanas fueron destrozadas a pedradas.
“Nosotras no vivimos tan cerca y el problema es que hasta allí llegan los tiros. Nos caen las vainas en los techos o en el patio. Lo primero que hacemos siempre es alzar a los chiquitos y llevarlos para que no les lluevan las piedras”, fundamentó Karen Juárez, vecina de Los Gutiérrez. “Yo no estoy en contra de ninguno de los dos, pero si quiero seguridad y que se acabe todo esto. Hay videos de los chicos corriendo desesperados por los tiros”, agregó Micaela Juárez.
“Yo quiero que haya paz”
Enterada de que LA GACETA recorría el barrio, Nilda Salazar, madre de David Abregú, se acercó para contar su versión de los hechos. “Somos vecinos desde hace muchos años. Ellos siempre buscaron pelea con mis hijos, no nos dan paz ni tranquilidad. Cada vez que hay problemas yo tengo que irme de mi casa, porque Elías sufre de psicosis y puede llegar a atacarme en un momento así”, explicó la mujer. “Yo lo que quiero es que haya paz”, agregó. La repregunta era evidente: ¿por qué no hay paz entonces?. “Es una enemistad de 25 años, que empezó con discusiones y se volvió una guerra. Entonces estos vecinos llegan a su casa, se ponen a tomar y luego empiezan las agresiones y los cascotazos contra nosotros. Quiero tranquilidad para mi hijo”, concluyó Salazar.








