Una receta que llegó desde Gales hace más de 140 años

05 Oct 2020
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DE AUTOR. Julio enmarcó la carta de su tatarabuelo, de la que extrajo la receta de gin. Para hacerla propia, le agregó botánicos locales.

Después de que Albert Williams dejara Cardiff (Gales) para venirse a vivir a la Argentina, allá por el siglo XIX, su padre le envió una carta en la que detallaba una receta de gin que solía elaborar. Más de 140 años después (la carta data de 1879), Julio Williams (bisnieto de Albert) la encontró, junto a una foto de su bisabuelo, dentro de una vieja agenda de cuero de tres cuerpos.

“Pregunté a algunos botánicos por los ingredientes, y me sorprendió ver que no iban a ser difíciles de conseguir”, cuenta Julio, que de no ser por la pausa obligada que impuso la cuarentena, quizás nunca hubiese encontrado la carta. “Entre el trabajo y las actividades de los chicos, vive de acá para allá por lo general”, corrobora su esposa, Mariela.

Se interesó en el tema, hizo un curso online de destilación y se compró un alambique, instrumento donde se destila el alcohol. “Cuando vi que me salía, decidí darle mi toque propio a la receta. Le agregué tres botánicos: yerbabuena, porque es donde vivo; limón, porque esta es la provincia del limón, y muña muña, porque no hay otro gin en el mundo que la tenga”, detalla.

COMPAÑÍA. Julio junto a su esposa, Mariela, que lo acompaña en el entusiamo por esta nueva afición: la elaboración de su propio gin. LA GACETA / FOTOS DE DIEGO ARÁOZ

El gin Williams & Williams (llamado así porque lo elabora junto a su hijo) tiene como imagen de etiqueta la foto de su bisabuelo Albert, la que venía con la carta. “Ya tengo máquina etiquetadora, envasadora y estoy sacando los permisos. Ya me han pedido muchas botellas. Es que debía reinventarme, porque la actividad de mi empresa (provisión de refrigerantes) ha caído un 80% por la pandemia. Hice barbijos, alcohol en gel, y ahora encontré esto. Aún no me está redituando, pero creo que tiene mucho potencial”, asegura.

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