Coro Universitario de Tucumán: una chispita que encendió un gran fuego

Coro Universitario de Tucumán: una chispita que encendió un gran fuego

El prestigioso conjunto debutó el 10 de noviembre de 1945 de la mano de Alex Conrad y Mario Cognato.

PRIMEROS PASOS. Esta foto de 1945 atestigua el origen del Coro Universitario de Tucumán, que sigue mostrando una juvenil vitalidad. PRIMEROS PASOS. Esta foto de 1945 atestigua el origen del Coro Universitario de Tucumán, que sigue mostrando una juvenil vitalidad.

1945, octubre. La luz baña los corazones expectantes en esa mañana dominical. Las cuatro voces, hermanadas por primera vez, se estremecen en un acorde de emoción. “Muy abajo del río Swanee, muy muy lejos, ahí es donde mi corazón regresa, ahí es donde los viejos se quedan… todo el mundo está triste y lúgubre por todas partes que deambule. Oh queridos, cómo se fatiga mi corazón, lejos de los viejos en casa...”. La mirada del maestro Alex Conrad abraza a ese puñado de voces. La canción de Stephen Foster ha puesto de fiesta la alegría en la Sociedad Sarmiento. El Coro Universitario de Tucumán (CUT) está despertando en ese ensayo sus primeras corcheas.

“Teníamos un cuarteto vocal, formado por Leda Valladares, Dora y Susana Lozada y yo, que era estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras. Una noche me llamó Julio César Lizárraga, presidente del centro de estudiantes, y me dijo: ‘mire, Lucía, hemos estado en una reunión y alguien dijo que sería lindo formar un teatro y un coro universitario’. Le comenté a una tía que estudiaba canto en el Conservatorio de Bellas Artes. ‘¿Qué te parece si lo hablo al maestro Conrad para que dé una opinión más experta?’, me preguntó. Al rato me llamó ella y me contó que Alex estaba muy entusiasmado con la idea del coro y que podía dirigirlo en los primeros tiempos. Con gran alegría, empezamos a visitar a los otros centros de estudiantes de las facultades con una respuesta extraordinaria y a los pocos días, el maestro tomó una prueba de voces y empezamos los ensayos. Fue algo milagroso porque no tuvimos ningún inconveniente… ese fue el comienzo del coro, se ve que en el ambiente existía esa necesidad, bastaba que una chispita encendiera el fuego”, evoca Lucía Piossek Prebisch, profesora emérita de la Universidad Nacional de Tucumán.

Disciplina y armonía

Coro Universitario de Tucumán: una chispita que encendió un gran fuego

Noviembre 10. Los nervios alborotan el sábado en el Teatro Alberdi. El maestro Mario Cognato, también cellista, ha tomado la posta para el debut. En las gargantas se deslizan el Salmo 137, de Gevaert, “Old folks at home”, de Foster, y “El triunfo”, de Felipe Boero. “Ha mostrado disciplina y muy buena voluntad de sus integrantes… todas las interpretaciones fueron entusiastamente aplaudidas, destacándose la armonía”, señala el comentario de LA GACETA.

1952. Con la firmeza y seguridad que le infunden su juventud y entusiasmo, con solo 20 años unidos a su habilidad y su finura temperamental, Juan Carlos Lanati se hace cargo de la dirección. Demuestra su capacidad en la presentación del conjunto en La Plata y en la exitosa preparación de la parte coral de la primera experiencia sinfónico-coral del CUT: la Novena Sinfonía, de Beethoven, que se presenta en el teatro San Martín en mayo de 1957, con la Orquesta Sinfónica de la UNT y el cuarteto vocal de Sodca, integrado por María Kallay, (soprano), Noemí Souza (contralto), Sante Rosolen (tenor) y Giulio Viamonte (bajo). Su actividad profesional lo aleja del conjunto.

1958. Luego de un paréntesis de casi siete años, vuelve al CUT el maestro Cognato, y ejecuta obras de gran envergadura como el Deustche Réquiem, de Brahms, presentado en Tucumán bajo la dirección del maestro invitado Teodoro Fuchs y luego en Mendoza, bajo la dirección de Pedro Ignacio Calderón.

1959, el CUT viaja a La Plata al Primer Festival de Coros Universitarios; al año siguiente, se hace el II Festival de Coros Universitarios en nuestra provincia, en el marco del marco del primer Setiembre Musical.

1966, interpreta el Réquiem, de Verdi, con la Orquesta Sinfónica de la UNT, bajo la guía de Juan Carlos Zorzi, con los solistas del Teatro Colón Haydeé de Rosa (soprano), Luisa Bartoletti (mezzo), José Nait (tenor) y Juan Zanín (bajo). “Es digno de destacar el esfuerzo y la dedicación de los integrantes del conjunto coral que ha logrado un alto nivel artístico”, señala el comentario del Diario Noticias. El 9 de julio de ese año, el CUT canta en la inauguración del Canal 10 de la UNT.

1967, Cognato prepara y dirige al Coro en otra obra sinfónico-coral, La Creación, de Haydn, con la participación de dos solistas locales: Rosalía Estequín y Herberto Bühler.

Nuevo desafío

1970, en su 25 aniversario, se presenta un nuevo desafío, con un concierto “a capella”, y el segundo desafío con un sinfónico-coral en homenaje a Beethoven. Su Novena Sinfonía es presentada por segunda vez, con la colaboración de muchas voces ya alejadas del Coro y dirección de Cognato. Luego el grupo sigue su ascendente camino musical con Andrés Aciar, quien lo dirige más de dos décadas, e introduce una nueva modalidad en la preparación de los coreutas, con un breve intervalo en el que fue sustituido por Mariana Stambole.

Aciar regresa al CUT y el conjunto alcanza momentos de alto nivel con un concierto dedicado al húngaro Zoltan Kodaly; otro de sus logros fue la interpretación de la Liturgia de San Juan Crisóstomo, de Tchaikovsky, ambas interpretaciones en su lengua original. Daniel Mazza, Ricardo Steinsleger y Juan Pablo Cadierno lo suceden en el podio. Un nuevo ciclo se abre este año para el CUT, con el joven Lucas Sorroza Díaz en la dirección. El milagro del canto sigue titilando en el firmamento tucumano.

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