Caso Rocío Quesada: “La amenazaron, pero no pensamos que irían a matarla” - LA GACETA Tucumán

Caso Rocío Quesada: “La amenazaron, pero no pensamos que irían a matarla”

Luis Quesada señaló que su hermana había sido amenazada de muerte tres meses antes por su ex suegro. Una cliente, que presenció el crimen, creyó que también la matarían.

28 Ene 2021
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SALÓN. Macarena Quesada fue asesinada a tiros en su peluquería. LA GACETA / FOTO DE SANTIAGO RE

Angustiados con los despiadados comentarios que escuchó de algunas personas, familiares de Rocío Macarena Quesada (28), quien fue asesinada el sábado por su suegro, se comunicaron con LA GACETA para desmentir una versión que indicaba que la joven peluquera no dejaba que su ex pareja viera a su hija.

El 23 de enero, Roberto Rojas (padre), se presentó en la peluquería de su ex nuera, en Bella Vista y la ejecutó en el salón. Luego se quitó la vida disparándose en la cabeza con la misma arma con la que habría cometido el crimen.

Versión de la familia

Luis Quesada (30), hermano de la víctima, pidió que su testimonio se respetara palabra por palabra: “mi hermana tuvo una relación con Roberto, “Gringo” Rojas (hijo). Con él tuvieron a mi sobrina hace cinco años y desde entonces convivían con la criatura en la casa donde ocurrió el crimen”.

“Los problemas comenzaron en el matrimonio cuando se le puso una orden de restricción al padre del “Gringo”, para que no pudiera acercarse a mi sobrina. Eso fue por pedido de la psicóloga de la pequeña en base a manifestaciones que tenía la criatura hacia su abuelo paterno. Esto llevó a que hubiese problemas en la pareja también, porque mi cuñado no podía creer nada malo de su padre y eso derivaba en discusiones”, explicó el hermano de Macarena.

VÍCTIMA. A Macarena Quesada, de 28 años, la mataron frente a su hija.

Quesada continuó contando: “por estos problemas se terminaron separando, a pesar de eso, mi cuñado seguía viendo a su hija; de hecho, después de la ruptura, él iba a la peluquería y ayudaba con las tareas de la casa o con las tareas de la escuela de la niña. Pero el “Gringo” nunca asimiló que su padre era un peligro y por eso volvió a haber discusiones. Un día, ya como ex pareja, atacó a mi hermana y ella lo terminó denunciando”. Con respecto a eso, el joven aclaró: “al otro día de que lo denuncian mi cuñado se accidenta en la moto y fallece, su familia culpó a mi hermana por el accidente cuando ella no tuvo nada que ver. Macarena fue al velorio y la corrieron, la amenazaron de muerte incluso pero en ese momento lo tomamos como palabras que se decían desde el dolor de haber perdido a un hijo. Nunca pensamos que literalmente irían a matarla. Después del velorio, que fue el 12 de octubre, la familia paterna no volvió a ver más a la chiquita pero por decisión de ellos. El único que tenía prohibido acercarse a la niña era su ex suegro, que terminó siendo quien mató a Macarena”. El joven concluyó pidiendo que por favor la gente no hable de lo que no conoce.

Un hombre escondido

El día del crimen, Julieta Gómez, tenía turno en la peluquería a las 19.30. “Macarena era vecina y amiga. Cuando llegué vi que había vecinos conversando en la vereda y además que había un hombre que estaba detrás de un árbol, como escondido. La verdad pensé que estaba esperando a alguien que se estaba cortando el pelo”, explicó la chica en entrevista telefónica con LA GACETA.

“La llamé a la puerta y salió primero su hija y luego ella. Me dijo que pase y yo le respondí que no podía porque estaba puesto el candado. El hombre escuchó eso y como que se volvió a esconder. Cuando Macarena se acercó a abrir la puerta yo le dije que había un hombre atrás y que tal vez nos querían robar. Me abrió igual para no dejarme sola y me dijo ‘pasá rápido, corré’”, agregó la joven, que no imaginaba el horror que viviría luego.

“En ese momento él se vino corriendo y sacó un arma. Hizo tres tiros y no le dejó cerrar el portón. Macarena agarró a la chiquita y corrió hacia la peluquería. Yo corrí por el pasillo y terminé en el fondo de la casa. Allí escuché más tiros y fue cuando le disparó a ella”, describió Gómez con la voz quebrada al recordar el momento.

“Se escuchaban tiros”

“Yo pensé que ahí me mataban a mí también, vi que venía atrás mío. Desesperada, salté al patio de otra casa y le dije a los vecinos lo que estaba pasando. Pensé que habían matado a la criatura también. Se seguían escuchando tiros”, relató angustiada la cliente. “Me hacen salir a la avenida y allí me busca mi mamá. Cuando volvíamos para mi casa, pasamos al salón y vimos que Macarena estaba sin vida, la mataron frente a su nena. El asesino se mató al lado de ella”, agregó con llanto. La joven aún no comprende cómo pudieron hacerle tal cosa a su amiga.

“Ella era una madre con todas las letras, una mujer que trabajaba desde las 7 horas hasta la noche y que todo el tiempo veía a su hija. Si salía, era con su hija y sus hermanas. Era una persona que no se metía con nadie. No tenía problemas con nadie. Me duele que haya gente que no pueda ver que ella fue la víctima y que traten de justificar el asesinato de una persona”, concluyó Gómez

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