Investigan a policías por el crimen de un acusado de robo

La víctima recibió dos disparos. La familia no aportó datos, sólo pidió que les entregaran el cuerpo para sepultarlo. No fueron aprehendidos porque aún falta que se reúnan pruebas en su contra.

26 Sep 2020 Por Gustavo Rodríguez
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EN GUARDIA. Un cuerpo de Infantería controló la escena del crimen.

El feriado por el día de la Batalla de Tucumán estaba llegando a su fin en San Cayetano. Un hombre mayor se encontraba en la vereda de la casa del barrio Toledo mirando el tiempo pasar. De pronto, sin entender lo que pasaba, dos jóvenes que dejaron tirada una moto, ingresaron al jardín de su vivienda sin pedir autorización. El señor no terminó de entender lo que estaba pasando y otros dos muchachos le gritaron: “¡Policía! ¡Policía! ¡Tírese al suelo!”. Hizo caso y, después de escuchar unos gritos, sintió dos disparos. El hombre estaba aterrorizado. No atinó a nada. Sólo pudo observar que los agresores se subieron a una camioneta y se fueron sin decir una palabra.

El violento episodio se desencadenó anoche pasadas las 21 en el pasaje Díaz Vélez al 1.700. En el episodio perdió la vida Diego Martín Campos (22 años). Los primeros informes médicos determinaron que falleció después de haber recibido dos disparos, uno en la espalda y otro en el pecho. Al llegar al lugar, personal de Homicidios, al mando de los comisarios Juana Estequiño, Diego Bernachi, con los peritos del Equipo Científico Fiscal (ECIF), dirigidos por Marcelo Sallas, comenzaron a armar un rompecabezas, ya que en la escena del hecho sólo encontraron silencio, como suele suceder en este tipo de casos.

Después de varias horas de trabajo, surgió una hipótesis. Todo habría comenzado antes de las 21 cuando el joven asesinado, junto a un cómplice, le habría robado el celular a un joven. La víctima, después del hecho, fue hasta la casa de su suegro, un sargento de Policía con prestación de servicios en la Legislatura para contarle lo que le había ocurrido. El damnificado, el suboficial y su cuñado, también agente de la fuerza, y al menos una cuarta persona se subieron a una camioneta Toyota Hilux y habrían comenzado a buscar a los dos acusados que se movilizaban en una moto.

La secuencia culminó en el pasaje Díaz Vélez. Los sospechosos, al parecer, se cayeron de la moto y trataron de escapar corriendo. Al menos dos sujetos se bajaron de la camioneta y los siguieron hasta ingresar al domicilio del señor mayor de edad. Allí, según las primeras averiguaciones, alcanzaron a Campos y lo hirieron mortalmente. Su compañero logró escapar saltando las tapias de los vecinos.

Más dudas

Al llegar al lugar, los investigadores encontraron con un muro de silencio que comenzaron a destruir al revisar al fallecido. Encontraron dos celulares y unos $ 2.000 en efectivo. Con esos datos, fueron encontrando indicios para dar con los sospechosos. La Justicia autorizó un allanamiento y se presentaron en los domicilios de los sospechosos. Secuestraron la camioneta y los celulares de la familia. Pero al no haber pruebas fehacientes en su contra, por el momento no se ordenó la aprehensión de ninguno de ellos.

La moto en la que se trasladaban los acusados del robo desapareció de la escena. Campos, según confiaron los investigadores tiene varias causas abiertas por asaltos, arrebatos y lesiones. Sus parientes no quisieron identificar al cómplice. Sólo solicitaron que les entreguen rápido el cuerpo para sepultarlo.

Terrible muerte

Horror en la zona sur de la capital

El viernes 12, un joven le robó la motocicleta a Antonio Andrada (27). Según la acusación fiscal, la víctima del robo acusó a Gonzalo Rafael Rizzo (20) como responsable de este hecho, localizó al señalado, lo derribó, lo ató de manos y pies y comenzó a golpearlo, luego le disparó con un arma y lo amarró a su moto para arrastrarlo varios metros. Rizzo murió producto de sus lesiones, y Andrada ahora enfrenta un juicio por homicidio agravado. Se trata del segundo caso de justicia por mano propia registrado en menos de dos semanas.


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