VARIOS MESES PARADOS. Jaime Mamaní calculó que el teatro no volverá a las salas hasta fines de septiembre.
Jaime Mamaní suena apesadumbrado. El secretario general de la Asociación Argentina de Actores (AAA) describe la crítica situación de sus representados, sin actividad desde antes de que comience la cuarentena, ya que las salas cerraron una semana antes de que la Nación ordene el aislamiento social. Si bien hay socios que tienen empleo relacionado con lo artístico en el Estado (en el Teatro Estable, en el Ente Cultural, en la Municipalidad o como docentes en la Facultad de Artes de la UNT, por ejemplo) y otros en el área privada, muchos trabajadores independientes están sin ingresos desde que no pueden dictar clases ni dar funciones.
“Nuestra realidad es que en toda la provincia, capital e interior, hay cerca de 1.000 actores, de los cuales entre 100 y 120 están en un estado de extrema necesidad y necesitan un auxilio económico urgente. Desde el gremio repartimos bolsones en dos oportunidades: una al comienzo de la pandemia y otra hace poco, a un listado distinto de beneficiarios, con alimentos aportados por la AAA nacional y del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia”, sostuvo.
El panorama fue planteado por una delegación de artistas liderados por Mamaní a las autoridades de la Legislatura, encabezadas por el vicegobernador Osvaldo Jaldo, a quien le pidieron directamente que otorgue subsidios a los artistas más desamparados. “Hay que darles una mano a los compañeros que la están pasando muy mal, fue el fundamento de la reunión y el objetivo número uno. Nos dijeron que nos van a ayudar, pero no sabemos todavía con cuánto ni cuándo. Lo que venga, vendrá bien”, precisó en diálogo con LA GACETA.
De este modo, entró en juego otro actor institucional en la provincia, en momentos en que hay una fuerte tensión política entre Jaldo (estuvo secundado por Gerónimo Vargas Aignasse, Daniel Herrera y Regino Amado) y el gobernador Juan Manzur.
- ¿Los fondos van a salir de la Legislatura o en acuerdo con el Poder Ejecutivo?
- El aporte lo va a hacer directamente la Legislatura, de sus recursos propios, en un trabajo en conjunto con el gremio. Los fondos van a salir directamente hacia la AAA, y nosotros somos los que vamos a distribuirlos. El destino quedó muy claro. Ya hemos presentado una nota formal, que fue lo que nos pidieron.
- ¿Cómo definen el padrón de beneficiarios?
- Tenemos el relevamiento hecho sobre las realidades de los socios y no socios, porque hicimos un censo hace más de un mes sobre toda la comunidad teatral tucumana. La prioridad es para aquellos que no cobran absolutamente nada, sea asignación social, parte de un sueldo o ingreso de emergencia IFE.
- Hay trámites iniciados por el Ente, el Instituto Nacional de Teatro y la Asociación de Salas Independientes de Tucumán (ASIT) para que el Comité Operativo de Emergencia apruebe un protocolo específico sobre la actividad. ¿El gremio presentó su propia propuesta?
- No hemos presentado ninguno todavía, tenemos un bosquejo, nada más, y no lo queremos formalizar por el momento. Somos un sindicato en todo el país y dependemos de que la Nación empiece a liberar actividades para entonces reanudar lo artístico. Acompañamos lo que presentó ASIT, porque sabemos que las salas serán lo primero que se abrirá, aunque limitado para ensayos y clases. Pero nuestra propuesta va a ser más abarcativa en lo nacional.
- Pero la realidad tucumana es muy distinta a la porteña. ¿Si esperan una resolución única para todo el país no implicará perder mucho tiempo?
- Creemos que, en el futuro, se van a habilitar primero a las provincias antes que a la Capital Federal. Esa realidad la estamos planteando a nivel federal, porque hay distritos donde ya se puede reanudar la filmación de publicidades, por ejemplo. Una vez de que la AAA central defina todo, quedará liberada la acción local.
- ¿Para cuándo calculan que volverá el teatro?
- Con muchísima suerte en octubre o a fines de septiembre volverán a abrirse las salas. Tenemos ganas de volver a trabajar, pero falta mucho aún. Apenas se autorizaron las reuniones de hasta 10 personas.
- Hay una movida en el Congreso Nacional para que se dicte una ley de emergencia cultural y artística.
- Todos estamos en emergencia, la hay por todos lados. Tenemos que charlarlo y ponernos de acuerdo para definir cómo se lo diagrama y cómo se lo plantea. Habrá que esperar un tiempito, no mucho, para organizarnos y poder presentarla.








