Si se decide volver a la fase 1 en Tucumán, los empresarios no acatarán

Dirigentes de distintas ramas de la producción hicieron una advertencia y reclamaron al Gobierno que analicen otras vías antes de disponer otra vez el cierre de negocios.

Juan Manuel Montero
Por Juan Manuel Montero 02 Octubre 2020

La posibilidad de regresar a una fase 1 de parte del Gobierno a raíz del crecimiento exponencial de casos de coronavirus en Tucumán encendió alarmas rojas en el sector productivo de la provincia.

Las distintas cámaras y actividades consultadas por LA GACETA no sólo se mostraron en contra de una decisión de esa naturaleza sino que, taxativamente, advirtieron que no la acatarán y que las autoridades deberían buscar otras vías antes de hacer que cierran nuevamente sus puertas.

Gabriela Coronel, de la Cámara de Comercio, fue contundente: “nos negamos a volver a fase 1, no solo por la situación crítica que estamos viviendo, sino porque además no tenemos respuestas, auxilios o desahogo financiero de parte del Estado. Hoy trabajamos al 40% de pérdidas. Sostener una PyME es muy preocupante, pero lo seguimos haciendo a pesar de que muchas se quedaron en el camino, fundidas, o debieron cambiar de rubro”.

La dirigenta aseveró que “es imposible volver a cerrar. La respuesta de la problemática no está en el comercio, no es que un cliente se contagia dentro de nuestro local comercial. Somos muy rigurosos. En el Gobierno no saben cómo es el manejo de una PyME. Si deciden cerrar deberemos ir al frente, marchar, protestar. Sería imposible”.

Por su parte, Constanza Bauque, de la Cámara de Bares, Restaurantes y Afines, fue más dura aún: “no vamos a cerrar, por más que exista una normativa no vamos a cerrar. Vamos a llamar a una desobediencia civil pacífica. No entienden que nosotros debemos responder por nuestras deudas y por el personal. Y además no nos reciben, no nos dan respuestas, para las autoridades nosotros no existimos”.

“Nosotros reunimos a 200 bares y restaurantes. Hay muchísimos que cerraron. Encima ponen protocolos que son muy difíciles de cumplir. La Municipalidad iba a ceder espacios públicos para poner mesas pero no lo hicieron. No se puede trabajar dentro de los salones, y ahora la gente se tiene que sentar al sol con 40 grados. Las peatonales están llenas de gente arriesgándose a contagios, a la inseguridad. Es todo muy dramático. Están aumentando la pobreza, con miles de personas en las calles. Ante una situación social muy compleja no hay respuestas creativas”, añadió

David Acosta, dirigente de Uocra, advirtió que volver de fase y cerrar todo sería casi un golpe mortal. “Sería muy duro para todos. Nosotros cumplimos los protocolos, mantenemos el distanciamiento, pero vemos que el resto de la sociedad también debe cumplir con lo que se pide. Estamos esperando que se reactive la obra pública. Entendemos que las decisiones sobre salud son acertadas, pero cerrar todo de nuevo sería muy duro”.

“Nuestro sector está muy mal, hay algunas cosas de la sat, obras viales, viviendas, pero tenemos una bolsa de trabajo de 6.000 compañeros que no consiguen trabajo. Se están terminando algunas obras, pero queremos seguir”, indicó.

“Vamos a respetar”

El único que se mostró proclive a aceptar una vuelta atrás, pero con condiciones, fue Carlos Canevaro, presidente de la Cámara de Gimnasios de la provincia. “Estamos consustanciados con la situación que vive la provincia, vemos preocupados la situación de que el sector privado no puede seguir recibiendo pacientes, lo cual nos coloca en una situación de quiebre. La situación que atravesamos es dramática, drástica. No tuvimos un feliz retorno a nuestras actividades, todo lo contrario. El cierre nos causó un daño importante y es muy difícil remontar económicamente cuando se arranca desde atrás, pero nuestra decisión institucional va a ser respetar lo que decida el gobierno”, dijo.

“Si todo es tan grave desde la salud lo haremos si así se decide. Lo que sí, le pedimos al gobierno que nos ayude. Deben estar con los reflejos activos. La gente debe encontrar respuestas en el sector privado, pero con ayuda del Estado”, dijo el ex legislador.

Coronel, desde Comercio, aseguró que “debe haber una unión entre salud y economía. Hay que convivir con este virus. Tuvimos cinco meses de preparación. El pico no depende del comercio sino de la resolución del gobierno, pero no es el cierre de negocios la solución. Deben encararlo de otra manera, atacar los focos de contagio. Si no hay empleo no hay salud. A veces sentimos como que nos amenazan”.

Y Bauque coincidió con ella: “al ministro de economía. Estamos ignorados por las autoridades, si no pueden resolverlo que den un paso al costado. Es muy compleja la situación y nunca nos consultaron nuestra opinión. Lo mismo pasa con los horarios absurdos que nos pusieron. Nosotros vamos a abrir lo mismo, e incluso los salones. Necesitamos comer. ¿Qué pasaría si los estatales se quedaran en su casa y no les pagaran el sueldo? ¿Aceptarían?”.

Acosta consideró además que “la obra privada está parada, y no hay proyectos nuevos. Sabemos cómo está la situación económica. La sociedad debe tomar conciencia, pero nosotros no podemos perder más puestos de trabajo”.

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