River fue más que San Pablo pero tuvo que conformarse con un empate en Brasil

El "Millonario" dejó una buena imagen en su regreso a la actividad oficial. El resultado final fue 2 a 2.

17 Sep 2020 Por Mariana Apud
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REUTERS

Si el fútbol se definiera por una cuestión de méritos, es probable que el ganador del partido de la Copa Libertadores que se jugó en el Morumbí hubiese sido River, pero dos goles en contra le impidieron a los dirigidos por Marcelo Gallardo sumar de a tres en un buen partido de un equipo que no jugaba hace 199 días. Ante San Pablo el “millonario” empató 2-2.

La primera parte tuvo un justo resultado parcial. La presión que ejerció el equipo de Gallardo dejó en claro que los famosos seis meses de inactividad en comparación a San Pablo, más activo en las últimas semanas, quedó descartada como ventaja. River estuvo a la altura de esa circunstancia, presionó más que el dueño de casa que tuvo suerte más que juego cuando pasó a ganar el partido a los 10 minutos. Reinaldo capturó un centro en el aire que remató fuertemente sin dudar hacia el arco con la fortuna, para el brasileño, y la desgracia para Enzo Pérez, que el balón impactara en el jugador “millonario”. El desvío que se produjo en una jugada que comenzó prolija y que no finalizó de la misma manera, fue imposible de descifrar para Franco Armani que no pudo evitar el 1-0.

Una acción previa, a los siete minutos protagonizada por Hernanes, fue lo poco que San Pablo hizo. En medio de la presión que ejercía River, Hernanes se las ingenió para complicar a Armani que, al mismo tiempo, se lució sacando un remate muy bien esquinado abajo del palo izquierdo.

Otra muestra de jerarquía de los dirigidos por Gallardo fue la reacción ante el empate: inmediatamente hubo un fuerte remate desde fuera del área.

La intensidad de juego subía y era por iniciativa de River. San Pablo sólo gozó de la ventaja hasta los 18 minutos cuando una impecable triangulación terminada por Rafael Sanos Borré puso el 1-1 con sentido de justicia. Definitivamente River en ese momento hizo añicos todos los temores que causó la inactividad, entró en partido y el local ingresó a la zona del nerviosismo. En los últimos minutos de la primera parte, River se mostró aplomado. No abusó de su superioridad y primó la concentración. Se fue al descanso más fortalecido que San Pablo, sobre todo desde lo mental, tras haber estado en desventaja en el imponente Morumbí vacío.

En la segunda parte, el peligro lo puso San Pablo con un remate desde afuera del área de Igor Gomes que Armani tuvo que acompañar con toda su humanidad por las dudas. Pero el planteo siguió siendo el mismo y más remarcado por parte de River que continuó presionando como si estuviera en su cancha, por momentos con la claridad de un equipo que no parecía estar empatando, sino ganando.

Sin embargo con el paso de los minutos empezó a notarse un menor porcentaje de tenencia del balón por parte de los “millonarios”, algo que Gallardo supo resolver con el ingreso de Jorge Carrascal que fue parte de la jugada del gol con que Julián Álvarez puso una ventaja con sabor a triunfo. Pero minutos después, en otro de los intentos desprolijos de San Pablo, Reinaldo fue el gestor del otro gol en contra, esta vez de Fabrizio Angileri. La cifra final sienta bien por Núñez, pero podría haber sido un triunfo.

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