A la caza de "mecheras" y "pungas": los comerciantes y transeúntes celebran la iniciativa

Ocho mujeres policía de la Direción de Guardia Urbana, con apoyo de otros efectivos, tienen la misión de recorrer las calles del microcentro para prevenir el ataque de las personas que hurtan mercaderías de comercios y elementos personales de la gente que camina por la calle.

A la caza de mecheras y pungas: los comerciantes y transeúntes celebran la iniciativa
25 Junio 2020

“Era hora de que tomaran una medida de estas características. Desde hace años que veníamos esperando algo así. Ahora falta que en la Justicia se pongan las pilas y este tipo de delincuentes no salgan por un buen tiempo”, opinó Lucía de Heredia, responsable de un comercio de venta de ropa de la peatonal Mendoza.

La comerciante aseguró a LA GACETA que la presencia de “mecheras” y “punguistas”, en los últimos meses, ha transformado al microcentro en una zona insegura. 

“Son contados con los dedos de las manos los comercios que no han sufrido el ataque de estos ladrones profesionales. También recibimos las quejas de los clientes que sufrieron la sustracción de sus pertenencias mientras caminaban por la peatonal. Los policías saben quiénes son y cómo se mueven, pero muchas veces no pueden hacer nada porque son liberadas a las pocas horas. Muchas veces vemos cómo se les ríen a los policías cuando vuelven a aparecer por las calles”, agregó.

Los comerciantes relataron que recurrieron a diferentes estrategias para protegerse de estos personajes. “Comenzamos poniendo fotografías de sus rostros en las puertas de los negocios. Al principio, tuvieron miedo, pero después no. Luego pasamos a informarnos entre los comerciantes que andaban por la zona para defendernos entre todos. También funcionó un tiempo, pero después cambiaron de estrategias”, describió María Fernanda Jiménez, propietaria de un local de venta de prendas de mujeres.

“Lo que pasa es que estos delincuentes van cambiando su manera de actuar para evitar ser descubiertos. Nos dimos cuentade que son familias enteras y, cuando saben que son conocidas, viene otro y es una historia de nunca acabar”, destacó Laura Pedraza, empleada de comercio.

Hace poco menos de una semana, los ministerios de Seguridad y el Público Fiscal dieron a entender que habían iniciado iniciativas diferentes para luchar contra el “mecherismo” y el “punguismo”.

El subsecretario de Seguridad José Ardiles dijo que había iniciado las gestiones ante Anses para solicitar que se les deje de abonar el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) a las personas que fueron aprehendidas por haber cometido hurtos en el microcentro. “Hicimos un informe y establecimos que de 16 aprehendidas, 11 recibieron esta ayuda. Nos pareció mal que el Estado colabore con una ayuda y después atenten contra la sociedad”, explicó el funcionario.

Por otra parte, el fiscal Ernesto Salas López acumuló causas en contra de una madre y su hija, consiguió una orden de detención y ahora espera que un juez apruebe su inédito pedido: prohibirles por tres meses que ingresen dentro de las cuatro avenidas para evitar que vuelvan a cometer ilícitos.

“Todas las medidas que se hagan son pocas si estas personas no reciben un castigo ejemplificador. Cada vez hay más gente que se queja de su accionar. Uno tiene que estar bien atento en el centro porque te sacan todo si te descuidás”, explicó Horacio García.

Beatriz de Heredia señaló que estos delincuentes ya no respetan a nadie. “Ancianos, jóvenes y adolescentes son víctimas de estas plagas. Era hora que hicieran algo así. Alguna vez tenían que terminar”, agregó.

“No importa qué haga la Policía si la sociedad y la Justicia no hacen nada para retenerlos en un calabozo. En la calle, cada vez que las detienen, hay un montón de gente que sale en su defensa. Eso es lo que más me irrita, al igual que cuando son liberadas por los jueces”, concluyó Gastón Ramírez.

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