El peor año para el transporte público - LA GACETA Tucumán

El peor año para el transporte público

16 Nov 2020

La provincia llega a fin de año con el transporte público de pasajeros en una situación crítica. La crisis económica de las empresas de ómnibus y la consecuente ineficiencia del servicio se acentuaron durante la pandemia por la covid-19. En lo que va del año, miles de usuarios padecieron los 64 días de huelga que se produjeron por los reclamos de los choferes como consecuencia de los salarios atrasados.A eso se suma que, de acuerdo con los vecinos, la frecuencia de los viajes nunca retornó con normalidad.

En los últimos días, como cada principio de mes, la posibilidad de un paro reapareció y mantuvo en vilo a los trabajadores de la actividad y a los ciudadanos que dependen de ella. La Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio que reúne a los choferes, acordó en esta oportunidad el pago de los sueldos en cuotas para evitar otra medida de fuerza. Según se detalló, los cobros serán semana a semana, con fondos de los subsidios y con la recaudación de los pasajes. Los empresarios esperan que esta semana la Nación deposite una parte significativa de los fondos correspondientes para saldar gran parte de los sueldos.

En este escenario no se avizora por el momento que la solución de fondo para la problemática esté cerca. El proyecto que prevé la estatización del sistema no tuvo avances concretos por el momento. La iniciativa que está más avanzada es la que nació en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán y que prevé la reorganización del sistema mediante la estatización. Tiene la venia de la Casa de Gobierno e incluye la creación de una sociedad del Estado. Se han llevado adelante reuniones, para tratar de avanzar en la cuestión porque el objetivo es que los términos de funcionamiento sean consensuados con todos los sectores involucrados.

En los últimos días, legisladores oficialistas presentaron otro proyecto. Implica también la puesta en marcha de un sistema estatal, pero con el boleto gratuito. El texto establece la creación de la empresa de “Transporte Automotor Suburbano Gratuito (TAS)” que se sostendría mediante un nuevo tributo provincial que se cobraría a los residentes del Gran San Miguel en las boletas del servicio de electricidad.

Los recorridos abarcarían los municipios de la Capital, Tafí Viejo y Las Talitas, Alderetes, Banda del Río Salí y Yerba Buena y las comunas de El Manantial, San Felipe, Cebil Redondo y San Pablo.

En paralelo, dos de los municipios del Gran San Miguel optaron por buscar por su cuenta otras alternativas para solucionar el conflicto. La Capital anunció que permitirá que utilitarios y combis, como los transportes escolares, puedan suplir la falta de colectivos. Unas 100 unidades ya están empadronadas en el registro que habilitó el municipio. Los recorridos serán en trazados diferentes a los de las líneas de ómnibus, según las autoridades. La iniciativa más novedosa se está desarrollando en Tafí Viejo y comienza a funcionar hoy. La nueva línea urbana estatal llamada Ecobus. Son seis colectivos con motores a biodiésel, insumo que se produce en la planta municipal. El servicio unirá Lomas de Tafí, Tafí Viejo y Los Pocitos. Además, para la contratación de choferes se aplicará la paridad de género.

Los proyectos para abordar de manera más integral el conflicto no parecen contar con avances, pese a que se acerca el final del peor año para el transporte público. El asunto debería volver al tope de la agenda de las autoridades para comenzar el año próximo con algunas definiciones.

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