Cartas de lectores

30 Jun 2020

- Peligro: asesino invisible

Comenzó el invierno y un asesino invisible anda suelto. Muchas personas pierden la vida cada año como consecuencia de intoxicaciones por la inhalación de Monóxido de Carbono (CO). La mayoría de los casos se relaciona con el uso de braseros en ambientes cerrados, mal funcionamiento, instalación incorrecta o uso inadecuado de los artefactos que funcionan con Gas Natural (GN) o Gas Licuado de Petróleo (GLP). Agrava esta situación el desconocimiento y la confusión que tiene la población en general, al vincular la intoxicación con CO con asfixia por una fuga de gas natural. Por otro lado, el empleo de braseros para calefaccionar es habitual en gran parte de familias tucumanas, lo que aumenta la población expuesta a este riesgo estacional. El CO es un gas altamente venenoso para las personas y los animales que se mezcla con el aire, resultando difícil de reconocer (no se lo puede ver, ni oler y tampoco tiene sabor). Se produce por la combustión incompleta (con poco Oxígeno), de combustibles que tienen Carbono en su composición (Ejemplos: GN, GLP, carbón, leña, kerosén, madera, etc.). Ingresa al organismo por medio de la respiración y una vez inhalado se combina con la hemoglobina de la sangre a través de los pulmones, impidiendo que el oxígeno llegue a los órganos vitales. Algunos de los síntomas que pueden darse son: dolor de cabeza, náuseas, vómitos, mareos, fatiga, etc., lo que puede llevar a errores de diagnóstico, ya que son indicadores de otras enfermedades (Ej. gripe, digestivas, etc.) La clave para evitar las intoxicaciones está en: 1) Ventilación permanente donde se usen los artefactos; 2) Instalación, mantenimiento y funcionamiento correcto de los artefactos; 3) Caso braseros: usarlos únicamente en ambientes con buena ventilación y nunca en los dormitorios. La prevención es vital para evitar las intoxicaciones por la inhalación de este tóxico, que es un asesino invisible, silencioso y mortífero.

Juan Francisco Segura

Pasaje Baaclini 675 - San Miguel de Tucumán


- El FMI

El Fondo Monetario Internacional es un organismo de las Naciones Unidas fundado en 1945. Es una institución de cooperación voluntaria para ayudar a asegurar la fluidez en la compra y venta internacional de divisas. Más de 180 países son miembros del FMI. Sus principales funciones son la estabilización de los tipos de cambio, el financiamiento de los déficit a corto plazo en la balanza de pagos de los países miembros, y la asesoría y asistencia técnica a los países prestatarios. Los miembros contribuyen con fondos de operación y se les otorgan derechos de voto de acuerdo con el volumen de su comercio internacional, con su ingreso nacional y con sus reservas internacionales. Aspira a que cualquier miembro que reciba un préstamo lo pague lo antes posible para no limitar el acceso de crédito a otros países, y que indique en qué forma se propone resolver los problemas de su balanza de pagos. El FMI no tiene poderes coercitivos sobre sus miembros, pero puede rehusar prestar dinero a miembros que no estén dispuestos a acatar sus políticas. Como último recurso puede pedirle a un miembro que se retire de la organización.

Luis Salvador Gallucci

[email protected]


- Rousseau para niños

Mi nieto de seis años no tiene mi apellido, porque lleva el de mi yerno, pero igualmente tiene mis genes. Uno de ellos, el de la curiosidad, lo lleva a hacer preguntas muy difíciles de contestar. Hace unos días, por ejemplo, se hallaba jugando en la vereda y mientras caminaba por el cordón, al ver el deterioro del blanco de la cal con la que fue pintado en épocas de elecciones, me preguntó: “¿cuándo han pintado este cordón?”, “¿quién lo pintó?”, “¿cuándo lo volverán a pintar?”. Y comentó: “luce mal así este cordón despintado”. Como es un niño demasiado advertido y se da cuenta cuando quieren engañarlo, me miró como siempre lo hace, esperando una respuesta clara y verdadera. Y se la di. Le dije que a los cordones de la vereda los hacen pintar los políticos en época de elecciones, para que luzcan limpios y bien cuidados, de manera que como premio a lo que hicieron la gente los vote para que gobiernen. “¿Y cómo se llaman los que quieren que los voten?”, me preguntó. Le dije que tienen bastantes nombres, porque son muchas las personas que quieren gobernar y hacen escribir su nombre en las paredes y pintar los cordones de las veredas. Pero una vez que pasaron las elecciones, no vuelven más al lugar donde pintaron o ensuciaron con sus nombres las paredes. “Como la pared de doña Julia, por ejemplo, que la pintaron así hace varios años y nunca más volvieron a blanquearla ni a blanquear los cordones”, agregué señalándole la pared de mi vecina, de la esquina de Pasaje Benjamín Paz y Piedras. “Pero los que ensuciaron, deberían limpiar de nuevo lo ensuciado, ¿no es cierto abuelo?”, me dijo. “Claro que sí”, le dije. A todo este interrogatorio, me sometí con la sola intención de realizar una introducción a la práctica de lo que enseña Rousseau, cuando dice: “Una sola ciencia hay que enseñar a los niños, que es la de las obligaciones del hombre. Esta ciencia es única y no divisible”.

