Retrato de un patriota - LA GACETA Tucumán

Retrato de un patriota

Por María Sáenz Quesada.

20 Jun 2020
1

María Sáenz Quesada

Por Zoom se presentó ayer la conferencia “A 200 años del fallecimiento de Manuel Belgrano”. Estuvo a cargo de la escritora María Sáenz Quesada; historiadora, miembro de la Academia Nacional de la Historia y directora de la revista “Todo es Historia”. La intención de la convocatoria fue homenajear a Manuel Belgrano, para lo que la especialista desarrolló vida y obra del prócer comenzando por la primera educación, en Buenos Aires, para llegar a la curiosidad que siempre manifestó por el pensamiento moderno.

Destacó su aprendizaje europeo, tanto en la universidad como también en los diferentes ámbitos sociales de las ciudades que visitó. “Un personaje siempre dedicado al estudio”, lo definió Sáenz Quesada, partidario del libre comercio y de la división de poderes, de coordinar industria, agricultura y comercio. Con palabras muy gráficas, la historiadora fue explicando ese trayecto que llevó a Belgrano, luego de ser un sujeto muy político y educado, a transformarse “en un conspirador” por la causa de la Patria.

El relato ameno de Sáenz Quesada se extendió por las glorias militares y por la vocación educadora y progresista del prócer. Puso de relieve su calidad humana cuando, aceptando sus limitaciones como militar, dio lugar a la comandancia de San Martín, profesional con formación militar.

“Fue alguien que trascendió su tiempo dejando valores que sirven para el día de hoy”, destacó la prestigiosa historiadora. “Un ejemplo que daberíamos tener”, añadió, recordando el conflicto que mantuvo con Sarratea, cuando sostenía la responsabilidad en los gastos excesivos de los delegados en Europa en 1815. Para terminar recomendó no sólo leer biografías de nuestros héroes sino también, y por sobre todo, lo que ellos escribieron.

La exposición de Sáenz Quesada duró una media hora. La actividad fue organizada por la Fundación Federalismo y Libertad, junto a la que participaban la Sociedad Rural de Tucumán y la Fundación Friedrich Naumann.

Comentarios