ESPACIO AL AIRE LIBRE. Los dueños de campings quieren regular su servicio.

Hectáreas al aire libre, entorno natural e instalaciones “adaptadas a la pandemia”. Así describen propietarios de los campings sus complejos que, sin embargo, no logran que los habiliten a funcionar en la costa atlántica bonaerense para estas vacaciones.
“En todo el mundo se abrieron primero los campings; implican menos riesgo que un establecimiento cerrado -dijo a Télam Pablo Domínguez, dueño una instalación en Santa Teresita-. Muchos medios decían que era lo que más había funcionado en Europa. Pensamos que éramos los afortunados de la temporada de verano, y ahora se dio vuelta”.
Rafael Mugica, de un complejo en Necochea, destacó por su parte que ellos atienden un público que difícilmente pueda vacacionar sin esa opción, y que el riesgo, si no se habilitan, es el que la gente acampe igual y en cualquier lado.
El Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires indicó que la razón para la negativa del permiso de abrir es una recomendación de la cartera de Salud, que los considera “lugares de riesgo de contagios alto”, sobre todo por las dependencias comunes como baños, cocinas y comedores.
Los dueños de los campings entienden que se hace referencia en concreto a las duchas compartidas, pero aseguran que para hay solución, y presentaron protocolos al Ministerio de Turismo de la Nación, gracias a los cuales, confían, podrán ser incluidos en las actividades permitidas en temporada.
Duchas espaciadas y externas; control de temperatura; ingreso restringido y por turnos a los vestuarios y duchas con agua tibia para no generar vapor son algunos de los puntos que consensuaron y que presentaron también a las autoridades municipales, tomando modelos de protocolos europeos.
Las cabañas o los motor home también son parte del reclamo, ya que ambas opciones cuentan con baños incorporados, pero quedarían sin poder usarse en caso de permanecer cerrados los complejos.
“En septiembre publicamos las tarifas con un 25% de aumento, y desde entonces recibimos 50 reservas de casillas y motor home, porque la gente no quiere compartir baños, así es otro motivo para que no estén saturados”, dijo Mugica, tras precisar que muchas consultas pedían la posibilidad de instalar casas rodantes.
Tasa en Pinamar
El intendente de Pinamar, Martín Yeza, planteó la posibilidad de que su municipio cobre una tasa de $100 por persona, y por toda la estadía, para los turistas que concurran en el marco de la pandemia.
“Evaluamos una tasa turística transitoria, que va con una contraprestación: llevar al óptimo posible el equipo humano de salud para poder tener temporada”, anunció el intendente en su cuenta de Twitter. “El equipo humano de salud va a requerir personal de afuera. Avanzamos en convenios con los mejores hospitales de la Argentina”, agregó el funcionario y aclaró que si las negociaciones con las prepagas mejoran, la medida no será necesaria y destacó: “el sistema de salud, por ser publico, no es gratuito; tiene un costo”.
La idea fue rechazada con vehemencia por el presidente de la Cámara de Turismo de Pinamar, Alfredo Baldini, quien la calificó de “vergüenza absoluta y de disparate”. “Al turista hay que seducirlo, tratarlo bien y no se le puede pedir que pague una tasa para veranear ”, expresó el empresario a Télam. “Pinamar es el segundo municipio más rico de la Provincia, con $2.000 millones de presupuesto, es decir, un 30 % más que Villa Gesell, que está construyendo un hospital”, agregó.







