Cuatro filmes argentinos disputan el premio mayor en Mar del Plata

Matías Piñeiro presenta “Isabella”, una revisión de la obra “Medida por medida”, de William Shakespeare. Una grilla on line y gratuita.

22 Nov 2020
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PAISAJE CORDOBÉS. Parte de “Isabella” fue filmada en las sierras.

Desde su regreso al universo de las grandes citas con el cine internacional, en 1996, el Festival de Mar del Plata (único de la máxima categoría A en América Latina, creado en 1954 pero discontinuado en 1970) se ha consolidado como una instancia consagratoria de los filmes desde el mero hecho de pasar la selección y quedar agendados en su grilla.

Este año, con la modalidad virtual (a la que se agrega la gratuidad en todas sus actividades, pero con la aclaración de que hay cupo limitado) es más accesible que nunca hasta el domingo, en una semana dedicada al séptimo arte. El interés está reforzado con la presencia en la Competencia Internacional de cuatro producciones argentinas en el listado de 10 películas que disputan el Ástor Piazzolla de Oro (otra innovación: el premio lleva ahora también apellido; hasta el año pasado, era simplemente Ástor).

Matías Piñeiro compite con “Isabella” (ayer fue estrenada en la primera jornada del encuentro y estará disponible hasta mañana); Clarisa Navas, con “Las mil y una” (a proyectarse entre el lunes y el miércoles); Nicolás Prividera, con “Adiós a la memoria” (del miércoles al viernes) y Eduardo Crespo, con “Nosotros nunca moriremos” (se la podrá ver desde el viernes y el domingo).

Entre los 10 títulos de la Competencia Latinoamericana sólo se anota una película argentina, “La escuela del bosque”, de Gonzalo Castro (aunque también la uruguaya “Chico ventana también quisiera tener un submarino” y la colombiana “Como el cielo después de llover” con coproducciones con la Argentina). También habrá una instancia reservada exclusivamente a producciones nacionales (no hay tucumanas en el listado), en largo y cortometrajes; a proyectos en desarrollo y numerosas secciones especiales, incluyendo el tributo a Fernando Pino Solanas. Las películas en competencia están disponibles tres días consecutivos desde su estreno, siempre accesibles por la página web del festival.

Este año debuta el premio Flow al Cine Argentino, que otorga la plataforma de Cablevisión (borrando una vez más las fronteras entre las pantallas) como una apuesta a “seguir impulsando la producción nacional de calidad e incorporar a la película ganadora a su oferta de contenidos”, accesibles por internet.

Y con el auspicio de la Embajada de Francia, cortometrajes de Argentina, Paraguay, Chile y Uruguay pujan por el premio George Melies, pensado para incentivar a jóvenes talentos del Cono Sur apostando a la diversidad y con la temática “Interior/Exterior Casa”.

Una comedia especial

La historia de “Isabella” gira alrededor de las dos protagonistas que, sin saberlo, disputan el mismo personaje en una obra teatral. En el relato, el director optó por intercalar tres momentos en la vida de las dos mujeres.

Así surgen las dudas de la mediana edad, qué hacer con los dones que uno tiene y si en realidad son parte de una etapa o los tenemos que aprovechar toda la vida, en un trabajo que que formó parte de la selección oficial de la última Berlinale.

“A veces pienso que el mundo es mejor que la imaginación. Es mejor tratar de escuchar y tejer con esos elementos que pasan”, describió Piñeiro su sexta película en diálogo con la agencia Télam, que continúa con la saga en la que reinterpreta a personajes femeninos de William Shakespeare, esta vez a partir de la obra teatral “Medida por medida”. Los roles principales son cubiertos por María Villar en el papel de Mariel, una joven frustrada por su falta de éxito en la actuación, y Agustina Muñoz como Luciana, exitosa sobre las tablas, pero con un profundo conflicto vocacional.

“Más que de lo completamente opuesto, era la idea de mostrar a alguien a quien las cosas le salen más fáciles, entonces se crea una relación de fantasmas y de dobles. ¿Es mejor o no el éxito? Entre ellas no hay competencia porque también se ayudan. Al momento de filmar se tiene un guión, pero es flexible, quizá se terminó esa misma mañana”, describe sobre su idea.

El texto de Shakespeare suele ser presentado como una comedia, pero el director aclara que hay abuso sexual y decapitaciones; “tiene una espesura, oscuridad y densidad que me gustaba tomar”, admite. “El movimiento de la película es introspectivo, hacia adentro, un tono abajo, con menos exposición. Es una película bastante íntima. No da grandes resoluciones, no espera que algo explote”, añade.

“La escuela del bosque” también está disponible hasta mañana. Castro filmó su quinta película (debutó en 2008 con “Resfriada”) en su totalidad en Barcelona y en blanco y negro, para construir un ambiente donde prima el diálogo, las relaciones casi íntimas y cotidianas y las reflexiones al pasar que intentan disimular situaciones tensas.

Los otros filmes que se pueden ver hoy en la Competencia Internacional son “El año del descubrimiento”, del español Luis López Carrasco; y “Sophie Jones”, de la norteamericana Jessie Barr; y en la Latinoamericana, “Al morir la matinée”, del uruguayo Maximiliano Contenti y “Selva trágica”, de la mexicana Yulene Olaizola.

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