Mitos y verdades sobre las mascarillas faciales caseras - LA GACETA Tucumán

Mitos y verdades sobre las mascarillas faciales caseras

En las redes sociales y en diferentes sitios de internet se puede encontrar infinidad de mascarillas hechas con ingredientes caseros que, según los especialistas, pueden resultar dañinas para la piel.

13 Ene 2021
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CUIDADO CON EL ALOE VERA. Si bien tiene componentes saludables, contiene otros que pueden ser tóxicos para algunos tipos de piel.

No son pocas las personas que padecen afecciones dermatológicas de base y muchas veces en el afán de dar con la solución rápida, económica o natural, recurren a la aplicación de mascarillas faciales caseras sin tener en cuenta que lo barato puede salir muy caro, no sólo para el bolsillo sino también por las secuelas que puede dejar.

Las necesidades son variadas y diferentes según el tipo de piel de cada uno. Entonces, lo que puede resultar beneficioso para algunos, puede no serlo para otros. Por este motivo, es conveniente consultar con un profesional y realizarse un control previo antes de aplicar en nuestra piel alguna mascarilla.

Derribando mitos

A continuación, algunos tips que se pueden encontrar en internet y la opinión de los especialistas:

1. “Aplicar hielo directamente sobre la cara todas las mañanas cierra los poros y suaviza la piel”.

La dermatóloga María Lapaluda afirma que el hielo directo sobre la cara puede quemar, producir ampollas y aumentar la rosácea.

“Aplicar en forma directa y con una frecuencia diaria hielo local puede provocar quemaduras por congelamiento. Puede inducir un eritema (enrojecimiento) facial, que en el mediano plazo puede provocar hiperpigmentaciones residuales secundarias (manchas en la piel)”, señala la médica especialista María Helena Ricaud.

UN RIESGO. Aplicar el hielo en forma directa sobre la cara puede quemar.

La dermatóloga Noelia Cecilia de Berman sostiene: “El hielo produce vasoconstricción, es decir cierra los vasitos sanguíneos, por lo que mejora el enrojecimiento cutáneo y es útil para descongestionar ciertas áreas. Sin embargo, el frío extremo directamente sobre la piel puede ser perjudicial, con posibilidades de producir quemadura, necrosis o muerte del tejido si la vasoconstricción es muy intensa. Y hasta puede generar urticaria en pacientes predispuestos. Verdaderamente, la utilización de hielo no produce una mejoría visible en la piel; y debe ser empleado con precaución”.

2. “El líquido de aloe vera directo de la planta es bueno para el cuidado de la piel”

“El aloe vera tiene propiedades calmantes para la piel, de hecho, esta planta es utilizada en la preparación de cremas, pero a veces colocarlo directamente sobre la cara sin purificar puede producir reacciones alérgicas, porque tiene varios compuestos”, explica Lapaluda.

Ricaud alerta sobre los casos de dermatitis de contacto, eritema, fototoxicidad y urticaria que se han detectado por la colocación de aloe vera de forma tópica sobre la piel.

DUDOSAS. Las mascarillas deben ser recomendadas por especialistas.

Cecilia de Berman reconoce los amplios beneficios conocidos sobre el gel del aloe vera: vitaminas, aminoácidos, enzimas, polisacáridos y estimulantes biológicos. “Hay muchísimas especies de aloe vera, pero no todas tienen propiedades medicinales y pueden ser irritativas, debido a ciertos componentes que podrían generar dermatitis. En el caso de que la piel esté alterada o presente algún tipo de agresión, hay mayor riesgo de sensibilización cutánea”, advierte.

3. “La mascarilla de limón y bicarbonato es excelente para aclarar la piel y quitar las manchas”

Ricaud explica: “El limón posee un PH tan ácido que puede alterar el film protector de la piel y provocar ante la exposición solar un daño cutáneo con la consecuente hiperpigmentación de la misma. Respecto del bicarbonato, por su PH extremadamente alcalino favorece la aparición de irritaciones y de infecciones por la proliferación de bacterias que ven propicio su crecimiento en este medio. Su asociación hace que sus PH se neutralicen ligeramente, pero no se acerca al de la piel normal, lo que sumado a sus efectos irritantes hace desaconsejable su uso”.

Cecilia de Berman afirma que el bicarbonato es abrasivo y puede resecar la piel como consecuencia de una pérdida significativa de humedad en el tejido. Por otro lado, es altamente alcalino, lo que significa que altera la acidez o el PH natural de la barrera cutánea. “El limón actúa de forma contraria al bicarbonato de sodio. Es un ácido con un PH muy bajo por lo que puede generar irritación y otras reacciones como dermatitis y fotosensibilización”, asevera.

No hay milagros

“Siempre explico a mis pacientes que el seleccionar una rutina de cuidado de la piel, es como realizar un 'traje a medida', lo que es beneficioso para un determinado biotipo cutáneo puede no serlo para otro. Y que esa rutina debe adaptarse en un mismo paciente en diferentes momentos y circunstancias según sus necesidades específicas”, señala Ricaud.

“Ninguna mascarilla casera o cura milagrosa sustituye los tratamientos dermatológicos verdaderos. A menudo estos trucos domésticos, no cumplen lo que prometen y lo más peligroso, pueden provocar efectos secundarios, como irritaciones, inflamaciones, manchas y quemaduras. Cada paciente es diferente, la piel de cada persona tiene distintas necesidades, por lo que no todas las mascarillas funcionarán en todos por igual. Es importante tener en cuenta cuáles son sus ingredientes, si son irritantes o no y la sensibilidad individual de cada uno”, acota Cecilia de Berman.

Lapadula expresa que es preocupante la información que circula en internet sin una fundamentación científica, y reconoce que en reiteradas oportunidades sus pacientes, sobre todo chicas jóvenes, le preguntaron sobre este tipo de mascarillas. Hace hincapié en la importancia de chequear las fuentes a la hora de buscar información. “Mi consejo es que siempre hay que consultar al que sabe, para recomendar cualquier cosa hay que asesorarse. Las soluciones mágicas no existen”, recomienda.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, es de suma importancia y cuidarla no es algo que se deba tener en cuenta únicamente por fines estéticos, sino que va mucho más allá, protege el organismo de todos los factores externos y el cuerpo habla a través de la misma reflejando la salud física y mental. Protegerla es una tarea de todos los días para tener una vida más saludable sin consecuencias severas a futuro, no se debe subestimarla.

(Producción periodística: Mariana Ávila)

Recomendaciones para cuidar la piel

La dermatóloga María Helena Ricaud aconseja acerca de una serie de pasos que pueden ser de utilidad para cuidar nuestra piel:

- Mantener la piel limpia: una limpieza cuidadosa es fundamental, elimina las impurezas, el sudor, el sebo y el maquillaje. Por otro lado, prepara la piel para la mejor penetración de  los productos de cuidado. Repetir la limpieza dos veces por día.

- Hidratación: usar productos que se adapten a tu tipo de piel para hidratar, humectar y proteger según las necesidades específicas.

- Fotoprotección: la exposición a radiación UV nociva es una de las principales causas de daño cutáneo, provocando desde cáncer de piel hasta envejecimiento prematuro. Por esto, el uso de un protector solar adecuado a biotipo y fototipo debe estar presente en toda rutina de cuidado todos los días, todo el año.

- Beber abundante agua.

- Usar cosméticos libres de aceite y no comedogénicos.

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