Cartas de lectores

09 Jul 2020
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- Potencial del bioetanol de caña

Un estudio del INTA relevó que -respetando áreas protegidas-, Argentina dispondría de 2,5 millones de hectáreas muy aptas para la producción de caña de azúcar. De ese total actualmente sólo se explotan unas 385.000 hectáreas con este cultivo. Para cubrir las necesidades alimenticias de azúcar del país y cubrir sus cuotas preferenciales de exportación, se requieren únicamente 215.000 hectáreas. Con el saldo de la superficie actual, el potencial de producción de bioetanol de primera generación en el país podría alcanzar 1,1 millón de m3. Teniendo en cuenta, además, el potencial de producción de bioetanol de segunda generación a partir de remanentes de bagazo y de residuos agrícolas de cosecha (RAC), podrían sumarse otros 675.000 m3. Pero también existe la posibilidad de liberar variedades transgénicas de caña, hoy retenidas en nuestros centros de investigación, que pueden aumentar otro 20% la productividad, representando un potencial total para el país de 2,1 millones de m3, solamente a partir del área actual y cubriendo los requerimientos alimenticios. Ahora bien, si tomamos como referencia la superficie potencial total indicada por el INTA, entre bioetanol 1G + 2G + variedades transgénicas, Argentina podría llegar a producir -solamente a partir de caña- algo más de 20 millones de m3 de bioetanol, cifra que más que duplica todo el consumo nacional actual de naftas, que en 2018 fue del orden de 9,4 millones de m3. La inserción del bioetanol en la matriz energética nacional pasa más por una definición de precios que de cupos. Dime qué precios me otorgas y te diré qué volumen puedo suministrar y con qué tecnología puedo operar. A favor de precios competitivos para el bioetanol está su condición de carbono neutro, que respecto de las naftas fósiles puede implicar diferenciales de U$S 0,40/litro, que es el costo de mitigación del añadido de carbono fósil a la atmósfera por parte de las segundas.

Santiago José Paz


Chubut 2.900 - 
Yerba Buena


- 9 de Julio (I)

“¡Tucumán, Tucumán, corazón de mi Argentina!” , empezaba el poema que mi madre recitaba cuando era niño. Llegó otro 9 de julio. Mucho ha cambiado Tucumán. Han pasado 54 años del cierre de ingenios de 1966, ese tiranuelo que pretendía perpetuarse en el poder no llegó a los 5 años en el gobierno. Si se lo recuerda es por el tristemente célebre decreto del cierre de ingenios en Tucumán. Hay ahora un gobierno democrático, en la provincia hay 50% de pobreza, atravesamos una pandemia mundial. Prefiero recordar otro 9 de julio, aún no había nacido, el de 1947, cuando el general Perón en la Casa Histórica declaró la Independencia Económica de la Patria. ¿Hasta dónde podemos hablar de libertad en una provincia con tanta pobreza? ¿Se puede creer que son hombres libres los que sobreviven en esta tierra? ¿Cómo pueden hablar de peronismo aquellos hombres y mujeres que el único empleo que generan es el de los cargos públicos? Nos queda la esperanza de que el Gobierno nacional enderece el rumbo que esta provincia parece haber perdido. Que se generen empleos sustentables a partir de los cultivos de la Provincia, con ideas fuerza como: 1) la de reparación histórica para los pueblos de los ingenios cerrados por Onganía. 2) de bregar para que Tucumán sea el primer productor nacional de dulces.

René Carlos Roncedo

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- 9 de Julio (II)

Un 9 de julio de 1816 se declaraba la Independencia. ¡Somos libres!, se gritaba por las calles empedradas del viejo Tucumán. Muchos hombres viajaron cientos de kilómetros para reunirse y declararla. Hoy, 9 de julio de 2020, nos encontramos con una nueva historia, una historia que queremos que termine rápido, El miedo, el temor y la congoja son nuevas enfermedades; pánico de salir; no poder abrazar al amigo; no poder estrechar la mano al saludar; el beso pasó al olvido; las reuniones virtuales; las clases a distancia; el sentido común está desorientado y los gobiernos aprovechan la confusión. Hoy veo con profundo dolor que mi libertad, la libertad de mi pueblo, está manejada a gusto y placer de unos cuantos. Ya lo decía Piero en su canción: “Libertad era un asunto mal manejado por tres... Para el pueblo lo que es del pueblo, porque el pueblo se lo ganó”. Quiero volver a sentir la libertad de poder ir a donde quiera, sin estar pidiendo permiso para hacerlo. Hay miles de hermanos argentinos que hoy la están pasando mal; no poder ir a trabajar, tener sus negocios cerrados; están acostumbrando a más gente a vivir de dádivas para volverlos esclavos; tenemos generaciones perdidas que sólo saben cobrar una dádiva sin hacer nada. Hay una pandemia, es cierto, pero ya el pueblo se cansó. Los días pasan y uno no sabe dónde está. Quería escribir una misiva cuya lectura me llenara de orgullo, pero esta situación me lleva a escribir una queja. Un 9 de Julio más en nuestra historia, el pueblo con miedo, la muerte silenciosa… Aun así, digo con mi voz ronca de la bronca encerrada y con un grito que sale de mi alma: ¡Viva la patria!

