Iniciativa: edifican una casa con materiales reciclados para una mujer y su bebé

En el barrio La Margarita, un grupo de voluntarios construye la vivienda para una madre sin hogar.

15 Jul 2020 Por Juan Martín de Chazal

Los pasos se hunden entre el barro y el agua estancada en las calles de la barriada La Margarita. Parece que recién hubo una tormenta, pero no llueve desde hace semanas. Durante años, una serie de cañerías destrozadas ha anegado este asentamiento, ubicado en el noreste de la capital. A pesar del sinfín de obstáculos, entre escombros y matorrales se desarrolla allí una iniciativa que moviliza a decenas de voluntarios. El propósito, de carácter ecológico y solidario, es construir una vivienda sustentable para que una joven y su beba de un año tengan, por fin, un espacio al que llamar hogar.

La campaña se llama “Una casa para Mariana” y surgió en medio de la cuarentena. ¿La motivación? Ella tiene 20 años y es víctima de la violencia de género -su identidad completa se preserva de acuerdo con los protocolos de los delitos del tipo-. Cuando en la organización social que la contiene supieron que el eslogan “Quedate en casa” le resultaba imposible de cumplir con seguridad, se puso en marcha la construcción de la vivienda. ¿La particularidad? Todas las paredes contendrán ecoladrillos (botellas rellenas con elementos descartados) y el resto de los materiales utilizados -que son donados- también provienen del reciclaje.

El sitio escogido fue La Margarita porque los familiares de Mariana se instalaron en un predio de la barriada hace poco tiempo. Como el suelo está repleto de escombros, los involucrados reclaman que es difícil cavar. Ocurre que, antes de que se vislumbrara la iniciativa solidaria en el lugar, con esos desechos se está cubriendo de forma parcial una laguna de aguas servidas que ha aquejado a los vecinos de la zona durante años. Según sus denuncias, los residuos son arrojados por camiones de forma clandestina.

EN PLENA OBRA. Mientras los voluntarios unían con cemento los bloques ecológicos, un camión arrojaba residuos en el predio aledaño. LA GACETA / FOTOS DE JUAN MARTÍN DE CHAZAL


Avanzan las obras

Todo comenzó cuando Merry Anastasio, titular de la Fundación Mujeres de la Patria Grande (Mariana está dentro del proyecto “Recuperadores urbanos” de esa asociación), contactó a Bruno Busnelli para hallar una solución habitacional sustentable y de bajo costo para la joven. Él es ecoconstuctor y, junto a grupos voluntarios, ha emprendido en Tucumán varios proyectos con fines sociales a partir de ecoladrillos. “Nosotros, los grandes, tenemos una deuda muy grande con los jóvenes porque no hemos sabido cuidar el medio ambiente”, reflexiona Anastasio en diálogo con LA GACETA en el asentamiento.

Las obras se iniciaron hace un poco más de un mes y los avances ya son visibles en el terreno. Todos los sábados, una veintena de jóvenes colabora con la construcción de la vivienda. La mayoría de ellos pertenece a la organización Salvarnos Salvando, que busca fomentar la concientización social en temáticas ambientales. “Cuando supimos de qué se trataba, accedimos como voluntarios desde el primer día. Cada semana juntamos donaciones y tenemos tareas distintas en la construcción”, cuenta Agustina Tarcaya, encargada del área de comunicación en la asociación.

HEXAGONAL. La casa, explica la arquitecta a cargo, tendrá una habitación y su forma particular colabora en la distribución de fuerzas.

Es mediodía y el sol invernal arrecia. Cada constructor tiene una labor asignada y la casa, un módulo hexagonal, va tomando la forma planeada. Es el cuarto sábado de construcción. Las paredes comienzan ser instaladas y el contrapiso ya está hecho. Hay ecoladrillos por todas partes. De repente, un camión aparece y arroja residuos en el predio de al lado. “Es como si el Estado hubiera desaparecido del lugar”, exclama uno de los presentes.

Recientemente, Mariana ha conseguido un trabajo provisorio “cama adentro”. Su situación de vulnerabilidad exige celeridad en la obra, consideran los propulsores de la iniciativa. De hecho, la joven prefirió no emitir declaraciones públicas por seguridad (su caso está en la Justicia). Según las estimaciones, la casa estará finalizada dentro de un mes.

“La ecología va desde lo social. Mientras los políticos acostumbran a la gente al asistencialismo, nuestra idea es enseñar que es posible reciclar y construir con los materiales disponibles en el lugar”, transmite Busnelli.


Cómo colaborar
Un “corralón solidario” con materiales

Por décadas, Bruno Busnelli ha trabajado en la ecoconstrucción. Desde el año pasado, Silvia Haiquel, arquitecta egresada de la UNT, colabora con sus proyectos solidarios. Ella ha planificado la casa de Mariana y participa todos los sábados en la construcción. 

“Esto implica mucha experimentación”, reconoce en diálogo con este diario. La profesional explica que la intención es “aprovechar todos los materiales que hay en el lugar”, además de los que reciben por donación. “Los cimientos son base de cubiertas rellenas con escombros”, ejemplifica. Los ecoladrillos, salvo una pared, están contenidos en pallets y sirven como aislantes. Ahora, la campaña solicita donaciones de cementos o sobrantes de una obra, azulejos rotos o enteros, hierros y ventanas para su “corralón solidario”. Comunicaciones al 3815987193

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