
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió ayer que Yemen “está en peligro inminente de la peor hambruna en el mundo en décadas”, con lo que se sumó a las voces de alerta internacionales ante el deterioro de la situación en el país, sumido en un conflicto desde fines de 2014.
“En ausencia de una acción inmediata, podrían perderse millones de vidas”, dijo. E insistió en que “todo el mundo evite acciones que puedan empeorar una situación ya complicada”.
“Nos arriesgamos a una tragedia no sólo en la pérdida inmediata de vidas, sino con consecuencias que reverberarán de forma indefinida en el futuro”, dijo.
El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, denunció a su vez que “los yemeníes no ‘pasan hambre’, se les está matando de hambre”. “Palabras como ‘gravemente desnutridos’, ‘inseguridad alimentaria’ y ‘exceso de mortalidad’ son términos técnicos, neutrales y desapasionados que ocultan los horrores que la hambruna inflige en el cuerpo y en la mente”, sostuvo Lowcock.
En esta misma línea se expresó el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley, quien habló de “una cuenta atrás para la catástrofe en Yemen”. (DPA)




