A cara descubierta: ¿por qué a los adolescentes les cuesta usar tapaboca?

A cara descubierta: ¿por qué a los adolescentes les cuesta usar tapaboca?
Lucía Lozano
Por Lucía Lozano 26 Agosto 2020

Día: sábado a la tarde. Lugar: plaza Urquiza. En los bancos o parados debajo de los árboles hay grupos de tres o cuatro adolescentes. Conversan, se ríen, toman mate. Una imagen que en cualquier momento no sorprendería a nadie. Pero que en los últimos meses viene preocupando a los infectólogos, sobre todo desde que se impuso la obligatoriedad del uso del tapaboca en todos los espacios públicos. Es el sector más joven de la población el que menos cumple esta norma, al igual que la del distanciamiento sanitario, afirman los médicos que cada día le están dando batalla al coronavirus.

Mariana Berno, madre de dos adolescentes, cuenta que reniega cada vez que envía a sus hijos a hacer algún mandado. “Nunca se quieren poner el tapaboca; no tienen percepción del riesgo”, asegura esta mamá, de 45 años.

¿Qué les pasa por la cabeza? ¿Por qué muchos no respetan las medidas dispuestas por los distintos organismos para prevenir la propagación de la covid-19? Para ser justos, hay que reconocer que sí hay adolescentes y jóvenes que respetan a rajatabla las recomendaciones. En las calles, lo que se ve es que son el grupo etario que menos acata las normas de higiene y prevención, aseguran los infectólogos.

Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que son los jóvenes los que están impulsando en la actualidad la pandemia porque se cuidan poco y en general no saben que están infectadas porque no tienen ningún síntoma o tienen síntomas leves.

Los motivos

Una de las noticias más instaladas desde el inicio de la pandemia es que aquellas personas con factores de riesgo -como enfermedades preexistentes, edad avanzada, entre otras- eran las más propensas a atravesar la enfermedad con mayor dificultad. Mientras que los niños, adolescentes y adultos jóvenes no lo padecerían de la misma manera.

Ese mensaje parece haber calado hondo entre los adolescentes. Para el psicólogo Jorge Garaventa hay más de una explicación: “los jóvenes no fueron los primeros en llegar a la transgresión, pero es necesario admitir que hoy lideran la resistencia a los protocolos sanitarios. Es difícil pensar en una causa única, pero podemos sostener algunos motivos entre los cuales el mito del contagio de rebaño no es menor”.

“Hay características etarias que generan conductas, producto de pensamiento recortado. El pensamiento omnipotente es una de las características de los adolescentes. Creen que la juventud les da inmunidad y que si esa inmunidad es vencida por el virus, no pasará de una “gripecita”. Tal vez sea cierto en muchos casos, pero no en todos. Ha habido muertes de adolescentes por el coronavirus. Y quien lo padece sufre consecuencias a posteriori, además. Esto es falta de información que, como decía antes, genera pensamiento recortado. En un virus como el actual, cuando uno se descuida, descuida a los otros. Es bueno recordarles que la función central del tapaboca es proteger a los demás de nosotros”, destaca el especialista.

En los consultorios, según Garaventa, se ha visto poca percepción del riesgo, y algo de la clásica rebeldía juvenil. “También algunos relatan que prefirieron pasar por el temor y sacarse el tapaboca, antes de tolerar las burlas del resto”, detalla. “El tema es preocupante y ameritaría una política de comunicación que no culpabilice y los convierta en aliados de la causa del cuidado del otro y del suyo propio”, sugiere.

Nada les puede pasar

Alejandra Acosta y Walter Oviedo son enfermeros. Ella trabaja en el Centro de Salud y él en la Dirección de Emergencias. Desde sus puestos ven con preocupación la actitud de muchos adolescentes ante la situación que estamos atravesando y que se agrava cada día más. Por eso, ellos han indagado los motivos por los que los jóvenes no usan tapaboca: además de la rebeldía, está el mito de que a ellos ninguna enfermedad los afecta.

Pero eso no es tan real en el caso del coronavirus. Si repasamos el último informe epidemiológico del Siprosa queda en claro que los jóvenes son la mayoría de los afectados por la enfermedad en Tucumán. El 20% de los contagiados tiene entre 20 y 29 años, el 10% tiene entre 10 y 19 años y un 18% tiene entre 30 y 39 años. El 8% tiene entre 60 y 69 años y un 3% más de 70 años.

“Los jóvenes y adolescentes se caracterizan por la creencia de que son sanos y que nada malo le va a pasar. Además, tienen esa rebeldía de ir contra todas las normas, de desafiar la autoridad. Sumado a que piensan que el barbijo les queda feo y no les ayuda a la hora de presumir. Cuando empiece a subir más la temperatura, otra excusa será el calor. Lo mismo pasa con el casco”, explica Alejandra Acosta.

¿Invencibles?

