“No nos temblará el pulso para volver a fase 1, pero no queremos eso”

Jaldo exhortó a ciudadanos y empresarios a cumplir los protocolos para no retroceder. “No queremos ser ni el AMBA ni Jujuy”.

05 Ago 2020 Por Martín Soto
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OPTIMISTA. Jaldo considera que Tucumán está a tiempo de corregir las fallas para que no haya circulación viral. la gaceta / foto de archivo

El veloz ascenso de los pacientes de coronavirus en Tucumán preocupa al Gobierno de la Provincia. En apenas 10 días la cifra de positivos se triplicó: pasó de 100 a casi 300. Y aunque estos números puedan provocar incertidumbre, el vicegobernador Osvaldo Jaldo considera que hay tiempo de evitar un disparo en la curva de contagios de covid-19. Sin embargo advierte que el Estado solo no puede, y que no tener que retroceder depende de un esfuerzo colectivo. “Por si alguno no se enteró, el virus ya está en la provincia”, ironiza. En ese sentido, pide compromiso y responsabilidad a la sociedad y a los empresarios de actividades económicas flexibilizadas.

“Entiendo que todavía estamos a tiempo de corregir algunas desviaciones e incumplimientos. Yo confío en los tucumanos y en la gente”, manifiesta el titular de la Legislatura a LA GACETA. Sin embargo, advierte: “los tucumanos y los empresarios tienen que saber que si tenemos que volver a fase 1 no nos va a temblar el pulso, para priorizar la salud, pero bajo ningún punto de vista queremos eso. Por eso creo que todavía estamos a tiempo”.

“Reaccionen”

A pesar de que el Comité Operativo de Emergencia (COE) suspendió por 14 días las actividades recreativas y las reuniones sociales, Jaldo sostiene que Tucumán continúa en fase 5. También destaca que eso se debe al esfuerzo que realizó la gente hasta hace algunas semanas. “Han tenido un comportamiento importante, pero tenemos que entender que nos han llegado los contagios, y que se van incrementando. Tenemos que reforzar el accionar gubernamental, pero también hay que reforzar el accionar personal. Estamos a tiempo de que la gente y los empresarios reaccionen, y que el Gobierno siga profundizando las medidas”, reflexiona.

El tranqueño subraya que la Provincia está haciendo un esfuerzo importante para bloquear focos como los de Lastenia o Las Talitas. En ese sentido, pidió el cumplimiento de los protocolos que se presentaron ante el COE, especialmente los de bares, gimnasios y restaurantes. “No es otra cosa que cumplir con los protocolos comprometidos. Vemos con preocupación que en algunos casos no se cumplen tanto; que en un bar no se guarda el distanciamiento entre personas, pero tampoco entre mesas, con lo cual uno se está exponiendo y está exponiendo a terceros al contagio”, demanda.

Circulación, el límite

Consultado sobre cuál va a ser el límite para decidir dar marcha atrás, Jaldo remarca que la situación será manejable mientras los casos sean bloqueados y se identifique al paciente cero de los conglomerados. “Pero si esto se sigue incrementando y entramos en una etapa de circulación comunitaria, habrá que entrar a analizar las flexibilizaciones que se han otorgado”, advierte. De todos modos, aclara que no es partidario de dar un giro de 180 grados y que los análisis se deben hacer por jurisdicciones. “No hay dudas que la salud y la vida sigue siendo la prioridad, pero hay un equilibrio muy finito entre salud, economía y lo social. Al volver de fase, hay gente que queda sin trabajo y sin ingresos; comercios que se cierran y no sabés si van a volver a abrir; actividades que se paran y no sabés si van a volver a arrancar”, expresa.

El vicegobernador remarca que nadie está exento al contagio de covid-19, al tiempo que afirma que una encuesta realizada en Tucumán arroja que sólo el 50 % de la gente usa barbijo. Por eso insiste en la responsabilidad social para evitar que ocurra lo que en otras provincias. “No queremos ser ni el AMBA ni Jujuy. Las comparaciones son odiosas, pero Tucumán ha venido manteniendo un estado sanitario razonable. Y hasta hoy tenemos contagios muy focalizados, de conglomerado”, insiste.

Legislatura activa

En cuanto a la actividad parlamentaria, el vicegobernador resalta que la Legislatura no va a cerrar. De manera preventiva, el lunes emitió tres resoluciones (de 603-A/2020 a 605-A/2020) para disminuir la circulación de personas en el edificio de Muñecas 950: la suspensión de reuniones en los salones de la Legislatura; limitar el trabajo en comisiones sólo a los miembros; restringir a dos los empleados de los legisladores; y exceptuar de la concurrencia a los parlamentarios dentro de los grupos de riesgo.

“Estas medidas reducen sustancialmente la circulación, pero la Legislatura sigue funcionando. Como ha trabajado desde el 20 de marzo (inicio de la cuarentena) a la fecha. A tal punto que el jueves (8.30) vamos a tener la octava sesión de Cámara (en emergencia sanitaria)”, explica. Según estima, se redujo en un 70% la circulación de personas con estas decisiones.

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