“La clase media, que vive de su trabajo es la más perjudicada”

La pandemia afectó a todos, pero no por igual. Los sectores más pobres fueron compensados por el Estado, pero aquellos que contaban con un empleo se vieron más empobrecidos.

UN MILLÓN DE EMPLEOS POR AÑO. Es lo que cree Salvia que se necesitará en los próximos cuatro años.  UN MILLÓN DE EMPLEOS POR AÑO. Es lo que cree Salvia que se necesitará en los próximos cuatro años.

Taxistas, comerciantes, pequeños empresarios, profesionales, trabajadores de oficio y tantos otros que sostienen sus vidas con su trabajo cotidiano fueron los más perjudicados por la pandemia. No ocurrió lo mismo con los sectores más pobres que se vieron compensados con ayudas adicionales del Estado -un 40 % de la población- en el segundo trimestre del año, reconoce el sociólogo Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

Salvia participó ayer del living virtual organizado por la fundación León, en el marco de las actividades del Observatorio de la Pobreza de esa ONG tucumana. En el encuentro, presidido por los directores de la fundación, Diego Aguilar, y del Observatorio, Julio Picabea, el sociólogo de la UCA dejó varias definiciones del impacto de la pandemia en la sociedad argentina. En primer lugar aclaró que la Argentina estaba mal antes de la covid. “Ojalá tuviéramos nueva normalidad. La normalidad que teníamos antes de la covid era anormal. No es normal tener inflación interanual del 45 %, con un promedio mensual de 4 puntos, que es lo que un país suele tener en un año”, dijo.

“Para erradicar la pobreza se necesita trabajo. Si no hacemos que nuestros jóvenes consigan trabajo estamos perdidos. Hoy urge crear trabajo donde sea y como sea. Necesitamos crear un millón de empleos por año por los próximos cuatro años. Pero para eso necesitamos estabilidad, planificación, reglas claras. Necesitamos reglas de juego básicas que estabilicen la economía. Debemos aprovechar los sectores agroindustriales en lugar de pelearnos entre sectores. El agro genera divisas y la industria, trabajo”, señaló.

Para Salvia “la pobreza en Argentina no es solo económica, no es solo carencia de ingresos sino incumplimiento de derechos a la educación, la vivienda, trabajo, salud. Hay que reclamarle a la dirigencia política, del partido que sea, que se ponga a la altura de las circunstancias”.

Antes del Zoom, Salvia conversó con LA GACETA:

- ¿Cómo ha impacto la pandemia en la clase media?

Lamentablemente es el sector que más quedó afectado en el contexto de parálisis económica que generó la emergencia sanitaria. Si bien los sectores pobres se empobrecieron más, contaron con dispositivos de ayuda social, mientras que las clases medias cuyo presupuesto depende de su trabajo, el autónomo, el independiente, agravó su situación social. Fue el sector que cayó en la pobreza y que no entra en programas sociales. Sufrió pérdida de trabajo, reducción de ingresos, suspensiones, imposibilidad de trabajar, reducción del nivel de actividad. Difícilmente llegó para ellos el IFE. Y si lo hizo su impacto es muy bajo porque en ingresos de $ 40.000 o $ 60.000 por mes, 10.000 para dos meses no compensa la pérdida de niveles más altos de trabajo. Estos segmentos respondieron reconvirtiéndose, buscando nuevas formas y salieron como pudieron.

- ¿Qué tipos de clase media hay? ¿En qué se diferencian?

- Hay una clase media profesional, formada por directores de empresas, dueños de pequeñas empresas, profesionales, autónomos, que constituyen el 10% o 15% de la sociedad argentina de la clase superior. Luego tenemos los sectores técnico profesionales: obreros calificados, empleados públicos, pequeños comerciantes, empleados calificados, de bancos, de comercios mayoristas, de empresas de servicios e informáticos. Forman otro 20%, que no dejó de estar afectado por la crisis, pero que sufrió menos que la clase que le sigue, la media baja, integrada por el pequeño comerciante, de barrio, de centro urbano, el tallerista, artesano, obrero o empleado calificado de pequeñas y medianas empresas, autónomos dedicados a oficios, remises, taxistas. Son los más golpeados.

- ¿Qué importancia tiene la clase media para un país?

Ser clase media es la consecuencia de un proceso de crecimiento, de tener oportunidades y movilidad ascendente a través del trabajo. Mejoras de vivienda, condiciones de vida, hijos que se educan y consiguen trabajo, y así sigue el ciclo de progreso social o económico. Necesitamos más clases media, pero para eso necesitamos más trabajo, que los sectores populares dependan menos de los programas sociales y más de las oportunidades que brindan la pequeña y mediana empresa, e incluso de la economía social.

- ¿Qué porcentaje de pobres y de clase media debe tener un país para no ser un país pobre?

No. La pobreza tiene que ser erradicada mediante la creación de empleo digno. El tema es ¿se puede ser clase media y pobre? Sí, aquí lo tenemos. Tenemos clases medias que han caído en la pobreza. Son distintas escalas. La pobreza remite a niveles de ingresos. Las clases medias remiten a un conjunto de condiciones que hacen posible que uno pueda progresar en la vida. Con trabajo, educación, seguridad social, salud, etcétera. El trabajo te permite todo eso. Pero si el trabajo apenas te alcanza para sobrevivir entrás en el terreno de los sectores pobres estructurales más allá de que un mes tengas o no los ingresos para entrar o salir de la pobreza.

Perfil

› Agustín Salvia

Sociólogo, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, doctorado en Ciencias Sociales en el Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México. Investigador del Conicet,  Director e investigador jefe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).

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