Daniel E. Chavez

Pasaje Benjamín Paz 308 - San Miguel de Tucumán


- La otra pandemia

La inseguridad que avanza en mi provincia a velocidad mayor que el coronavirus, consecuencia de la desidia rayana en incumplimiento de sus obligaciones constitucionales por el Poder Ejecutivo, es la otra pandemia. Y digo pandemia porque viene en arrastre de tres o cuatro décadas en las que la población creció a pasos agigantados en todo su territorio y la autoridad política se olvidó de prevenir, paradójicamente, la primera misión policial que es prevenir el delito; pero la autoridad civil parece no estar enterada. El sábado LA GACETA nos informó que en La Ramada de Abajo, localidad muy cercana a la capital, con absoluta libertad de movimientos por falta de vigilancia y desinterés de la autoridad gubernamental, cuatro peligrosos delincuentes irrumpieron la tranquilidad en el hogar de una familia, los asaltaron y mataron a José Porcel de un disparo en el pecho. Y las asociamos con otras noticias graves, como la del viernes en la que el periodista Gustavo Rodríguez nos hace saber de la gravísima crisis carcelaria y cuenta que las comisarías seccionales se han transformado en cárceles de peligrosos delincuentes como los que escaparon de la seccional 8ª. Nos dice LA GACETA que 983 penados y procesados se encuentran en los calabozos de las comisarías, que en la División Homicidios los detenidos son ubicados en las oficinas del personal y duermen en cualquier lugar y distraen personal en la custodia, lo que se repite en otras dependencias como Robos y Hurtos o Sustracción de Automotores. Reiterando mis cartas anteriores, la nota en Panorama Tucumano del periodista Roberto Delgado y muchas otras cartas de lectores, insisto que de forma urgente el Gobierno debe comenzar a construir cuatro o cinco modernas y amplías cárceles, no menos de también amplias y modernas cuarenta o cincuenta comisarías y elevar el número de personal policial uniformado a 40.000 o 50.000 efectivos, porque de 1.645 policías que prestan servicios por día la mitad sale a calle a cuidarnos y la otra mitad se dedica a realizar distintas tareas. Yo hice mis cálculos: de los 8.500 efectivos titulares divididos en tres turnos de 24 horas tendríamos diariamente 2.834 en servicio, descontando los casi 800 que alude el periodista Rodríguez que son de servicio en Casa de Gobierno, Poder Judicial, Legislatura, Concejo Deliberante, hospitales, etc., quedarían en servicio 2.034 por día incluyendo los de guardia en las comisarías sin descontar los enfermos o de licencia y siendo aproximadamente 1,6 millón los habitantes, da como resultado que un solo agente debe cuidar a 786 personas. Basta de promesas, señor Gobernador.

Ángel Ricardo Salguero

[email protected]


- El asesinato del ruralista

Lamento profundamente el asesinato en la Ramada de abajo del productor rural José Porcel. Pertenece a una familia que creyó en el trabajo, la honestidad y el compromiso con nuestra Argentina que desde hace 70 años no muestra ningún signo de crecimiento. Su asesino estará dos días en una seccional de la Policía, descansando y comiendo, y será dado libertad para poder volver a matar. Se mató a un productor rural y dejaremos en libertad a un delincuente. Por eso les pido, autoridades: por favor, cambien las leyes. Los delincuentes debe ir a la cárcel por 30 años para poder regenerarse y así, la gente de bien pueda vivir bien.

Eduardo Martínez

Balcarce 734 - San Miguel de Tucumán


- Estrategias frente a la pobreza

A lo largo de la historia las pandemias han sido dramáticas, pero siempre prohijaron enseñanzas. Ahora le toca a la nuestra, que como uno de sus daños colaterales dejará más pobreza en el país de la caudalosa que ya teníamos. Se impone una revisión a fondo del sistema de ayudas denominado planes sociales, creados justamente para combatir el flagelo. Desde la coqueta caja PAN, en 1984, los planes se multiplicaron al infinito, sin haber conseguido su propósito, por el contrario la pobreza no hizo más que consolidarse en números insólitos. Palabras autorizadas ya lo están reclamando. El Papa Francisco, en Evangelii Gaudium recomienda la “…promoción integral de los pobres que supere el mero asistencialismo” . Daniel Arroyo, en su libro de 2017 reconoce que “la lucha contra la pobreza estructural a través de planes sociales está agotada” y menciona al premio Nobel Angus Deaton para insertar una pregunta demoledora: “¿seguimos tirando panes desde arriba o mejor bajamos una escalera?”. La alternativa, como siempre, está en la educación. Hay que reconstruir, con el debido homenaje, a las escuelas industriales que capaciten en oficios calificantes a los jóvenes pobres, formarlos como emprendedores, orientar el subsidio estatal en forma de crédito a las PyMES. La asistencia social estatal debe actuar con todas sus fuerzas para derrotar el abandono escolar al nivel secundario, los ni-ni son la mano de obra barata para el crimen, la drogadicción, la inseguridad… dedicar el segundo tramo del secundario a formación profesional, como en Francia, o a carreras de pregrado universitario, como en España. En fin, sólo hay que copiar bien. Que no nos pase lo que amargamente lamenta el inefable José Mujica: “la mayor frustración de mi gobierno fue no poder extender la enseñanza de oficios a todo el país, me sentí solo hasta con mi partid, yo quería descentralizar el sistema, darle carácter local; fracasé”.

José Félix Risso

Belgrano 108 - San Isidro de Lules


Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.


Para publicar en "Cartas al director" escribir a [email protected]

 

Esta nota fue anteriormente contenido exclusivo, sólo accesible para suscriptores.

 

Comentarios