Claudio Félix Carlos Ybrahim


Pasaje Jardín de la República 391 

Barrio Modelo - 
Monteros


- 9 de Julio (III)

Como tucumano, es indudable la cuota de orgullo que se siente por la Batalla de Tucumán y por nuestra Histórica Casa ubicada en la segunda cuadra de la calle Congreso; pero como ciudadano de la América del Sur, uno tiene la certeza de que la Declaración de la Independencia de 1816 no fue otra cosa que la muerte del espíritu revolucionario de aquel 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca y –en menor medida- del de aquel 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires, porque el sueño de una Confederación de Pueblos Unidos de la América del Sur quedaba sepultado ante el unitarismo del puerto comerciante y la incipiente oligarquía ganadera de Buenos Aires y Santa Fe. Rivadavia era, por entonces, el máximo exponente de aquellos que miraban hacia Europa y que nos someterían a la corona inglesa, endeudándonos por 100 años; condenándonos a ser meros proveedores de materia prima y dependientes de sus productos industrializados (el 50% de la manufactura que ingresaba al país era inglesa). Por su parte, Rosas hacía uso de un seudofederalismo, que no buscaba otra cosa que defender los intereses de las oligarquías provinciales. Ambos sectores defendían intereses sectoriales y no los generales, y hasta regiones con riquezas mineras como Famatina eran ofrecidas y prácticamente regaladas a la vorágine europea. En consecuencia, al momento de declarar la Independencia de las Provincias Unidas de la América del Sur, las coronas de Inglaterra y Portugal -por un lado- y las de España y Francia -por el otro- hacían negocios desde las Islas Malvinas hasta el Caribe, sobre la base del divisionismo y la fragmentación de la Patria Grande. Todo lo que representara Unidad de los Pueblos del Sur y visión popular fue estigmatizado, difamado, tapado por la historia oficial, exiliado e, incluso, asesinado (Moreno, Monteagudo, Belgrano, San Martín, Dorrego, Bolívar, etcétera, son claros ejemplos de ello). “Unidad” y “Sur” siguen siendo palabras blasfemas para el poder financiero internacional, pero también, las únicas que -al concretarse- nos darán definitivamente la Independencia, la libertad, la noble igualdad y la soberanía territorial, política y económica. La América del Sur, la tierra indoamericana y los pueblos del Caribe serán una sola cosa o seguirán siendo la nada misma.

Javier Ernesto Guardia Bosñak


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- Carnet de manejo

¿Cómo es posible que para obtener un carnet de manejo ( su renovación) un ciudadano tenga que llevar un certificado de buena conducta, un acta de matrimonio, una partida de nacimiento, un acta de divorcio? Como si todo eso fuera poco , el ciudadano tiene que esperar bajo la lluvia y en medio del frío por horas. ¿Es que acaso no vivimos en la era de la informática, es tan difícil otorgar ese carnet online en 15 minutos? ¿Se necesita ser Bill Gates o Job para realizar eso? Que las autoridades del municipio de esta capital expriman al máximo su imaginación y resuelvan una cuestión tan sencilla.

Franco Eugenio Nanni

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- Los niños víctimas

Soy abuela de dos varones, cuya madre se los llevó a vivir a otra provincia en 2016 (tenían 10 y 7 años) con conocimiento y sin autorización de la jueza y sin conocimiento del padre. Para poder vincularnos con los niños logré un régimen de visita que aún no está firme, viajando mensualmente a otra provincia con tíos y primos incluídos. Pero la madre (de profesión psicóloga) ejerce “alineación parental” (aversión, odio) no sólo hacia el padre de los niños (que no los puede ver desde 2016 por la mora judicial), sino hacia toda la familia paterna. Los peritos del Juzgado de Familia y Sucesiones informaron a la jueza del daño psíquico y emocional que la madre ha producido en los niños. La jueza ha ignorado todos los informes del gabinete judicial. ¿Alguien se hará cargo de ese daño? ¿Cómo? ¿Cuándo? Tienen mis nietos, como tantos otros niños, el fundamental derecho de gozar de un vínculo sano con toda su familia. ¡Ellos son las verdaderas víctimas de una madre probablemente desequilibrada y de una jueza y una defensora de Menores desentendidas! Un accionar a ultranza “pro-mamá” de un juez es lo más peligroso. Pareciera que la violencia sólo se ejerce sobre la mujer: hay casos como este, en que la violencia la ejerce la madre, en perjuicio de sus propios hijos, del padre y demás familia. Esta situación está calificada legalmente como impedimento de contacto, un delito penal (como un secuestro). Me pregunto: ¿pasará otro año más sin contacto familiar, “porque en Tribunales hay cosas más urgentes que resolver”?(única respuesta)… ¿Y la vida de mis nietos? ¿Su salud psíquica y emocional? ¿No le compete a la jueza hacer foco en ellos? ¿Ella reparará el daño hecho, con su accionar parcial, extemporáneo y dilatorio? ¿La Cámara tomará nuevamente el caso y lo encaminará a una real y definitiva solución? Cotidianamente, los medios de información destapan cuántos casos similares de dolor y perjuicios innecesarios producidos por las madres. El caso es el Expte. 9644/16.

S. N. V. (se omite el nombre para proteger la identidad de los niños)

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