Rally Dakar: Benavides y Andújar, conquistadores del desierto - LA GACETA Tucumán

Rally Dakar: Benavides y Andújar, conquistadores del desierto

Por primera vez, Argentina tuvo dos campeones: el salteño Kevin Benavides es el primer sudamericano en ganar el título en Motos; por su parte, Andújar reforzó el dominio en Cuatriciclos

16 Ene 2021

Suena paradójico, pero es así: en el Dakar, el rally más extremo del mundo, la paciencia es una virtud mucho más valiosa que la temeridad. Porque ir a fondo lo hace cualquiera, y más cuando el motor acompaña; lo que distingue a los verdaderos protagonistas es saber esperar el momento oportuno para dar el zarpazo. Ese timming fue la principal arma del salteño Kevin Benavides y del bonaerense Manuel Andújar para conquistar el desierto de Arabia Saudita y coronarse por primera vez como campeones en Motos y Cuatriciclos, respectivamente.

Dice el refrán que quien sabe comer sabe esperar. Y Kevin debió esperar hasta su quinta participación para ese título que venía persiguiendo desde su debut en 2016 y que se le había escapado por muy poco en 2018, por culpa de un fatídico error de navegación cuando la carrera -que todavía se disputaba en Sudamérica- pasaba justo por su provincia. Al final, el piloto de Honda pudo sacarse la espina y de paso dar un golpe a la historia al convertirse en el primer sudamericano campeón en Motos, la más difícil de las categorías, por la exigencia física que demanda en los pilotos y por la cantidad de pilotos de primer nivel. De hecho, el título de Kevin tiene el valor agregado de haber superado a campeones como Ricky Brabec, Sam Sunderland, Toby Price y Joan Barreda Bort.

GIGANTE. Andújar, patrocinado por Boca, es el cuarto argentino en ganar un título en la categoría Cuatriciclos.

“Fue una carrera increíble. El Dakar más duro que he corrido”, aseguró Benavides, hoy de 32 años. “La clave creo que fue mantener la calma, ir con energía hacia adelante, estar enfocado en el trabajo día a día”, agregó el flamante campeón, que celebró no sólo por sí mismo, sino también por su hermano menor, Luciano, quien se accidentó días antes (sufrió una luxación de hombro tras una caída) y no pudo continuar.

REY ABSOLUTO. El “Señor Dakar” es Stéphane Peterhansel.

El propio Kevin tampoco salió ileso: en esta edición debió sobreponerse a una dura caída que lo dejó con la nariz rota y un tobillo raspado. En las últimas etapas, se mantuvo siempre a tiro de su compañero de equipo, José Cornejo, hasta tomar la punta y defenderla en un final apasionante ante el acecho de Sunderland y del campeón defensor, Brabec.

Nervios de acero

Ver a un argentino consagrarse entre los Cuatriciclos ya no es novedad: el título obtenido por Andújar es el séptimo de bandera “albiceleste” desde la creación de la categoría en 2009. Sin embargo, eso no le quita mérito al logro del piloto de Buenos Aires, que comenzó regulando en las primeras etapas, a la cola del top 5 a la espera de su oportunidad. Y cuando la tuvo, no la dejó pasar: recogió el guante que dejó el favorito Nicolás Cavigliasso al abandonar en la séptima etapa y no volvió a soltar el primer puesto. El francés Alexandre Giroud lo sometió a una dura presión, pero Andújar condujo con nervios de acero y terminó sacándole más de media hora al segundo, el chileno Giovanni Enrico. Con el tercer puesto del argentino-estadounidense Pablo Copetti, se completó un podio 100% latino. Con 24 años, el piloto patrocinado por Boca alcanzó la madurez necesaria para conquistar su primer Dakar.

CALIDAD RUSA. Dmitry Sotnikov y Kamaz, una fórmula imparable.

