El camino al cielo está poblado de dificultades

La ruta 325, en el tramo vallisto de casi 8 kilómetros, se encuentra transitable en la estación seca, aunque deteriorado. Concretar una segunda ruta que conecte los Valles con el llano es, por ahora, inviable para Vialidad Provincial, lo cual también admite la oposición. La obra costaría U$S 1 millón por kilómetro.

08 Ago 2020 Por Álvaro José Aurane

Un cartel sobre la ruta 355, que une Tafí del Valle con El Mollar por detrás del cerro El Pelao, dice que aquí es El Rincón. Más adelante hay una tranquera sin cerrar, precedida por una advertencia pintada a mano sobre un bloque de cemento: “Prohibido cortar madera, cañas y sacar tierra del monte de la comunidad Ayllu El Rincón”. En ese punto exacto entre lo que se abre y lo que no se puede comienza el lado vallisto de la ruta 325: la de la Quebrada del Portugués.

Comienzan ocho kilómetros de una huella consolidada, que puede transitarse durante la estación seca con vehículos comunes, y que presenta un entorno contradictorio: el paisaje es celestial, el camino es una sucesión de estragos.

Las cumbres de los cerros se recortan en una sucesión de pliegues, mientras en el camino se turnan grietas, troncos, zanjones y hasta ciénagas de intenso rojo en la banquina. Un par de cascadas lejanas se hacen oír. El agua pasa por debajo de la ruta, a través de un arco revestido de chapas, que han comenzado a desprenderse.

El fin del camino es marcado por una picada que sólo surcan las motos de los lugareños de más allá. Ese punto es un mirador desde el cual el paisaje (de ovejas pastando en un verde inacabable, con los cerros de mil distintos tonos de azul, bajo el cielo diáfano y el sol empedernido) se torna emoción.

BAJO LA RUTA. El revestimiento del arco se desprende.

El camino se deteriora en la traza inconclusa, recorrida casi exclusivamente los pastores y unas vacas de pelaje raleado. Como el mismo cielo al que se accede desde esta senda accidentada, una segunda ruta entre los Valles y el llano es un sueño celeste, pero lejano.

El administrador de la Dirección Provincial de Vialidad, Ricardo Abad, baja la cuestión a tierra. “El 70% de la red vial de Tucumán se encuentra en estado ‘Regular’. En algunos sectores es ‘Malo’. Llevarlo a ‘Bueno’ demandaría U$S 200 millones. Hacer la ruta de la Quebrada del Portugués costaría aproximadamente la mitad. No tengo posición tomada respecto de esa obra simplemente porque es algo lejanísimo. No se pueden destinar a una ruta turística los recursos que se necesitan para los caminos productivos”, puntualizó.

José Ascárate, legislador opositor y profesional de la DPV, estima que el costo para una ruta de montaña, que incluyera pavimento, alcantarillas, desagües y cunetas, ronda U$S 1 millón por kilómetro. “La ruta 325 es rescatable, pero sólo se justificaría si se convirtiera la ruta 307 en camino de subida y a la Quebrada del Portugués en camino de bajada”, manifiesta.

EL MIRADOR. Muchas ovejas, algunos caballos y cerros y más cerros cautivan en un claro del recorrido.

Eso sí, advierte, esta nueva traza corre en paralelo a la actual ruta a los Valles, a una distancia de entre cinco y diez kilómetros según el tramo, con lo que compartirán los problemás geológicos.

Por eso Abad plantea que habría que estudiar si no es mejor alternativa la ruta San Pedro del Colalao - Hualinchay. Advierte, sin embargo, que no es factible conseguir financiamiento internacional para rutas de escaso tránsito. “No pudimos obtenerlo para la ruta que conecta San Pablo con Villa Nougués y San Javier”, graficó.

El funcionario hace una distinción final. “El camino San Pedro del Colalao - Hualinchay se hizo por administración. Quebrada del Portugués, por contratación. Eran otros tiempos para las Direcciones de Vialidad. Hoy, del Impuesto a los Combustibles, somos los beneficiarios minoritarios: nos dan el 6%, cuando a Vivienda le dan el 15%. Sin mayor financiamiento, ni siquiera se podrán mantener las rutas actuales”, puntualizó.


Falta abrir casi medio camino

El proyecto vial, encarado en la gobernación de Antonio Domingo Bussi (1995-1999) tiene un camino de 20,6 km. desde Capitán Cáceres hasta la toma Los Reales. Desde allí, hay 32 km. hasta El Rincón, en El Mollar. De ese tramo hay 7,7 km de huella consolidada. Restan 25 km. de camino nuevo para conectar ese segmento con el camino que termina en Los Reales.

Quebrada del Portugués, una traza inconclusa

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