Evaluarán en qué condiciones estudian los chicos en sus casas

Se encuestará a 3.000 docentes y 2.800 familias. “El regreso a las aulas será consensuado con todos los sectores”, dijo el ministro Nicolás Trotta.

02 Jun 2020 Por Magena Valentié
1

LANZAMIENTO. El ministro Nicolás Trotta y la secretaria Gabriela Diker, en conferencia virtual con periodistas. ministerio de educación

“Sólo tenemos una certeza: no hay que perder la perspectiva de que estamos en una pandemia con suspensión física de clases en las aulas. Todo este proceso de enseñanza aprendizaje es diferente. Y cuando regresemos a la escuela vamos a tener aulas mucho más heterogéneas que las que teníamos antes. Esto implica que debemos repensar muchos aspectos del abordaje de la educación en 2020 y 2021. No tenemos apuro en volver a la escuela, nuestra prioridad es la salud”. Así lo ratificó el Ministerio de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, durante la presentación de la Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica, que se realizará en junio y julio en todo el país.

En una conferencia de prensa virtual, de la que participó LA GACETA, el ministro explicó que se trata de una evaluación para conocer cómo se desarrolla la continuidad pedagógica durante la pandemia, a fin de planificar estrategias de cara al regreso a las clases presenciales.

La evaluación que incluye una encuesta a 30.000 directivos y docentes de todo el país, también prevé consultas a 2.800 familias. Por vía telefónica los responsables de los niños, y en el caso de los adolescentes, ellos mismos, contarán las actividades que realizaron desde sus casas durante el período de aislamiento y, sobre todo, en qué condiciones lo hicieron. Sobre todo se indagarán las dificultades que tuvieron para continuar vinculados con la escuela. En el caso de los docentes y directivos se les pedirá que contesten una serie de preguntas en línea, que luego serán apoyadas por vía telefónica.

Con esta evaluación, se relevará el estado de situación de la educación en el marco del aislamiento social, y se analizarán los procesos de continuidad pedagógica desarrollados a nivel nacional, jurisdiccional y escolar. “La finalidad es brindar evidencias para la toma de decisiones, la planificación del retorno a clases y la reorganización de las actividades educativas, en el marco de la responsabilidad que tiene el Estado Nacional y los Estados jurisdiccionales para garantizar el derecho a la educación”, explicó la secretaria de Evaluación e Información Educativa, Gabriela Diker .

“La evaluación nacional del proceso de continuidad pedagógica y la determinación del regreso físico a las aulas, cuando la salud lo permita, son los dos componentes centrales que debemos tener para trazar una hoja de ruta para este ciclo 2020”, señaló el ministro. Aclaró que este proceso de evaluación fue aprobado por unanimidad en el último Consejo Federal de Educación.

Trotta dejó en claro que la vuelta a clases se hará mediante protocolo nacional de prevención, en el que ya se está trabajando, para luego ser adaptado a las provincias según su realidad particular. Pero indicó que ese protocolo nacional será “un piso” a partir del cual sólo se podrá aumentar medidas de prevención.

Hasta ahora ningún protocolo presentado por las provincias fue aprobado, ni siquiera el de Jujuy.

Resultados preliminares

A partir de esta semana se comenzará a recabar los datos de la encuesta. “Necesitamos que nos hagan llegar los datos lo más rápido posible porque queremos a partir de julio tener los primeros resultados para comenzar a tomar decisiones. En octubre se difundirá el informe general de la evaluación con las políticas públicas se implementarán”, dijeron los funcionarios .

La evaluación de los docentes indagará en las prácticas pedagógicas más desarrolladas, las decisiones didácticas que se tomaron, los canales de comunicación utilizados, el tipo de actividades más frecuentes que se solicitaron y los materiales o recursos implementados. También se buscará conocer en qué escuelas continuaron activos los servicios de alimentación y anticipar los problemas que pueden presentarse al momento de retornar a las aulas.

La evaluación también incluye un relevamiento sobre las características y alcances de las políticas implementadas desde los niveles nacional y provincial. Sobre estas dimensiones se considerarán para el análisis, los resultados de los diversos relevamientos de información que están produciendo las distintas jurisdicciones, manteniendo la responsabilidad de producir una evaluación representativa a escala nacional.

Además, se desarrollará una sistematización de experiencias y propuestas educativas de distintos países frente a la pandemia. Como meta final se concluirá en un análisis de la matrícula escolar previa y posterior a la suspensión de clases presenciales con el objeto de diseñar estrategias para la continuidad de las trayectorias educativas.

Una desigualdad de base

Consultado sobre si la tecnología era un factor determinante para la desigualdad educativa en tiempos de pandemia, el ministro respondió: “no vemos que la dimensión tecnológica pueda ser una solución mágica al desafío que estamos transitando hoy en nuestra escuela”. Pero reconoció que también los docentes sufren los problemas que plantea la falta de acceso a la tecnología. Y consideró que “la desigualdad educativa en una Argentina profundamente desigual es mucho más compleja que la resolución de una dimensión tecnológica que permita la mejorar los procesos enseñanza aprendizaje en el contexto de la pandemia”.

Trotta señaló que el regreso a las aulas está condicionado por: un aspecto epidemiológico relacionado con el nivel de circulación del virus, y con prevención a partir de los protocolos. “Pero además hay algo clave- dijo-: el consenso de todo el sistema educativo. Estudiantes, familias y docentes. Hay que ser muy cuidadosos, porque nuestra prioridad es el cuidado de la salud”.

Comentarios