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Hubo disturbios en varias ciudades
La noche electoral en Estados Unidos y el día siguiente estuvieron marcados, en lo político, por la incertidumbre sobre el ganador de la carrera por la Casa Blanca y, a pie de calle, por las protestas que han surgido en varias ciudades del país a medida que han ido pasando las horas, si bien no se han registrado grandes incidentes. Un pequeño conato de violencia ocurrió cerca de la Casa Blanca, epicentro de las movilizaciones contra Donald Trump en Washington. En Mineápolis, varias personas fueron detenidas después de una manifestación contra la brutalidad policial. Más de 800 personas se concentraron en Portland, algunas de ellas con armas.También se han realizado arrestos en Seattle, en concreto ocho, tras una serie de movilizaciones, mientras que en Los Ángeles la Policía ha declarado ilegal una movilización organizada en las inmediaciones del estadio Staples Center. (DPA)
Contra el conteo de votos
Dos días después de la votación oficial, los estadounidenses aún no sabían quién será su presidente. El terreno donde sigue la disputa son cuatro estados: Pensilvania, Arizona, Georgia y Nevada. El avance del escrutinio favorece a Joe Biden, el candidato demócrata, al que le beneficia el voto por correo, que es el que queda por contabilizar. Un quinto estado, Carolina del Norte, también está pendiente del resultado, pero será más difícil que se le escape al presidente, Donald Trump. Biden contaba con ventajas en Arizona y Nevada, con probabilidades de que en este último estado ganen los demócratas. En Arizona, no se esperaban nuevos resultados hasta la medianoche de Argentina. Las opciones de Biden quedarán más claras cuando se conozcan más resultados en Nevada. Es un estado favorable a los demócratas, pero su ventaja era de menos de 10.000 votos. Si Biden gana en Nevada, se acerca a la victoria: solo necesitaría ganar en Arizona para conseguir los 270 electores. (Reuters)
La consternación de los cubanos
La oleada de apoyo de la comunidad cubanoamericana ayudó a Donald Trump a lograr una estrecha pero decisiva victoria en el campo de batalla del estado clave Florida. Pero los solicitantes de asilo cubanos varados en México por las estrictas políticas de inmigración del gobierno de Trump están orando para que el demócrata Joe Biden gane la presidencia de Estados Unidos. Molestos, aunque no sorprendidos, de que sus familiares y compatriotas hayan apoyado al republicano en un estado de oscilación crítica. “Solo están pensando en el beneficio que ellos pueden obtener si ganara Trump y en nada más”, dijo Dairon Elisondo, un médico cubano que pidió asilo y que trabaja en un campo de refugiados en la ciudad mexicana de Matamoros, separada de Brownsville, en Texas, por el río. “Es cierto que Trump ha puesto al gobierno de Cuba contra la pared y por eso lo apoyan, pero solo ven esa parte, no se fijan en las otras cientos de cosas que ha hecho mal”, señaló Elisondo. (Reuters)