Sin sorpresas

La última jornada del 43° Rally Dakar no tuvo ningún cambio en el top 5 de sus principales categorías. En Autos, a Nasser Al Attiyah no le alcanzaron sus seis triunfos de etapa para impedir que Stéphane Peterhansel se adjudicase su 14° título dakariano, el octavo en Autos. Más que nunca, fue “Monsieur Dakar”: el francés hizo de la regularidad la llave de su triunfo, a bordo de su Mini X-Raid. Detrás del catarí, completó el podio Carlos Sainz.

En Camiones, el título de Dmitry Sotnikov fue el menos sorpresivo de todos. El ruso dominó la carrera prácticamente de punta a punta y lideró un podio completo de Kamaz, equipo que sigue marcando el pulso en la categoría. Anton Shibalov y Airat Mardeev secundaron al ganador. Finalmente, el chileno Francisco “Chaleco” López se impuso entre los vehículos ligeros, recuperando la corona que había ganado hace dos años.

"Sabía que Kevin iba a ganar

Felicidad, pero sobre todo alivio. Así describió Isis Grifasi, madre de Kevin y Luciano Benavides, lo que sintió cuando supo que su hijo mayor había ganado el Dakar. Más que por el título en sí y por el valor histórico de ser el primer sudamericano en coronarse en Motos, por el simple hecho de que haya llegado sano y salvo, más allá de la rotura de nariz que sufrió en el camino. “La verdad es que nunca te acostumbrás. Pasan los años y es lo mismo: hasta que no termina una etapa, estoy con el corazón en la boca”, le contó Isis a LG Deportiva.

El minuto a minuto lo siguieron desde Salta, a través de la aplicación oficial del Dakar, lo que no hizo más potenciar la ansiedad. “Este fue el primer Dakar en el que no los acompañó su padre. No pudo viajar por la pandemia. Cuando viajaba él yo estaba más tranquila porque él estaba con ellos, pero ahora al estar solos, lo padecí sinceramente. Cuando se lesionó Luciano, tuvimos que esperar varias horas para saber qué tenía. Las noticias eran todas diferentes: que se había fracturado el hombro, que la cadera, que la mano. Después pudimos hablar con el jefe del equipo y él nos informó que se había luxado y que se le rompieron los ligamentos del hombro, por lo que deberá operarse. Él está bien ahora, pero quedé con miedo desde ese momento”, comentó Isis.

De todos modos, asegura que confiaba plenamente en las posibilidades de Kevin. “Sabía que iba a ganar. Ese era su objetivo. Cuando salió segundo, se quedó con la sangre en el ojo. El Dakar que fue en Perú no le gustó mucho, y el año pasado había ido dispuesto a ganarlo, pero le falló el motor. Este año se le tenía que dar. Además, con Luciano tuvieron una preparación tremenda a pesar de la pandemia. Nunca dejaron de entrenarse. Por eso en la primera carrera que tuvieron, en Andalucía, también ganó Kevin. Estaba muy motivado. Y en esta carrera, a pesar de que a veces quedó más atrás, nunca perdió el foco”, agregó.

Por cábala, los familiares vieron el final cada uno en su casa. “Pasa que después del descanso nos juntamos y ese día perdió como 10 minutos, así que desde ahí lo vimos separados. De todos modos, tenemos un grupo de Whatsapp donde todos íbamos hablando”, explicó.

La pasión de Kevin y Luciano también se contagió a su hermana menor. “También anda en moto por acá en Salta, no puedo estar tranquila, je. Como madre es difícil no preocuparse, pero ellos me dicen que también se pueden morir cruzando la calle a pie. Y si se tienen que morir, prefieren que sea haciendo lo que les gusta”, contó Isis, más aliviada después de ver a Kevin poner el apellido Benavides en lo más alto.

Triste final

El francés Pierre Cherpin fallecíó mientras era trasladado a su país luego tras haber sufrido un traumatismo de cráneo la semana pasada por una caída en la séptima etapa. El motociclista es la víctima fatal número 27 en la historia del Dakar

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