
- Louis, ¿nos estamos hundiendo?
- Haces la pregunta equivocada, Jacob.
- ¿Cuál es la pregunta correcta?
- ¿Quién no?
Wall Street 2
La nueva normalidad
Septiembre no fue la excepción. El primer día hábil de mes colapsaron nuevamente los “home bankings”. No resisten la maratón de compras de dólares subsidiados. Rumores de endurecimiento del cepo y desdoblamiento cambiario no ayudan a construir confianza.
“Los cepos son malos. No potenciaría el cepo. Tenemos que ver cómo acumular más dólares. Queremos que la gente confíe más en el peso” señalaba el primer mandatario en una entrevista otorgada esta semana.
La frase de Alberto Fernández no se refleja en los resultados del canje. Si bien la aceptación en la operatoria ley local fue alta (99%), el porcentaje de inversores que optaron por el cambio de moneda y pesificaron sus tenencias en dólares fue muy bajo. Se emitieron tan solo $ 58.000 mm de bonos CER (TX26 y TX28) cuando el Gobierno estaba dispuesto a emitir casi $ 2 billones. No solo tenedores privados optaron por mantener su moneda original (dólares), sino también el Estado a través de Anses y BCRA. Haz lo que digo, no lo que hago.
La evidencia empírica enseña que los cepos sirven para contener el drenaje de divisas pero no para acumularlas. Los números no cierran. Las reservas no alcanzan. “Algo tiene que pasar antes de fin de año” sentencian fuentes de mercado.
Apta para Todo Público
De a USD 200 en el mes a través del “dólar solidario” o de a cientos de miles vía “dólar bolsa”, los inversores apuestan por la moneda dura.
Extraer los billetes del circuito financiero para almacenarlo en cajas de seguridad implica asumir un riesgo y un elevado costo fiscal. El tratamiento impositivo penaliza estas tenencias. Una eventual re-bancarización de ese dinero genera el pago de ingresos brutos sobre ese depósito en efectivo.
El atractivo de la tasa de plazos fijos es bajo. Ello explica que muchos dólares duerman en cuentas a la vista erosionando su poder de compra. Desconocen que con una inversión inicial mínima de solo USD 100 se puede evitar el riesgo Argentina.
Con un total de $ 130.000mm bajo administración, son cerca de 40 las alternativas en fondos comunes en dólares que apuestan por bonos latinoamericanos. Gestoras independientes o asociadas a bancos, ofrecen opciones conservadoras (Bonos Chile, Brasil, EEUU) con retornos esperados entre 2% y 3% anual. Para perfiles más agresivos, incorporar México, Perú, Ecuador, El Salvador por nombrar algunos, puede elevar ese retorno hasta 8% en dólares.
Invertir con los grandes sin ser grande
Blacrock. Templeton. Pimco. Nombres que estuvieron circulando en los últimos meses en la prensa local. Se trata de los grandes fondos de inversión que participaron de la negociación de deuda.
Invertir con estos grandes fondos desde Argentina es una posibilidad. No es necesario abrir una cuenta en el exterior. Solo se necesitan USD 1.000 en la cuenta comitente local.
Si bien el universo de opciones es amplio, los inversores argentinos buscan mayormente conservar su capital sin arriesgar demasiado.
Entre las opciones preferidas están los fondos de renta fija. En su versión de “money market” (fondos de liquidez), de bonos soberanos (bonos del Tesoro americano los preferidos) o bien bonos de empresas grado de inversión.
Inversores de perfil moderado, suelen apostar por fondos de economías emergentes y de “real estate” (sector inmobiliario). Este último viene ganando adeptos debido a su novedosa forma de gestión. No solo apuesta a ladrillos sino también a transporte y almacenamiento de datos, brindando un mix de atractivos retornos asumiendo un riesgo medio.
Quienes buscan una mayor rentabilidad apuestan por acciones. Descreídos de una eventual burbuja, reconocen que acertar el timing de mercado es muy difícil. La experiencia indica que estar fuera en los mejores días de una recuperación tiene un elevado costo. Por ello se focalizan en una buena estrategia de inversión apostando a papeles con valor.
La contracara de estas inversiones es que se materializan con dólar divisa o dólar cable. Quienes tengan pesos o “argendólares” deberán convertirlos vía contado con liquidación. Y con ello asumir la angustia de tener bonos en cartera esperando cumplir con la semana de “parking” o añejamiento para su posterior venta.
Sólo para grandes
Con un contexto internacional de marcada incertidumbre, las notas estructuradas están ganando atractivo en la banca privada en el exterior. El pago de capital y cupón está garantizado por el emisor, habitualmente bancos de primera línea.
Si bien pueden armarse a medida estableciendo un valor de recupero, sector y plazo, el estándar puede otorgar retornos entre un 7% y 10% en dólares. Aunque habitualmente esos intereses son pagaderos trimestralmente, es conveniente desde el punto de vista tributario estructurar la nota de forma que capitalice esa renta (“cupón cero”).
La cobertura de capital suele oscilar entre 60% y 70%, siendo los sectores más vendidos tecnología, bancos, biotecnología y energía.
Esta alternativa hoy se consolida como una opción para obtener buenos retornos en épocas de volatilidad, apostando a renta variable y minimizando riesgo. El peor escenario es quedarse con el subyacente (acciones) de peor desempeño.
En el país donde las propiedades se compran de contado y los electrodomésticos en 18 cuotas, pequeños y grandes inversores protegen sus ahorros adquiriendo dólares. Pocos sin embargo los invierten. Posibilidades de inversión en hay para todos. No hay que ser experto ni millonario. Simplemente estar informado.







