Un viaje a los orígenes - LA GACETA Tucumán

Un viaje a los orígenes

Merecido rescate de una verdadera enciclopedia ilustrada del mundo gauchesco, cuya edición original, que data de hace más de cuatro décadas, era prácticamente imposible de conseguir.

24 Ene 2021
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AYER Y HOY. La edición de 1977 (izquierda), en tres fascículos, es casi inhallable. La actual (arriba) es bilingüe y en un único tomo.

REEDICIÓN

CONOZCAMOS LO NUESTRO

ENRIQUE RAPELA

(EL ATENEO - BUENOS AIRES)

Conozcamos lo nuestro es una obra de Enrique Rapela que rinde homenaje al gaucho y sus costumbres. Título casi inhallable en su primera versión, publicado originalmente en tres fascículos en 1977, es ahora rescatado por el productor agropecuario Felipe Cayetano Grüneisen y la editorial El Ateneo en esta reedición, bilingüe y en un único y cuidado tomo.

El libro recorre las distintas facetas del universo gauchesco. Un primer capítulo se concentra en las prendas de vestir y las destrezas típicas del gaucho. El segundo aborda aspectos de su vida: su vivienda, hábitos, creencias y entretenimientos. Y el tercero, y final, enfoca su relación con el caballo: la doma, los accesorios y características del animal.

Los textos se complementan con fantásticas ilustraciones que ofrecen una inmersión en el mundo del gaucho y de las tradiciones que conforman una de las bases de nuestra cultura.

“Lo gauchesco, criollo y campero forman gran parte de nuestra formidable cultura y este es un homenaje a todo eso. Creemos también que se están perdiendo muchas tradiciones/oficios rurales y en el libro los estamos poniendo sobre el tapete nuevamente. Por otro lado, hay bastante ignorancia respecto del mundo rural y esta es una forma de acercar el campo a las ciudades o a gente que desconoce ese ambiente”, afirma Felipe C Grüneisen.

En los distintos capítulos encontramos una puerta de entrada a un escenario que revela muchas de nuestras raíces. En el mundo gauchesco se conjugan opuestos como la rusticidad propia de la vida campestre y la ornamentación que plasma el orgullo criollo: las alpargatas y las espuelas, el rebenque y la rastra, las boleadoras y el poncho. Aparecen rituales que cifran concepciones sobre distintos aspectos de la vida: el pase fraterno del mate, el ingenio picaresco de la payada, la simbiosis de hombre y caballo. El recorrido del libro nos muestra los elementos de una iconografía nacional e, indirectamente, permite inferir una idiosincrasia y un carácter. Adolfo Bioy Casares remarcaba en el gaucho “esa delicada variedad del énfasis que consiste en decir menos de los que es; una deferente disposición a restar importancia a dificultades e infortunios; el descreimiento sin terquedad, la ironía respetuosa; el vocabulario preciso, con su dejo arcaico; una suavidad en el modo, como si nunca fuera necesario levantar la voz; la tranquila resignación, que no conoce abatimiento, y una distinción personal que ninguna circunstancia perturba”. En una línea similar, el protagonista de Don Segundo Sombra apunta que “por él supe de la vida, la resistencia y la entereza en la lucha, el fatalismo en aceptar sin rezongos lo sucedido.”

Conozcamos lo nuestro propone un viaje a los orígenes. Más allá de grietas forzadas o falsas dualidades, invita a revisitar o a descubrir un mundo apasionante que permite entender mejor la argentinidad.

Por Marcelo Zavaleta

© LA GACETA

PERFIL

Enrique Rapela nació en Mercedes (provincia de Buenos Aires), en 1911, y murió en Buenos Aires, en 1978. Historietista, dibujante, pintor, historiador y escritor, es considerado el padre de la historieta gaucha. Cirilo el Audaz, Cirilo el Argentino, El Huinca y Fabián Leyes son algunos de sus personajes memorables. Ilustró, entre otras obras, varias ediciones del Martín Fierro. Conocedor como pocos del mundo gauchesco, Conozcamos lo nuestro es un título que muestra la profundidad de su conocimiento de ese ámbito. Vocabulario tipos y costumbres del campo argentino y Cosas de nuestra tierra gaucha son otros de sus libros.

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