¿Vuelve el dengue? Postales de la insalubridad y la mugre en Tucumán

La basura se acumula en los canales, a poco de que comience la temporada de calor y, con ella, el riesgo de enfermedades.

26 Ago 2020 Por Juan Manuel Montero
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DESBORDADOS. Los canales que atraviesan la capital tucumana necesitan ampliar su capacidad para contener 500 metros cúbicos por segundo; en vez de eso, están repletos de desperdicios que obstruyen el curso de agua.

Antes de comenzar a leer la nota le pido un favor. Mire las fotos que la ilustran. Mire lo que refleja la imagen que obtuvo nuestro fotógrafo Diego Aráoz. Mírelas bien antes de seguir leyendo. ¿Qué siente? Imagínese que -en vez de estar en su casa, o en su oficina, o adentro de un auto- está usted parado en medio de ese basural.

¿Siente la fetidez en el aire? ¿Presiente que si pasa mucho tiempo más en medio de ese enjambre de moscas y con los pies tapados por desperdicios seguramente terminará hospitalizado con alguna enfermedad delicada? ¿Imagina las napas de agua que pasan por allí abajo y que deberían llevarle agua potable a la población? ¿Recuerda que hasta hace pocos meses el dengue era una enfermedad más peligrosa y expandida que la covid-19 en Tucumán?

¿Sabe que ese mismo dengue ya está recuperando fuerzas y que volverá a atacar tal vez en menos de un mes? Y ahora, otra pregunta. Tal vez la más difícil: ¿sabe cuánta de esa basura que se disemina por los canales de Tucumán la tiró usted mismo?

DESIDIA. Funcionarios municipales culparon a los vecinos por la basura.

En el ámbito del gran San Miguel de Tucumán, dos canales atraviesan la geografía como dos enormes arterias que desembocan en el río Salí. El Canal Sur es el más grande. Fue construido con una capacidad de 350 metros cúbicos. Pero, según estudios que hizo la Dirección Provincial del Agua (DPA) necesita ser ampliado para contener 500 metros cúbicos por segundo. El Canal Norte, que contiene 100 metros cúbicos por segundo, necesita quintuplicar su capacidad para trasladar 500 metros cúbicos también. Es decir, ambos quedaron obsoletos para contener la capacidad de agua que se precipitan en la provincia sobre todo entre la primavera y las primeras semanas del otoño. En ese sentido, hace dos semanas, el gobernador Juan Manzur anunció una inversión cercana a los $ 70 millones para mejoras en el Canal Sur, el más grande de los dos, con el objetivo de prevenir inundaciones y mejorar la situación sanitaria de la zona.

Pero más allá de una cuestión de infraestructura (detalle fundamental a solucionar para evitar los desastres que se repiten con las inundaciones estivales), el gran problema hoy es la enorme cantidad de basura que se acumula y que, en caso de una crecida, provocaría inundaciones con consecuencias insospechadas. Y eso, según funcionarios tanto del área de la capital como de la Provincia, se debe a la desidia de los vecinos.

CONTAMINACIÓN. La quema de residuos entraña otro peligro sanitario.

“Lo que se observa en los canales no apareció como por arte de magia. Es basura que tiran los vecinos. No son todos, obviamente, pero una gran mayoría. Nosotros junto con la provincia hacemos trabajos periódicos de limpieza, pero a los dos días están llenos de basura otra vez, y así es imposible”, indicó Carlos Arnedo, titular de la secretaría de Servicios Públicos del municipio capitalino. “A pesar de la situación de pandemia en la que estamos jamás dejamos de trabajar no sólo en los canales, sino tambien en predios públicos y privados, y hasta en casas, pero no alcanza”, aseveró.

Hace una semana, al ser consultada al respecto, la secretaria de Obras Públicas, Cristina Boscarino, señaló el mismo problema. Detalló que se habían realizado trabajos con máquinas y camiones para remover más de un metro y medio de alto de basura.“Hay que tomar conciencia de que todos estos desperdicios son parte de lo que la gente arroja al canal Sur. La ciudadanía no debe tirar basura al canal, porque la función de este es prevenir las inundaciones”, advirtió Boscarino.

Arnedo destacó que en San Miguel de Tucumán hay 197.000 casas, y que se hace imposible ir una por una para hacer tareas de limpieza. “Los ciudadanos tienen que asumir su responsabilidad. No imaginan la cantidad de dinero que tanto la capital como los otros municipios y la provincia gastan en limpieza. Pero vuelven a tirar basura. Es un círculo vicioso”, admitió.

El lunes, el titular de Higiene Urbana de la municipalidad, Jorge Pérez Musacchia, admitió que, además, hay un problema de infraestructura: “la limpieza de los canales es complicada, requiere mucha maquinaria. Pero no tenemos las herramientas para hacerlo. Todos conocemos la situación: están abandonados. Dentro de la competencia de la Municipalidad de la capital, hacemos lo que corresponde”, declaró. Sin embargo, Arnedo aseguró que se hace lo que se tiene que hacer. “Además de la limpieza hacemos campañas de concientización. Les damos volantes a los vecinos, que sepan qué tienen que hacer con la basura. Se les enseña. Pero evidentemente a una gran mayoría le sigue pareciendo más fácil tirar la basura en una canal, o dársela a algún carro, que es lo mismo ya que también la tiran en los canales”, aseguró.

Si bien Arnedo afirmó que utilizan retropalas y camiones para sacar la basura de los canales, advirtió que “no hay gobierno ni cuadrilla que pueda sostener una limpieza si los vecinos no toman conciencia del mal que hacen”. También reafirmó que en este tipo de casos no hay banderías políticas que sirvan. “El intendente Germán Alfaro puso todo al servicio de la política sanitaria y acompaña el gobernador (Juan) Manzur. Estamos todos en el mismo colectivo, desinfectando, lavando veredas, descacharrando y levantando la basura”, explicó.

El funcionario advirtio además lo que ya se sabe. “Se viene la época de dengue y tenemos que seguir trabajando. La única forma de combatirlo es con limpieza. La sequía que estamos atravesando cristaliza la conducta de los ciudadanos para con los canales, son los vecinos los que tiran ahí los desperdicios”, aseveró. Y agregó: “además no se entiende que hagan eso teniendo recolección de residuos por parte de la empresa 9 de Julio y de la misma municipalidad que ante la primera queja manda sus propios camiones a levantar la basura. Es una situación complicada, como la de los basurales crónicos”.

Con esta situación, piense de nuevo y vea otra vez las fotos. ¿Seguiremos tirando la basura donde no corresponde y provocando nuestros propios desastres?

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