ALTERNATIVAS. Los tratamientos mejoraron mucho en estos últimos años.

La leucemia es el cáncer más común entre los niños (30% de los pacientes oncológicos pediátricos); y su forma más frecuente se genera porque los glóbulos blancos sufren modificaciones. Aunque los tratamientos mejoraron en los últimos años, la “quimio” sigue teniendo altos niveles de toxicidad, y la inmunoterapia ataca tejidos tumorales, pero también sanos.
Por eso se buscan alternativas eficaces y específicas, y que además tengan menores perfiles de toxicidad, de modo que puedan ser tolerados por pacientes inmunocomprometidos... Y a poco de terminar este año de muchas malas noticias, llegan buenas nuevas de científicos de nuestro país, informa la Agencia CTyS-UNLaM.
Un equipo dirigido por Alejandra Duarte, investigadora en el Instituto de Medicina Experimental (UBA/Conicet) y en la Fundación Barceló, ha logrado -por ahora en modelos experimentales- la remisión de la enfermedad. Lo hicieron apelando a la acción de proteínas propias de bacterias y de virus; concretamente del estafilococo áureo, y de virus como el del tumor mamario murino.
Los científicos demostraron que esas proteínas tienen la capacidad de activar el sistema inmune causando específicamente la muerte celular de los tejidos alterados por la leucemia.
Un superantígeno
“Sobre esta base se abre la posible de implementar una novedosa herramienta terapéutica antitumoral, altamente específica, de fácil implementación, de bajo costo, y cuyas validaciones preclínicas han mostrado una toxicidad muy baja”, destacó Duarte.
Los tumores tienen muchísimos mecanismos para evadir, distraer o camuflarse del sistema inmune, y en los pacientes con leucemia eso se agrava.
“Como están inmunocomprometidos, y su producción de glóbulos blancos se encuentra alterada, la respuesta de defensa es más baja que la del promedio”, explica la investigadora y agrega: “este conjunto de proteínas, conocidas técnicamente como superantígenos, puede compensar las dificultades del sistema inmunológico ante las artimañas de ataque y evasión de las células que producen tejidos tumorales, también conocidas como células neoplásicas”.
Modos de acción
“Tanto en pruebas in vitro como en modelos animales observamos que, específicamente en las células neoplásicas, una de las proteínas analizadas inducía la apoptosis, un tipo particular de muerte celular. Este tratamiento disminuyó el tamaño de los tumores y enlenteció su crecimiento. En ratones, se determinó más del 90 % de remisión completa de la enfermedad”, explicó Duarte.
Pero además, en la leucemia se produce otro problema: los leucocitos “alterados” se reproducen en una cantidad y a una velocidad mucho mayor de los normales, y los superantígenos también actuaron. “Con análisis completos de sangre detectamos que la proteína bacteriana también disminuye esta alteración”, agregó.
Lo que sigue
Al comprobar reducción del tamaño y de la velocidad de crecimiento de tumores; disminución en la alteración de los linfocitos y la especificidad de ataque a los tejidos anormales, manteniendo al resguardo a los sanos, los investigadores presentaron el proyecto para recibir la patente, y esperan avanzar con muestras humanas en breve.







