
La fiscal Gabriela Boquin denunció que fue víctima de una persecución motorizada por el Procurador General Interino, Eduardo Casal, durante una exposición ante una comisión Bicameral del Congreso en la que afirmó que una empleada judicial pasaba información a miembros de Juntos por el Cambio sobre la causa del Correo Argentino que involucraba a la familia del ex presidente Mauricio Macri. En la reunión, la fiscal respondió acusaciones de maltrato laboral de personal a su cargo y puso como ejemplo el caso de una ex empleada, cuyo traslado solicitó “por falta de confianza” cuando descubrió que “le entregaba documentación al doctor Tonelli -en alusión al diputado de PRO Pablo Tonelli- en pleno trámite de la investigación de la causa Correo”. Boquin aseguró ante los legisladores que una de las empleadas que la denunció por maltrato laboral “le iba comunicando los pasos que estaban relacionados con la propia vinculación de Tonelli en la causa” y que le “ocultaba” información sobre el diputado.







