La pandemia los dejó a miles de kilómetros de distancia, pero se mantienen unidos

El coronavirus no sólo vino a poner en juego la salud de las personas, sino también sus trabajos, sus rutinas y sus relaciones afectivas.

05 Jul 2020 Por Lucía Lozano
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Tenían un plan perfecto. Un trabajo fabuloso para los dos. Durante meses, estudiaron cada detalle. Él se iría primero y haría todos los trámites. Luego, le tocaba partir a ella. Pero en el medio los agarraron la pandemia y la cuarentena, y quedaron separados por casi 14.000 kilómetros. Él en Qatar; ella en Tucumán. Con la incertidumbre y el miedo a cuestas. Con la tecnología como aliada para sostener la relación.

La historia de Mariana Posse y de su esposo, Martín, es similar a la de muchas otras parejas a las que la pandemia partió al medio inesperadamente. Por trabajo, por estudio o por otras circunstancias quedaron con una relación a distancia. El aislamiento obligatorio, desde hace más de tres meses (más tiempo cuando el viaje fue anterior), no les permite volver a encontrarse, ni mirarse cara a cara. Tuvieron que redescubrir las reglas de la seducción y del cortejo. El deseo expresado por video, llamadas o deletreado por chat, el regreso a las cartas por correo electrónico, mirar películas en paralelo o compartir recetas de cocina son parte de los nuevos relatos del amor en cuarentena.

Mariana, que tiene 35 años, conoció a Martín en 2013. Se casaron en 2016. Hasta febrero vivieron en Buenos Aires. Los dos son veterinarios y se dedican a la reproducción de caballos de carrera. Ya habían estado hace un tiempo de viaje en Arabia Saudita. Y el año pasado les salió una gran oportunidad laboral en Qatar. “¡Estábamos tan felices con la noticia! -cuenta la profesional-. Mi esposo viajó en febrero para instalarse. La legislación de allá indica que primero debe viajar el varón y hacer el trámite de visado para que luego pueda ir la mujer. Yo aproveché para venirme a Tucumán, donde tengo toda mi familia, para pasar unos días con ellos y despedirme. Pensé que iba a ser hasta abril y luego partiría. Pero el trámite que debía hacer Martín para que yo me trasladara quedó suspendido porque Qatar entró en cuarentena”, relata.

En febrero, cuando el sueño de esta pareja se había puesto en marcha, el mundo recién empezaba a hablar del coronavirus. La veterinaria ya lleva cinco meses en nuestra provincia. “Lo extraño muchísimo. Nosotros vivimos y trabajamos juntos. Nuestra convivencia es 24 horas por día, los siete días de la semana. Trato de ser paciente. Esto es algo que escapa a nosotros. Pero a veces es muy angustiante no saber cuándo vamos a volver a vernos. Por suerte, estamos en contacto permanente por videollamadas, mensajes y fotos”, confiesa Mariana. Para bajar los niveles de ansiedad ha conseguido trabajo en una clínica veterinaria local. Sale a caminar, anda en bicicleta y trata de no ver muchas noticias sobre la pandemia. ¿Cuál es la clave para sostener la relación? Según Mariana, mientras haya amor todo se podrá superar.

Contigo a la distancia

“Tengo un amor a la distancia”. ¿Cuántas veces hemos escuchado esa frase? No son pocas las parejas que apuestan a llevar adelante una relación de este tipo. Sin embargo, a ellas también la cuarentena forzada les pateó el tablero y han tenido que batallar con varios retos que quizás no contemplaban originalmente.

Nicolás Vaca tiene 22 años y es músico. Desde hace tres años está de novio con Cecilia, estudiante avanzada de Medicina. Él vive en Salta, y ella en Tucumán. Como Nicolás tiene familia en nuestra provincia, siempre venía de visita. Un día la conoció y se enamoró. “Aunque es complejo mantener una relación a la distancia, nosotros apostamos a lo que sentíamos. Tenemos muchos proyectos; la idea era que el año próximo comenzaría la convivencia, en Buenos Aires”, detalla.

Ahora, el proyecto quedó en stand by. “Nadie sabe bien lo que va a pasar. Tal vez tengamos que esperar un poco más, porque ambos debemos recibirnos antes de irnos a la Capital Federal”, cuenta.

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