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Por Nahuel Toledo - LA GACETA
El viernes, el Senado de la Nación aprobó el proyecto que modifica la Ley de Manejo del Fuego. La iniciativa, impulsada por el diputado Máximo Kirchner, no fue bien recibida por los productores tucumanos porque aseguran que nuevamente se avanza en detrimento de uno de los sectores productivos más importantes de La Argentina.
“La iniciativa demuestra una animosidad evidente contra el campo. Atenta contra nuestra producción y la propiedad privada”, consideró Sebastián Murga, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT).
El proyecto convertido en ley por la Cámara Alta prohíbe la venta y cambio de uso de tierras incendiadas por un plazo de entre 30 a 60 años con el objetivo de evitar prácticas especulativas y emprendimientos inmobiliarios.
Sobre este punto, Murga asegura que el Estado vuelve a intervenir sobre las tierras porque, de una manera, le quita la libertad al propietario de administrar sus bienes. “La ley es absurda porque no tiene lógica. Si hay alguien que trabaja por el cuidado ambiental es el sector agropecuario con las constantes adaptaciones que realiza para cuidarlo”, enfatizó.
La ley, que obtuvo 41 votos positivos por parte del oficialismo y 28 en contra del interbloque de Juntos por el Cambio, también impide en sus artículos que los terrenos afectados por el fuego puedan dividirse o subdividirse, excepto que esto resulte de una partición hereditaria, o pueda realizarse sobre ellos cualquier emprendimiento inmobiliario, distinto al arrendamiento y venta de tierras particulares.
En relación a la normativa que ahora deberá ser promulgada por el Ejecutivo Nacional, Murga remarcó que resulta “inaudito” que en un proyecto de este tipo se asegure que un productor sea capaz de quemar su producción o sancionarlo porque un incendio generado por un tercero lo perjudicó.
“Todavía no pudimos medir el impacto que tendrá está en Ley en la provincia, pero sí puedo asegurar que nos quita la previsibilidad. Otra vez se priorizó lo ideológico y lo político sobre lo productivo”, acusó el responsable de la Sociedad Rural local.
En la Asociación de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor) también esgrimieron cuestionamientos en contra del proyecto oficial y destacaron que este año, con la ocurrencia de heladas y la sequía registrada en la zona durante el invierno y el otoño, se agudizó la problemática de incendios. Muchas hectáreas de cultivos invernales -trigo y garbanzo- se prendieron fuego y causaron estragos, a lo que se debe sumar el cultivo de caña.
“Para aquellos que piensan que se trata de una quema intencional vale aclarar que eso quedó en el pasado, cuando la cosecha se realizaba a mano y se quemaba para evitar ser lastimados por las hojas. Esa práctica no va más. Por un lado, la maquinaria agrícola la fue desplazando; por el otro, están las innumerables investigaciones realizadas por especialistas sobre los efectos negativos desde el punto de vista productivo y económico”, afirmaron los productores nucleados en la entidad que preside Osvaldo Martín.







