Hojeando el Diario: Los hermanos Ábalos actuaron en Tucumán en 1943

El reconocido grupo folklórico actuó en la Caja Popular a beneficio del Círculo de la Prensa.

RECONOCIDOS. Los artistas llegaron a nuestra provincia tras su actuación en el filme de Lucas Demare “La guerra gaucha”. RECONOCIDOS. Los artistas llegaron a nuestra provincia tras su actuación en el filme de Lucas Demare “La guerra gaucha”.
Manuel Riva
Por Manuel Riva 12 Junio 2020

Los hermanos Ábalos -Machingo, Adolfo, Roberto, Machaco y Vitillo- fueron, son y serán referentes de nuestro folklore. Con más de 60 años de carrera dejaron su huella en la cultura popular argentina. Estos cinco extraordinarios artistas comenzaron a desandar aquel largo camino en 1939 en Santiago del Estero. Desde allí fueron creciendo y ocupando distintos escenarios del país y del mundo.

Ya con un éxito arrollador debido a su actuación en el filme “La guerra gaucha”, llegaron a Tucumán en junio de 1943 para actuar en beneficio del Círculo de la Prensa. De aquella actuación, quizás la primera en el Jardín de la República, en el salón de actos de la Caja Popular de Ahorros, nuestro diario informaba: “obtuvieron un merecido triunfo en la audición de arte nativo. Un numeroso público escuchó con verdadera emoción a los jóvenes artistas que con inteligencia y buen gusto han logrado crear un espectáculo digno del más prestigioso escenario y del público más exigente”.

Los cinco hermanos eran Napoleón Benjamín (“Machingo”), que nació en La Plata en 1913; Adolfo, que llegó al mundo en el año 1914 en la Capital Federal; Roberto, que nació en 1919; Víctor Manuel (“Vitillo”), en 1922 y Marcelo Raúl (“Machaco”), en 1923, estos últimos ya en Santiago del Estero, adonde la familia se había trasladado en 1915.

La presentación, según anunciaba nuestro cronista por entonces, “permitirá juzgar a los prestigiosos artistas en sus interpretaciones en piano acompañadas de guitarra y bombo; en sus comentarios ilustrados sobre temas típicos; en sus ejecuciones con quena, charango y bombo; en su ‘gato’ silbado, como manifestación innata en el santiagueño; en dúos a dos pianos, arreglados por ellos, en sus interpretaciones a tres voces y en sus bailes criollos llevados con elegancia aristocrática a nuestros salones”.

RECONOCIDOS. Los artistas llegaron a nuestra provincia tras su actuación en el filme de Lucas Demare “La guerra gaucha”. RECONOCIDOS. Los artistas llegaron a nuestra provincia tras su actuación en el filme de Lucas Demare “La guerra gaucha”.

En cuanto a la actuación, se indicaba: “cada una de las interpretaciones fue aplaudida con entusiasmo y muchas de ellas debieron ser bisadas para corresponder a las ovaciones que se les tributó”.

Los cinco hermanos ya habían pasado por nuestra tierra, pero en el tren del viernes 4 de junio, justo el mismo día del golpe militar de 1943, con rumbo a Salta donde se presentaron aquel fin de semana. El programa que se anunciaba estaba dividido en dos partes que abarcaban varios géneros de folclore. Muchas de las obras eran de autoría de los hermanos. Además incorporaban en algunos temas explicaciones sobre el sentido de la letra.

El espectáculo

La danza tampoco faltó en el espectáculo. El piano tuvo un espacio protagónico. Algunos de los temas interpretados fueron “Mi Pacha Mama”, “Mi tucu tucu”, “Carnavalito quebradeño”, “Dos palomitas”, “Bailecito”, “La machalita”, “Cachi mayo”, “Juntito al fogón” y “Achalay”, todas ellas de autoría del grupo. No faltó una zamba de Atahualpa Yupanqui, “Nostalgias Tucumanas”, o “Viene clareando”, del arpista tucumano Segundo Aredes.

La interpretación, a dos pianos, del gato “El Mistolero” fue dedicada al desparecido pianista español Ricardo Viñes, que había muerto en abril de ese año y era amigo de Maurice Ravel, Claude Debussy y Manuel de Falla. “Se presentaron como pianistas brillantes y conocedores del sabor de nuestra música popular”, decía la crónica.

LA NOTICIA . El título de la crónica que publicó LA GACETA al día siguiente. LA NOTICIA . El título de la crónica que publicó LA GACETA al día siguiente.

Se llevaron al escenario dos danzas. Nuestro diario contaba: “los esposos Ábalos demostraron la gracia, la finura, la elegancia de nuestros bailes. En cada ondulación de los pañuelos, en cada expresión de los rostros y en cada movimiento rítmico se descubre la ingenuidad de nuestras danzas y la aristocracia con que se puede bailar cuando hay ejecutantes como los jóvenes artistas que brindaron un espectáculo colmado de belleza y jerarquía”.

Por aquellos días de 1943 la cultura de nuestra provincia estaba de parabienes ya que se estaba presentando una exposición de obras del reconocido pintor de La Boca Benito Quinquela Martín. La muestra se desarrolló con gran éxito y el público se daba cita en el Museo Provincial para admirar las obras. Artistas de renombre internacional engalanaba por aquellos años la cartelera tucumana. Uno de ellos fue el guitarrista español Andrés Segovia que estuvo aquí en cuatro oportunidades (1920, 1941, 1942 y 1945).

Trayectoria

Los Ábalos comenzaron su carrera en 1939 cuando la música folklórica argentina no tenía mucha exposición en Buenos Aires, donde el tango tenía la hegemonía. El conjunto tenía cinco voces junto a tres guitarras, un piano y un bombo; además de agregar instrumentos más autóctonos como charangos, quenas y pincuyos. Su crecimiento artístico dio un salto clave en 1942 cuando interpretaron el “Carnavalito quebradeño” en la película “La guerra gaucha”, dirigida por Lucas Demare.

Los Hermanos Ábalos llegaron al Festival de Cosquín en 1966 y se despidieron de ese espacio en 1997. En 1985 recibieron el Premio Konex de Platino como mejor grupo folclórico, junto a Los Chalchaleros. El grupo se mantuvo activo por más de 60 años, hasta que Machaco falleció el 7 de abril de 2000 y Roberto, en noviembre de 2001.

Vitillo fue el último en dejarnos al morir en octubre de 2019, a los 97 años. “Sólo él puede contabilizar la oportunidad de haber cantado para dos Papas, participar de un videoclip junto a Roger Waters, de un programa televisivo en Japón junto a Los Beatles y a Arthur Rubinstein, en 1966, o zapar con el gran trompetista Louis Armstrong en un café de Manhattan durante la gira del grupo, en 1951”, recopila el diario La Nación.

Ayuda a periodistas

La actuación sirvió para recaudar fondos de apoyo a los periodistas, como ocurrió pocos años después con un torneo de fútbol con la misma finalidad. “Alcanzó el éxito esperado el campeonato relámpago de fútbol realizado a beneficio del Círculo de la Prensa, ya que más de 2.500 personas se dieron cita en el estadio de Argentinos de Norte, dispuestos a presenciar los partidos programados y contribuir, al mismo tiempo, al logro de la finalidad perseguida con la organización del certamen”, decía nuestro diario sobre el torneo de marzo de 1945. Participaron Argentinos del Norte, Atlético Tucumán, Atlético Concepción y San Pablo. Fueron campeones los “sagrados”. San Martín no fue de la partida.

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