En uno de sus días más tensos de gestión, Manzur escuchó a Maley, que continuará en Seguridad

“Hasta que el gobernador no le pida la renuncia, sigue trabajando”, dijo el mandatario, en un mensaje para todo su gabinete. El titular de Seguridad dijo que tiene un compromiso para mejorar los índices y que no está atado al cargo. Los problemas a solucionar.

23 Oct 2020 Por Marcelo Aguaysol

El de ayer fue uno de los días más complicados de los casi cinco años desde que Juan Manzur está al frente de la gobernación de Tucumán. Los cuestionamientos sociales hacia su gestión se sucedieron, con marchas y expresiones en redes sociales, ante los casos de inseguridad. Particularmente por dos situaciones concretas: los asesinatos de dos niñas y la reacción de una franja social que linchó a José “Culón” Guaymás, el sospechoso del homicidio de Abigail Riquel, de 9 años. A primera hora, el ministro de Seguridad, Claudio Maley, expuso lo sucedido al mandatario, que lo escuchó atentamente y se mantuvo en silencio. Casi con el mismo gesto adusto, Manzur sumó a ese encuentro al vicegobernador Osvaldo Jaldo, con quien analizó la situación política e institucional a raíz de la inseguridad.

La charla giró en torno de la actuación policial y de los operativos montados para hallar Guaymás, que también era perseguido por un grupo de personas. Incluso se mencionó que la Justicia estaba cerca de la detención del joven. Antes del linchamiento, Jaldo había quedado a cargo del Poder Ejecutivo (Manzur había viajado a Buenos Aires) y, según pudo establecer LA GACETA, había analizado la posibilidad de ofrecer una recompensa para dar con el paradero del sospechoso. De todas maneras, la decisión no prosperó porque el presidente de la Legislatura esperaba el arribo del gobernador y, fundamentalmente, porque esa misma tarde una turba acabó con la vida de Guaymás cerca de un asentamiento en Manantial Sur.

Tras la reunión con el ministro de Seguridad, Manzur y Jaldo dieron una señal de cohesión institucional y de unificación del discurso durante un acto en Alderetes. “Condenamos todo lo que son los hechos de violencia; eso no es bueno para ninguna sociedad. Condenamos estos hechos de violencia; condenamos el hecho de la justicia por mano propia, y vamos a redoblar todos los esfuerzos desde el Gobierno de la Provincia para que hechos de estas características no vuelvan a ocurrir”, remarcó el titular del Ejecutivo.

Posteriormente se refirió a la situación de Maley en el gabinete. “Hoy tuvimos una primera reunión con el ministro, el comandante Maley, y siempre todos los funcionarios tienen la posibilidad de dar un paso al costado. Pero en este caso no hablamos de eso (de su renuncia)”, indicó.

En una charla telefónica con nuestro diario, el titular de Seguridad manifestó que, en Tucumán, “estamos en un momento social complicado, en el que debe primar la tranquilidad y la prudencia de todos los sectores” para encarrilar la situación. “Tengo un compromiso con el gobernador de seguir adoptando medidas que tiendan a mejorar la seguridad. No tengo proyección política y no estoy atado al cargo”, remarcó. Maley dijo que la Policía está comprometida con la sociedad. “Hay un accionar integral que ha permitido bajar los índices de muertes en ocasión de robo; se han controlado 110.000 automóviles durante la pandemia, con 4.000 secuestros de este tipo de unidades y de 4.500 motos en infracción. Además del equipamiento, hay una Policía que se está capacitando”, enumeró Maley.

Análisis en frío

Manzur sigue tomándose su tiempo y, por ahora, no introducirá un cambio de piezas en su gabinete. Maley siempre estuvo en la picota y por ahora continuará al frente del Ministerio de Seguridad. “Hasta que el gobernador no le pida la renuncia, sigue trabajando”, dijo Manzur. La frase no fue personalizada; abarcó a todo el cuadro de conducción del Poder Ejecutivo y también a la cúpula de la fuerza policial que encabeza Manuel Bernacchi. Sucede que, desde distintos sectores del oficialismo, vienen sugiriendo una oxigenación y mayor protagonismo de los ministros en la defensa de la gestión.

El gobernador apuesta a lo seguro. Maley viene trabajando con él desde antes de la asunción como gobernador, en 2015. En Casa de Gobierno sostienen que si eventualmente hay una modificación en Seguridad o en otra área, necesariamente la persona que llegue debe tener firmeza para la toma de decisiones y, fundamentalmente, una trayectoria que no exponga grietas antes, durante y después de una potencial asunción.

La acumulación de problemas para la administración provincial está desgastando al Gobierno. Manzur, sin embargo, cree que la situación tiende a encarrilarse. Considera que la curva de contagios de covid-19 comenzará a descender hacia la próxima semana, en la medida que la sociedad sostengan el distanciamiento social y cumpla con todas las normas de bioseguridad sugeridas por el Ministerio de Salud Pública. Además, continuarán los operativos de testeos en distintos puntos de la ciudad y de otros municipios, con el fin de identificar a casos positivos y disponer su aislamiento.

La otra cuestión que embarga al Poder Ejecutivo es el prolongado conflicto en el servicio de transporte público de pasajeros. “Esperemos que la situación se normalice en las próximas 48 horas”, respondió el gobernador ante una consulta de este diario. Sucede que es inminente la disponibilidad del subsidio nacional para que las empresas achiquen la deuda salarial que mantiene con los choferes. En el camino seguirá en análisis diferentes alternativas para que se normalice la prestación del servicio.

A una semana de cumplir cinco años al frente del Poder Ejecutivo, Manzur intenta recuperar el terreno perdido en materia de imagen de gestión. Los cuestionamientos se suceden y las protestas son cada vez más frecuentes cerca de la Casa de Gobierno. La cuestión a dilucidar es si el Ejecutivo hará un cambio de rumbo o si, antes de eso, convocará a distintos sectores sociales para consensuar acciones para los tres años que le quedan de mandato a Manzur.

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