San Martín: que la tercera sea la vencida - LA GACETA Tucumán

San Martín: que la tercera sea la vencida

El “Santo” no ganó nunca jugando en Río Cuarto, mañana intentará de cortar la malaria.

16 Ene 2021
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MAL TRAGO. En 2002, San Martín descendió al perder el desempate con Cipolletti.

El estadio Antonio Candini estuvo en el ojo de la tormenta durante esta semana. Llamativamente, un estadio que hasta hace un tiempo pasaba totalmente desapercibido dentro del mapa futbolero de nuestro país, en los últimos días cobró un protagonismo inusual.

En ese escenario la AFA decidió que el domingo Atlanta y San Martín se enfrenten por la primera fase eliminatoria de los playoffs de la Primera Nacional que entregará el segundo ascenso a la Liga Profesional. Un día más tarde, Güemes de Santiago del Estero jugará ante Villa Mitre de Bahía Blanca en la final del Federal A.

Curiosamente en 24 horas Río Cuarto estará en el centro de la escena, más allá de que el país cuente con múltiples sedes con chances de albergar duelos definitorios que, particularmente por la pandemia, deben disputarse en terreno neutral.

A lo largo de su historia, San Martín visitó esa ciudad en dos ocasiones. En la primera retornó con una sonrisa amplia; mientras que en la segunda recibió un golpe seco que lo dejó a la deriva durante un tiempo.

La primera vez que San Martín visitó el estadio riocuartense fue el 24 de marzo de 1985. Aquella vez, por el partido de vuelta de la rueda de ganadores del torneo Nacional igualó 0 a 0 contra Estudiantes de esa ciudad; haciendo valer el 4 a 2 conseguido en la ida en La Ciudadela y asegurando la clasificación para la siguiente instancia.

“Intenso: Estudiantes atacó con desesperación ante un rival que se defendió heroicamente. El local, que creo varias situaciones de gol, no supo definirlas”, explicaron las crónicas de la época, destacando las virtudes defensivas del equipo por entonces dirigido por Guillermo César Reynoso, que tenía como estandartes a Francisco Guillén, Alfredo Juárez, José Noriega, Ricardo Troitiño y Daniel Gutiérrez, entre otros.

Sin embargo, la segunda excursión a la segunda ciudad más importante de Córdoba, no fue nada parecida. En 2002 el “Santo” la pasaba mal. Serios problemas institucionales que habían repercutido en lo deportivo, le habían hecho perder, un año antes, su lugar en la principal categoría de ascenso.

BUEN PUNTO. En el 85’ el “Santo” se clasificó gracias al empate 0 a 0 con el local.

Todo era cuesta arriba y aquel dirigido que era dirigido por Pablo Comelles terminó cayendo más abajo en el mapa futbolístico; justamente en Río Cuarto. El 5 de mayo de 2002, el “Santo” debió jugar contra Cipolletti un duelo desempate para determinar el cuarto descenso al Argentino B. “Se había determinado que habría cuatro descensos. El torneo estaba armado en dos zonas de 10 equipos. Pero antes de comenzar, un equipo se bajó y una de las zonas quedó con nueve equipos. Por ese motivo, jugaron los dos octavos para determinar el otro descenso”, recuerda Ramiro Villa, historiador “santo” e integrante del Departamento de Investigación Histórica y Estadística de San Martín.

Aquella tarde, el “Santo” perdía 2 a 0 desde el primer tiempo. Pero a los 91’, Juan Barragán y a los 93’, Humberto Biazzotti, marcaron el empate y extendieron el duelo a tiempo suplementario. La alegría le duró muy poco. A los 50’’ de iniciada la primera mitad de la prórroga, Juan Ancatén marcó el 3-2 para Cipolletti y abrió las puertas del infierno para los tucumanos. El Antonio Candini le trae dos tipos de recuerdos a San Martín. Allí mostró una buena cara y festejó en 1985; aunque también sufrió como pocos en 2002. Mañana tiene la chance de inclinar la balanza a su favor.

Dos buenas y dos malas

Gonzalo Rodríguez (foto) y Ramiro Costa están mucho mejor de sus lesiones e integraron la lista de futbolistas que viajaron anoche. En tanto, Juan Imbert y Pier Barrios no se recuperaron y quedaron descartados.

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