Los infectólogos Julio López Mañán, Carla Serrano y Juan Manuel Núñez coinciden en que los jóvenes son los que menos se cuidan ante del coronavirus, y por lo tanto, con sus conductas ayudan a que el virus se propague. “Veo muy poca adherencia de los jóvenes al uso de la mascarilla, al aislamiento y al distanciamiento social.  No es una realidad sólo de Tucumán; pasa en todo el mundo. Si bien es cierto que a esa edad la mayoría no va a tener grandes problemas con la enfermedad, son hoy quienes más están aumentando la circulación del virus y exponiendo a las personas de riesgo a tener las formas complicadas de la covid-19”, explicó.

Según el médico del hospital Padilla, de ninguna manera se puede atribuir el adjetivo de invencibles a los más jóvenes: “es verdad que los casos de gravedad son notablemente menos, pero no significa que no deban tomar todos los recaudos porque sí estamos empezando a ver algunos casos complicados de jóvenes mientras aumentan cada día más los contagios”.

López Mañán dice que los niños y los adultos mayores están cumpliendo muy bien con los recaudos. Pero las personas de entre 20 y 40 años, según su percepción, son los grandes transgresores porque muchos no usan tapaboca ni respetan el distanciamiento sanitario. “Me preocupa verlos en los bares, todos juntos y sin mascarilla. Si uno les pregunta, te dicen que no pasa nada. Se sienten inmunes a todo”, agrega Serrano.

Qué hacer

Todos los que están en la lucha contra el coronavirus se preguntan qué se puede hacer para involucrar más a los jóvenes en las medidas de prevención. ¿Sancionarlos puede ser una opción? Los expertos no creen que sea la mejor alternativa. En algunos países europeos, hay quienes proponen que hagan trabajos voluntarios en hospitales cuando se los encuentre en infracción.

Alejandra Acosta, enfermera del hospital Centro de Salud, opina que los adultos debemos hablar más con los adolescentes, involucrarlos y hacerlos sentir importantes en esta lucha contra el coronavirus. “Hay que enseñarles a cuidar su vida y decirles que hoy más que nunca la humanidad los necesita. Lo que ellos pueden hacer es muy importante porque salvará un montón de vidas”, propone.

Para los médicos, una buena opción también sería llegar a los más jóvenes usando las mismas redes que ellos utilizan hoy, como Instagram y Tik Tok, o a través de los youtubers más populares. Unicef, por ejemplo, para concientizar a los más chicos encabezó una campaña de héroes contra el supervillano coronavirus.

Para Walter Oviedo, que es papá de un adolescente de 16 años, el uso del barbijo en los jóvenes es la gran prueba de obediencia a los padres. “El primer pensamiento de mi hijo Mauro es que él no se contagiará porque es joven y fuerte. O porque no está yendo a la escuela. Cada vez que sale, su  mamá le dice que no se olvide el barbijo. Hace gestos, se desespera, pero al final accede. Hay que estar encima, no queda otra. Esta pandemia nos puso a prueba a todos. Cada familia debe protegerse y proteger a todos. Porque la prevención es lo único que tenemos hoy”, concluye.

Qué dicen los jóvenes: olvidos, excusas e incomodidad

“No es que no me importe; es que me olvido de ponerme el barbijo cuando salgo. Aparte es un poco incómodo, salvo que me lo ponga debajo de la nariz. Aparte, generalmente cuando salgo es para hacer actividad físico y para eso está contraindicado el tapaboca”. (Rodrigo, 16 años).

“Yo sí lo uso siempre, al igual que el alcohol en gel. Lo que me cuesta acostumbrarme es a la distancia social. Cuando estoy en un bar con  mis amigas me saco el barbijo”. (Candela, 18 años)

“Salgo por el centro los fines de semana, por  la 25, y generalmente los adolescentes no llevan tapaboca o lo llevan en el cuello, que es como tener el casco en el codo: no sirve de nada. No creo que lo hagan por malos; se olvidan o saben que de todas maneras a ellos la enfermedad no les causará nada grave. Sí pienso que debemos involucrarnos más los jóvenes”. (Martina, 15 años)

"No son más piolas": advertencia desde el gobierno

“Nadie es más piola por no usar el barbijo en la calle o ponérselo mal”, exclamó Lucas Grimson, integrante de la Dirección de Adolescencias y Juventudes del Ministerio de Salud. Llamó a los adolescentes a involucrarse más en las medidas de prevención de la covid-19. Reconoció que el encierro puede generar enojo, aburrimiento, soledad, pero que es importante recordar que tanto el distanciamiento como el aislamiento son físicos pero no emocionales. “La interacción a través de las pantallas no es igual al contacto físico y ojalá podamos volver a encontrarnos pronto. Es importante que todes entendamos el riesgo y asumamos la responsabilidad colectiva que nos toca”, agregó.

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