Caso Ameri: un escándalo que terminó con una “medida ejemplificadora”

El parlamentario salteño presentó su renuncia a la banca y fue aceptada durante la madrugada. En las últimas décadas hubo otras dos expulsiones. Figueroa, su reemplazante, pidió más derechos para las mujeres.

26 Sep 2020
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REACCIÓN. Los diputados, algunos presentes y otros por videoconferencia, aprobaron la sanción contra Ameri. TÉLAM

La renuncia y posterior separación de la Cámara de Diputados del salteño Juan Ameri tras el escándalo sexual que protagonizó se produjo en apenas ocho horas. Sin embargo, no es el primer caso de un legislador removido de su banca por “inconducta” en el cuerpo.

La escandalosa situación -besó los pechos de su pareja mientras participaba de la sesión por videoconferencia- generó inmediatamente rechazos de todo el arco político, incluso de su propia fuerza, el Frente de Todos, que cuestionó su conducta.

La gravedad de ese hecho y la reacción de la dirigencia política, incluida la del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, allanaron el camino para que el legislador -tras dar insólitas explicaciones a los medios- presentara horas más tarde su renuncia, la que fue considerada y aceptada por amplia mayoría de sus pares a la madrugada.

Más allá de la virtualidad y de la velocidad del caso Ameri, un caso similar que registra la historia legislativa argentina es el del diputado nacional catamarqueño Angel Luque (PJ), quien fue echado de la Cámara baja acusado de “indignidad moral”.

Su hijo Guillermo era uno de los acusados del crimen de María Soledad Morales ocurrido en 1990 y, en el marco de un reportaje, el entonces diputado acusó al juez de la causa, José Luis Vengimiglia, de haber recibido 250 mil dólares para encarcelar a su hijo. Luque dio una particular argumentación en defensa de su hijo que terminó por costarle no sólo su banca sino su carrera política: “un padre siempre va a proteger y a encubrir a su hijo, cualquiera sea su condición social. Y yo tengo el suficiente poder y la estructura como para que ese cadáver, si lo hubiera matado mi hijo, no apareciera nunca más”, reconoció en ese momento. La Cámara, en una reunión de urgencia, resolvió excluir “por indignidad moral” al diputado por 129 votos afirmativos y 2 en contra.

El otro caso que generó una expulsión por inconducta fue el de Norma Ancari de Godoy, que fue denunciada por un programa de TV (Punto Doc), donde se exhibieron imágenes en las que se observaba a la legisladora amenazando a un productor del ciclo televisivo con que iba a “matarlo a itakazos”. La investigación periodística daba cuenta sobre el destino de ATN a fundaciones de discapacitados. Ante el avance del proceso de sanción, la diputada decidió renunciar el 9 de abril de 2002.

La reemplazante

“Tenemos la gran responsabilidad de cambiarle el rostro a la política. Es el momento para que nunca más ocurran estos hechos que nos avergüenzan”, expresó la politóloga salteña Alcira Figueroa, quien posiblemente reemplazará a Ameri.

La salteña indicó que las escenas íntimas en plena sesión fueron “un hecho que nos avergüenza como sociedad, como parte de un espacio político y especialmente como mujeres”. “No lo conocía en profundidad sino como un compañero más del espacio. Pero sé que a principio de año hubo otro cuestionamiento a sus conductas, y no se tomó ninguna medida porque no había pruebas contundentes y denuncia formal”, relató. Destacó la tarea de Massa para el rápido accionar.

“Tenemos que romper con todo esto. Las mujeres hemos dicho basta. Creo que vamos a ir mejorando como sociedad, y el conjunto tiene que aprender que las mujeres no somos objetos de deseo sino personas con derecho a trabajar y vivir en armonía. Luché por los derechos de las mujeres y creo que es el momento, una gran oportunidad para que nunca más ocurran estos hechos que nos avergüenzan”. (Télam)

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