Homicidio en El Cevilar: “quiero justicia, quiero lo peor para él, que me quitó a mi hermano”

Un policía retirado habría matado a un vecino del que estaba enemistado por una disputa de tierras.

16 Sep 2020
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INVESTIGACIÓN. Los peritos trasladan el cuerpo para realizar la autopsia.

“¿Por qué lo mataste? ¿Por qué? ¡Mi hermano! ¡No lo veré más!”. El desolador grito de la mujer retumbaba en el terreno donde las vacas pastaban en silencio. En medio del desconsolado dolor familiar, dos perros se sentaron frente al cuerpo de su amo, Juan Carlos González, de 60 años, como si esperaran que el hombre se incorporara.

La tragedia ocurrió ayer a las 9.30 en una finca ubicada en la calle departamental que separa Mancopa de El Cevilar. Allí, según la denuncia, Carlos Fortunato Flores, de 74 años, asesinó de dos disparos a González por una disputa de tierras. El Ministerio Público Fiscal informó que el acusado se entregó en la comisaría de El Bracho y allí manifestó que le disparó a la víctima con una carabina.

“Mirá cómo lo llevan, ya no lo voy a ver más… dejame verlo una última vez, Dios”, se lamentaba Rosa Alicia González, que no podí a evitar el llanto cuando los forenses cargaban el cuerpo en un camión. Sus sobrinos intentaban contenerla, la abanicaban para que no le faltara el aire. Cuando la resignación la venció, logró encontrar un poco de calma y contó que el matador también tenía parentesco con la víctima. “Todos somos herederos de esta tierra por mi abuelo; la herencia ya estaba dividida, pero el asesino quería adueñarse de todo. Lo vino a matar a mi hermano para quedarse con más tierra. Quiero justicia, por favor; quiero lo peor para él, que me quitó a mi hermano para siempre”, expresó González.

DOLOR. Familiares de Juan Carlos González lloraban desconsoladamente. la gaceta / fotos de Inés Quinteros Orio

En esas tierras, los propietarios plantaban y cosechaban caña de azúcar; a Juan Carlos, además, le gustaba criar animales en su parcela. “Me parece que no llegó a bajar del caballo; le dieron dos tiros y cayó del animal”, describió Claudia Beatriz Robles, la hijastra de la víctima. “Fue un padre del corazón para nosotros, una excelente persona. El noviembre del año pasado vino a verme a mi casa y me dijo que Flores lo había amenazado de muerte y había desenfundado una carabina; ante esa amenaza él dio media vuelta en su caballo y se fue. Después de eso no pasó más nada hasta hoy; nunca pensamos que sería capaz de esto”, agregó la mujer, que incluso señaló que el caballo volvió a casa con el apero manchado con sangre.

En la sede judicial, el acusado del crimen, que además es un policía retirado, sostuvo que sacó una carabina y le disparó a González porque él le había apuntado con un arma y lo había amenazado con matarlo si se le acercaba. El matador entregó un arma calibre 22 para que sea investigada. A pesar de ello, fuentes judiciales informaron que González no habría estado armado, y que sobre el lomo del caballo que montaba se encontraron manchas que serían de sangre. Los peritos incluso hallaron dos vainas servidas en el terreno donde murió.

En el hecho interviene la unidad fiscal de Homicidios II, a cargo de Carlos Sale. En la escena del crimen trabajaron la auxiliar fiscal Luz Becerra, el ECIF, a cargo de Eugenio Agüero Gamboa y la división policial de Homicidios, bajo las órdenes del comisario Diego Bernachi. (Producción periodística: Santiago Re)

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