En pandemia: "el proceso de aprendizaje nunca existió", dijo un legislador sobre la educación en Tucumán - LA GACETA Tucumán

En pandemia: "el proceso de aprendizaje nunca existió", dijo un legislador sobre la educación en Tucumán

El radical Ascárate realizó un sondeo en algunos departamentos de la provincia para conocer el proceso de los alumnos durante la cuarentena.

24 Nov 2020
1

ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO

Con el objetivo de conocer la realidad de la educación en Tucumán, el legislador José Ricardo Ascárate impulsó un sondeo durante noviembre. De acuerdo al informe, se relevaron a 500 padres de 12 escuelas ubicadas en los departamentos de Lules, Famaillá y Tafí del Valle.

 A todos ellos se le consultó sobre el proceso pedagógico que tuvieron que encarar ellos y sus hijos durante la pandemia. En este sentido, se buscó indagar sobre las dificultades que existieron y sobre cómo repercutió esto en el aprendizaje de los alumnos.

De los resultados se desprendió que el 55,6% de los alumnos no recibieron ninguno de los 6 cuadernillos que tendrían que haber recibido al momento del sondeo, y solamente el 4,4% de las familias accedieron al material completo. 

El legislador Ascárate se refirió a esto y dijo que “esto demuestra que en Tucumán la continuidad pedagógica fue peor que deficiente, y que el proceso de aprendizaje nunca existió”.

“Lo más grave es que hubieron un 27,6% de chicos y chicas que no tuvieron acceso a internet y no recibieron ningún cuadernillo, quedando absolutamente fuera del sistema. Estamos hablando de alumnos invisibles que cayeron en un agujero negro y ni siquiera pudieron ser detectados por el sistema educativo provincial” manifestó Ascárate.

Sobre el proceso de aprendizaje, los resultados del estudio reflejaron que 5 de cada 10 padres consideran que sus hijos no aprendieron los contenidos básicos durante el 2020 y la mayoría de ellos (40,8%) considera que sus hijos no están preparados para cursar el siguiente año.

Según el legislador radical “los datos obtenidos en el estudio nos generan una mezcla de enojo, preocupación, y profunda tristeza porque estamos ante una catástrofe educativa con consecuencias inimaginables que si el Ministro de Educación Juan Pablo Lichtmajer no hace una lectura crítica frente a esto, podría tener efectos irreversibles en las próximas generaciones”.

Comentarios